Ser diagnosticado con diabetes tipo 1 desencadena una serie de eventos en todos los ámbitos de la vida diaria de la persona y se espera de ésta una adaptación casi inmediata (por parte de muchos médicos, incluso) que es en realidad imposible. A continuación se ofrecen 6 recomendaciones básicas para todos los pacientes que han sido recién diagnosticados con diabetes tipo 1:

Escucha las instrucciones de tu médico especialista

Parece más que obvio, pero una parte importante de los recién diagnosticados pueden pasar hasta alrededor de un año buscando segundas opiniones. Emitir un diagnóstico de diabetes tipo 1 conlleva varios estudios, si ya usted fue diagnosticado, está bien buscar segundas opiniones, pero debe iniciar el tratamiento lo antes posible, vamos así al segundo punto.

No postergue el tratamiento con insulina utilizando otros medicamentos naturales

Hasta los momentos, el único tratamiento disponible para la diabetes tipo 1 es la INSULINA. Probar otros medicamentos o tratamientos naturales, origina un riesgo elevado de otras complicaciones, pudiendo incluso precipitar daño a ciertos órganos como riñones e hígado. Le recomiendo no perder el tiempo en otros medicamentos que no sean insulina. Desde esta perspectiva, vamos a revisar el punto número tres.

Foto Referencial

Lea también: Diabetes: una enfermedad llena de mitos

Intente la autoadministración de insulina en un tiempo prudente

Sin tomar en cuenta la edad del diagnóstico, es siempre difícil la autoadministración de la insulina y en ocasiones existe presión por parte de terceros (médicos, familiares, etc) para que esto se logre.

Al principio una práctica común es contratar personal que pueda hacer la administración mientras nos entrenamos, pero pocos tenemos acceso a esto y en realidad no tiene mucha ciencia medir y aplicarla después de un buen entrenamiento, el problema es ése, aplicarla, por más indolora que sea la aguja hay pacientes a los que nos cuesta.

Contrariamente a lo que muchas personas recomiendan, dése un tiempo, o si usted es padre de un niño(a) diabético(a), déle tiempo para que una vez que haya adquirido confianza lo pueda hacer por sí mismo(a).

La administración con bombas de insulina evita muchos de estos inconvenientes, pero igualmente debe fomentarse la disciplina en el manejo de estos dispositivos.

Sea cual sea el caso, la paciencia y disciplina son la clave, eventualmente la autoadministración sucederá, lo que más nos interesa es que el paciente se adapte de una manera suave, sin rechazo directo, ya que éste es sólo uno de los cambios que tenemos que hacer en nuestra vida, así, pasamos al siguiente punto importante.

Los diabéticos tipo 1 deben evitar ciertos alimentos

Esto no implica que no pueden consumirlos. Evitar alimentos en la dieta de un diabético tipo 1 de un día para otros no es fácil, sumado a esto, asumir un nuevo estilo de vida que involucre glucometrías e inyecciones con dosis de correcciones frecuentes, tampoco lo es, por eso, los cambios en la dieta deben ser progresivos, equilibrados pero sin embargo deben ser notorios.

Juega un rol fundamental el núcleo familiar que de ser posible, debe también asumir las modificaciones incorporándolas a sus propias dietas, lo más importante en este punto es evitar la desesperanza que implica quitar alimentos de la dieta del paciente con la idea de nunca consumirlos más, esto NO DEBE PERMITIRSE, manejar este sentimiento se puede hacer más fácil evitando 1 o 2 alimentos por vez, sustituyéndolos apropiadamente (según su nutricionista) en lugar de remover radicalmente todos los alimentos que por los momentos no puede consumir.

Mientras estamos revisando estos pequeños grandes detalles sobre los cambios en el estilo de vida, me permito dejarte con el punto número cinco.

Diabetes

Foto Referencial

Los paquetes de meriendas siempre son necesarios

Probablemente su médico ya le advirtió, pero las hipoglicemias son un peligro real, sobre todo al inicio del tratamiento mientras se ajustan las dosis de insulina, son menos frecuentes con el uso de las bombas, pero sin embargo son siempre un riesgo incluso, mortal.

Una merienda, galleta, paquetito de azúcar, caramelos o algún dulce es lo ÚNICO que no debe faltar al salir de casa, esto está relacionado con el último punto, el número seis.

Si tiene malestar súbito y no tiene cómo medir la glicemia a mano ¡no lo dude! ¡COMA!

Lo más correcto es estar entrenado para reconocer los síntomas de hipoglicemia y ante algún malestar hacer una glucometría, pero la vida es impredecible y en algunos momentos puede encontrarse sin su kit de medición de glicemia. NO IMPORTA que no tenga cómo medir la glicemia, ¡coma!

 Debe tratar todo malestar repentino y súbito como una hipoglicemia, ¿por qué?, porque la hipoglicemia pone inmediatamente en riesgo su vida y es fácilmente reversible con alimentos dulces, si posteriormente usted evidenció con su glucómetro que no se trataba de una hipoglicemia y que en realidad estaba en hiperglicemia, no pasa nada, recuerde, la hipoglicemia pone en riesgo su vida inmediatamente mientras que la hiperglicemia la podemos resolver después y el riesgo inmediato para la vida es mucho menor.

 

Seamos más claros, ¿Se siente mal súbita y repentinamente?, ingiera algo dulce y coménteselo a alguien, ese caramelo o bebida que consuma elevará su glicemia y hará la diferencia, si se trata de una hipoglicemia, puede salvar tu vida.

Lea también: Diagnóstico a tiempo es vital para tratar la hipertensión pulmonar

Dra. María Victoria Marcano R.

Especialista en Medicina Interna

Comenta y se parte de nuestra comunidad