Tristemente la depresión se ha convertido en el trastorno mental más común de los últimos tiempos en Venezuela, pero lo más alarmante es que muchos padecen esta enfermedad de carácter mental de forma silente, es decir, sin saberlo o querer admitirlo; pudiéndose convertir entonces en causal de muerte, ya sea por un suicidio o como factor detonante de innumerables enfermedades orgánicas de carácter mortal.

Como escribí en otro artículo, de tanto estrés, de tanta ansiedad sostenida, de tantas despedidas de seres queridos, por tanta delincuencia, por nuestra merma de poder adquisitivo y de calidad de vida, por la escasez de absolutamente todo, por tanto obstáculo; pero por sobre todo, por la falta de valores y de la esperanza perdida porque nos sentimos sin futuro, pues son muchos los que viven sin “ganas”, desanimados, melancólicos, tristes, como deambulando, sin norte, sin ánimo, sin nada que los invite a sonreír o a pensar que si es posible salir adelante. En síntesis, son muchos los que viven deprimidos.

depresión encubierta

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Partiendo de este “vil” panorama, ¿Cómo no enfermarse mentalmente?

Para muchos se hace cuesta arriba primero, darse cuenta que están viviendo en depresión y que están en grave peligro más segundo, que todo es cuestión de actitud y que dicha actitud si es total responsabilidad de cada uno de nosotros.

Créanme, “con mucho esfuerzo, si se puede vivir en bienestar mental, pues se trata de decisión y voluntad: “libre albedrío”. Esa se ha vuelto mi verdadera batalla diaria, por eso les escribo sobre esto hoy.

Para mí, es una lucha no decaer y sumergirme en la tristeza, cuando diariamente pasan mil cosas cada minuto que nos hunden en la desesperanza y la desesperación. Y créanme, ¡no exagero!

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Si ustedes tienen tiempo experimentado tristeza o “vacío”, pérdida de interés en sus actividades favoritas, aumento o pérdida del apetito, no duermen bien o lo hacen en exceso, se sienten permanentemente cansados, sin esperanzas, irritables, ansiosos o culpables. Si padecen de frecuentes dolores de cabeza, calambres o problemas digestivos y manifiestan ideas de muerte o de suicidio, pueden sin duda estar deprimidos.

Si esto es así, es necesario que busquen ayuda o se ayuden ustedes mismos, con todo su empeño, porque la depresión si no se trata oportunamente puede costarles la vida como ya se los mencioné al comienzo de este artículo.

depresión encubierta

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Tengan en cuenta, que sentirse infeliz permanentemente no es normal o saludable, por más que hayan mil motivos para estarlo. En este tipo de situaciones es de vida o muerte, buscar la manera de modificar nuestro estado de ánimo y orientarlo hacia lo positivo.

Soluciones…

Buscar ayuda profesional sería la medida inicial, pero estoy segura que muchos de ustedes se preguntarán cómo pagar a un especialista, con la frecuencia requerida, ante la merma de recursos económicos y con tanta “otra prioridad”, pues nunca sabemos qué es lo más importante.

Entonces, sin duda, es el momento de echar mano a nuestra voluntad y “propios recursos mentales” para salir adelante emocionalmente; rodéense de gente positiva y apóyense en los amigos cuyo balance emocional les pueda aportar herramientas para salir adelante emocionalmente.

Hablen con sus familiares más cercanos. Hagan reuniones semanales para comunicarse sus problemas y en conjunto buscar soluciones. Busquen en la FE y vayan a grupos de oración. En resumen: establezcan  y/o formen parte de redes de apoyo ante tanta escasez: “emocional y material”.

Insisto, el uso de la FE es poderoso, busquen hermanos en su religión que les ayuden a encontrar las herramientas emocionales para ser optimistas ante tanta calamidad y entender el porqué muchas cosas que NO deseamos suceden.

esperanza

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Busquen en su cotidianidad todo aquello por lo cual valga la pena sonreír, a lo mejor es poco, pero enfóquense en ello. Busquen mi artículo, aquí en caraotadigital, en el que hablo sobre cómo lograr sonreír, ya que es un “gran recurso” que debe practicarse y es un hábito igual de complicado como el ejercicio. Al sonreír, hacemos que nuestro cerebro segregue una sustancia llamada serotonina. Esto eleva automáticamente nuestro estado de ánimo y está científicamente comprobado que la sonrisa es la mejor de las terapias contra la depresión. Además es contagiosa, con lo cual también serán más felices los que les rodean.

Busquen activarse físicamente, ya que está comprobado que las personas que hacen ejercicio, se deprimen menos. Salir a caminar, bailar, subir cerro, etc.; sin duda puede ser una vía de escape para abandonar la tristeza. También pueden buscar formas de entretenerse para escapar un tanto de esa realidad que no podemos cambiar. Yo veo películas, navego en internet y busco información agradable. Trato de aprovechar el tiempo aprendiendo cosas para sacarle provecho a “la espera” de que la realidad sea otra.

Trato de no escuchar rumores y conectarme con las noticias sin tanta obsesión, sólo lo necesario. Evito estar sola. Me valgo de la medicina herbaria para tratar de calmar mi cuerpo o evitar que este se vea afectado por los estragos del estrés, tomo infusiones de manzanilla, moringa, té verde, etc..

Trato de dormir reparadoramente y descansar; en fin amigos vivo en una eterna búsqueda de procurarme bienestar en medio de un entorno que definitivamente atenta contra nuestra salud y calidad de vida. Quiéranse un poco y traten de hacer lo mismo, nadie puede responsabilizarse de ustedes eso es algo que le corresponde a cada quien. Hasta la próxima.

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Este artículo fue publicado originalmente en Caraota Digital

 

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