El herpes zoster, conocido popularmente como “culebrilla” es una infección viral ocasionada por la reactivación del virus “Varicela Zoster”, el cual luego de la primo infección (Varicela o lechina), permanece latente en nuestro organismo y por diversas causas puede activarse de nuevo.

¿Cuáles son esas causas?

Generalmente condiciones que comprometan nuestro sistema inmunológico, por ejemplo: diabetes, enfermedades inmunológicas, reumatológicas, hematológicas, Virus de la Inmunodeficiencia Humana (VIH), algunos fármacos inmunosupresores, entre otros.

Herpes Zoster

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Sintomatología del Herpes Zoster

Los síntomas se caracterizan por la aparición de vesículas muy dolorosas que siguen el trayecto de un nervio (dermatoma), ardor, sensación de adormecimiento en la piel, fiebre y escalofríos. Con los días las lesiones se cubren de una costra para luego desaparecer.

En muchas ocasiones aunque desaparezcan estas lesiones, persiste dolor intenso, que puede prolongarse incluso por meses, esto se denomina: neuralgia postherpica.

El tratamiento es a base de antivirales con buena evolución clínica hasta su resolución, sin embargo puede complicarse en casos específicos como cuando afecta más de un dermatoma o se infectan las lesiones.

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Dra. Michelle Sandoval

Infectóloga 

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