Los tumores neuroendocrinos son bultos anormales que crecen en células especializadas llamadas neuroendocrinas. Dichas células son parecidas a las células nerviosas y a las células que producen hormonas.

La oncóloga Nancy Peñaloza, explicó que los tumores neuroendocrinos son raros y pueden formarse en cualquier parte del cuerpo. La mayoría de ellos ocurren en los pulmones, el apéndice, el intestino delgado, el recto y el páncreas, y pueden ser no cancerosos (benignos) o cancerosos (malignos).

Por su parte, los síntomas suelen ser inespecíficos y pasar desapercibidos durante años, pudiéndose confundir con otras enfermedades provocando el retraso de un diagnóstico certero. No obstante, los síntomas habituales de los tumores neuroendocrinos son

  • Enrojecimiento de la piel de la cara,
  • Diarrea,
  • Sudoración,
  • Broncospasmos (en menor frecuencia).
 tumores neuroendocrinos

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Estos síntomas hacen que puedan confundirse con ansiedad , depresión,  menopausia o colon irritable.

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Diagnóstico y tratamiento de los tumores neuroendocrinos

Tener un diagnóstico certero y un tratamiento adecuado siempre va a depender del tipo de tumor, su ubicación, si produce o no exceso de hormonas, qué tan agresivo es o si se ha diseminado a otras partes del cuerpo, creando metástasis. Sin embargo, estos procedimientos son los más indicados para tratar el padecimiento:

Cirugía: Para enfermedad localizada o limitada al órgano dónde se originó, aunque también para casos determinados de enfermedad con metástasis en otros órganos.

Tratamientos locorregionales y radio núclidos: Terapias específicas que se emplean para controlar los síntomas de en tumores funcionales (que producen hormonas) con metástasis en el hígado, aunque en ocasiones se utilizan en tumores no funcionantes con enfermedad hepática que no puede ser operada.

 tumores neuroendocrinos

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Fármacos: Para tumores metastásicos que no se pueden extirpar existen medicamentos para evitar el crecimiento y extensión del tumor. Son de dos tipos:

  • Análogos de somatostatina: Moléculas sintéticas que imitan la acción natural de la hormona somatostatina y disminuyen la secreción de algunas sustancias consiguiendo frenar el crecimiento del tumor.
  • Terapias moleculares: como los inhibidores de mTOR e inhibidores de la tirosinquinasa.
  • Quimioterapia: Para carcinomas neuroendocrinos, aquellos cuyas células son diferentes en forma y función a las del tejido sano, y agresivos. También para los tipos pancreáticos metastásicos no operables.

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Con Información de: www.efesalud.com / www.mayoclinic.org

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