Muchas personas, en especial las mujeres por el afán de encontrar ese cuerpo perfecto, recurren a “dietas milagrosas y muy estrictas” que más allá de ayudarlas a tener un cuerpo saludable, terminan favoreciendo el desarrollo de trastornos alimenticios como: la anorexia y la bulimia. Sin embargo, estos son solo los más conocidos. También existen la drunkorexia y la diabulimia ¿Sabes de qué se tratan? Si no lo sabes, te invitamos a seguir leyendo.

Drunkorexia y Diabulimia

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Drunkorexia vs Diabulimia

La drunkorexia fue considerada también como un trastorno alimenticio por los expertos, luego de observar a un grupo de chicas que dejaban de comer para así poder equilibrar las calorías ganadas por la ingesta de bebidas alcohólicas. Es decir, dejaban de comer durante el día para poder beber durante las noches.

Drunkorexia y Diabulimia

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Por su parte, la diabulimia, que también es un trastorno que se presenta generalmente en los jóvenes con diabetes tipo 1 o insulinodependiente, dado que uno de los efectos negativos de estas condiciones es la pérdida de peso por desequilibrio hormonal.

Quienes padecen dicho trastorno alimenticio reducen todo lo que puedan las dosis de insulina que les prescribe el especialista, ya que de esa forma, garantizarían seguir perdiendo esos kilitos de más. No obstante, además de agravar su estado de salud, estarían incumpliendo el tratamiento.

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Son adicciones psicológicas

Al respecto, los psicoanalistas aseguran que estos trastornos al igual que las drogas, el alcohol y el tabaco, son adicciones que deben ser tratadas con los mismos protocolos.

Asimismo, indicaron que estos problemas alimenticios tienden a aparecer durante la adolescencia y que si no son tratados a tiempo y como es debido, pueden convertirse en una enfermedad crónica en la que incluso, se puede llegar a la muerte.

Drunkorexia y Diabulimia

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Además de no corregirse, las mujeres corren el riesgo en la edad adulta se una recaída, ya que la presión social y las exigencias  por exhibir el ideal de belleza, hacen que desde temprana edad se obsesionen con su peso y recurran a dichas prácticas dañinas; en muchos casos manteniendo entre 8 y 10 kilos por debajo de su peso ideal.

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