Este primer mes es un dilema absoluto. Pasas de sentir la desesperación más grande a la felicidad infinita de un momento a otro. Es un mes muy duro en donde la mamá lo que más necesita es apoyo, comprensión y nada de comentarios imprudentes o fuera de lugar y aún menos si es mamá primeriza.

Mamá y bebé son los protagonistas de esta historia. Por supuesto, papá también porque es el momento de comenzar a crear el vínculo con su bebé, que por razones obvias no es tan directo como con la mamá.

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¿Mi consejo? Paciencia. Todo pasa

Mamá, arréglate. Por muy cansada que te sientas, no vas a querer ni pararte de la cama, ni bañarte, pero hazlo. Estarás adolorida, sí. Tendrás la menstruación por cuarenta días seguidos; la pesadilla, sí. Si es parto natural, te costará sentarte. No dormirás, habrá noches en las que tu bebé duerma unas cuantas horas seguidas, o duerma solo dos, o no duerma nada y sigan derecho. Sentirás desesperación, quizá llorarás porque no sabes lo que le pasa a tu bebé.

Paciencia. Respira, cuenta hasta tres, refúgiate en tu esposo, ustedes son un equipo. No pierdas la calma, todo pasa y luego ni lo recordarás.

Todo es nuevo para ti, para tu bebé y para tu esposo. Muchos te dirán qué hacer y qué no hacer, empezando por las mamás y las suegras, siguen las tías, las amigas que ya son mamá, tú escucha todo pero al final tú eres la que decide.

Tú conoces a tu bebé, lo estás aprendiendo a conocer y ya tienes tu instinto desarrollado es solo que lo busques dentro de ti. Todo es ensayo y error, nada está escrito en la maternidad y en la paternidad. Lo que funciona para un bebé, no necesariamente funciona para el otro.

Lactancia Materna

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Tu bebé, no es ni como tú fuiste chiquita, ni como lo fue tu esposo, ni tus papás, ni tus hermanos. Habrá rasgos en los que se parezcan, por cuestión de genética, pero tu bebé es único e irrepetible. No lo etiquetes. Entiéndelo, compréndelo, conócelo.

Si ya te sientes muy agotada, pide ayuda, pero si sientes que puedes hacerlo, calmar a tu bebé, dormirlo, alimentarlo y vas bien, perfecto. Todo es cuestión de espíritu, de personalidad y nuevamente, de paciencia. Sigue las instrucciones del pediatra. A lo largo de la historia hay infinidades de remedios caseros o agüeros, o mitos que van de generación en generación pero que por algo han ido siendo abolidos.

Documéntate, lee, escucha música, también disfruta de momentos de silencio. Cuando tu bebé descanse, hazlo tú también, así sea quince minutos que reposes, tu cuerpo y tu mente te lo agradecerá.

Cada vez que te sientas agobiada, respira y piensa: todo pasa, todo pasa. Y te lo prometo que todo pasa, con amor, paciencia, tranquilidad ese primer mes será uno de lo más duros de tu vida, pero también en el que vas a comenzar a comprender la grandiosidad de ser mamá porque tú lo decidiste, decidiste traer a ese pequeño ser a este mundo y darle lo mejor de ti, de ustedes, y esa personita también les regalará los momentos más maravillosos.

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