“Si quieres desarrollar todo tu potencial, que está muy dentro de ti, debes crearte una convicción de que puedes hacerlo”

Terry Orlic.

La mayor demostración de afecto hacia nosotros mismos es confiar en lo que somos capaces de lograr. Es honrarnos, respetarnos y ser fieles a lo que somos. La motivación que podamos recibir de terceros y el apoyo externo suma en esa búsqueda de nuestro máximo potencial, pero lo que determina que podamos convertirnos en aquello que anhelamos es la decisión que sobre nosotros mismos seamos capaces de tomar.

Este principio es determinante en la actividad deportiva. La gerencia puede sentir y creer que tiene el equipo adecuado para luchar un campeonato; el cuerpo técnico transmitir confianza a sus jugadores; el departamento psicológico haber dotado de las mejores herramientas motivacionales a la plantilla del equipo; pero si los jugadores como protagonistas del juego no creen que pueden ganar, si no creen que pueden lograr grandes cosas y dudan de sus posibilidades, difícilmente podrán alcanzar la victoria.

Definitivamente, nuestra confianza nunca será superior a la imagen que tengamos de nosotros mismos. Por ello es fundamental conocernos, registrar en nuestra memoria nuestros éxitos, experimentar para saber de qué somos capaces y algo muy importante: tener siempre presente que el mayor riesgo en la vida es no arriesgar nada. Tener presente que la presión significa miedo a fallar y quien quiera triunfar debe estar dispuesto a fracasar.

No concibo otro camino para adquirir confianza que vivir. No encuentro una mejor opción para fortalecer nuestra imagen que apostar a la práctica, al movimiento. Es la única radiografía fidedigna en base a nosotros mismos de la que pudiéramos confiarnos.

Foto Referencial

Lea también: Cómo aceptar una derrota

La pregunta que más me hacen las personas es: ¿Cómo hago para recuperar la confianza? ¿Qué hago para confiar en mí mismo? Preguntas muy comunes por parte de deportistas, gerentes y profesionales a quienes asesoro.

Lo primero, es recordar que, si perdí la autoconfianza, es porque en algún momento la tuve. Entonces, lo que deberíamos hacer para recuperarla es rememorar los tiempos en los que sentía que la tenía y puntualizar qué pensamientos dominaban mi mente, qué rutinas fortalecían ese estado, qué tipo de imágenes y visualización tenía con respecto a lo que pretendía ejecutar, para entonces repetirlo.

Cuando tu confianza se tambalee, debes recodar tus triunfos, buscar tus razones para creer en ti y rememorar tu mejor estado de concentración.

En una oportunidad trabajaba con un súper conocido pelotero venezolano. Estaba preocupado por su bajo rendimiento; yo sabía que era algo circunstancial, sin embargo, el objetivo era sacarlo de ese mal momento. Lo que hice fue sencillamente indagar cuál había sido su mejor temporada. Una vez que lo supe le pregunté: ¿Cómo era tu rutina antes de cada juego? ¿En qué pensabas antes de tomar cada turno? ¿Cómo te sentías? ¿Qué comías? ¿Cómo era tu vida extra deportiva? Las respuestas a todas estas preguntas le permitieron entender qué había dejado de hacer, le permitió reconectarse con su mejor swing y en consecuencia comenzó a batear de nuevo, de tal manera que fue el más valioso de esa semana en la liga venezolana.

Segundo, si tu problema es que no has aprendido a confiar en ti mismo, mi recomendación es que comiences a vivir y que prestes más atención a todo aquello en lo que te has destacado, comiences a registrarlo en tu memoria y algo muy importante: que estabilices tus esfuerzos en aras de convertirte en un especialista en esa tarea o habilidad que mejor sabes hacer.

metas

Foto referencial

Lea también: Mi talento dice sí

Solo tú podrás decidir qué papel jugarás en la película de tu vida.¿Serás un extra? ¿Serás un actor de reparto? ¿Serás el coprotagonista? ¿O serás el protagonista? No lo sé. Solo te pido que el papel que decidas ejercer lo asumas con compromiso y con la confianza de que puedes hacerlo, lo contrario sería vivir la vida de la manera más penosa y limitada posible.

José Jacinto Muñoz

Comenta y se parte de nuestra comunidad