La biopsia líquida es la gran revolución para detectar el cáncer. Esta alternativa no invasiva que revela datos precisos acerca del ADN del tumor mediante un simple análisis de sangre, cambiará definitivamente la forma de diagnosticar y tratar la enfermedad.

El modelo convencional para el diagnóstico clínico de enfermedades como el cáncer está determinado fundamentalmente por la sospecha clínica, el examen físico y la palabra última del médico patólogo que determina y confirma la presencia de células cancerígenas en una muestra de tejido o biopsia.

En la gran mayoría de los pacientes, la biopsia tradicional ocurre durante la fase diagnóstica y rara vez durante el monitoreo de la respuesta a un tratamiento. Contrariamente, la biopsia líquida representa un cambio significativo, porque es una herramienta que puede realizarse muchas veces durante el tratamiento y que tiene la capacidad de identificar biomarcadores en sangre o trozos de ADN de las células tumorales (las huellas silenciosas que deja el cáncer en nuestro cuerpo).

Biopsia líquida

Foto Referencial

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Una biopsia líquida se puede utilizar para ayudar a encontrar un cáncer en un estadio temprano, también puede ser útil para ayudar a planificar el tratamiento, determinar su eficacia y averiguar si el cáncer volvió.

Hasta 8 tipos diferentes de cánceres al mismo tiempo. Eso es lo que detecta el “CáncerSEEK” o “Buscador de Cáncer”, una prueba de sangre no invasiva –biopsia líquida (Ovario, hígado, pulmón, esófago, estómago, colon y recto, páncreas y mama).

La idea de la medicina es convertir el cáncer en una enfermedad crónica, pero no mortal.

Hasta ahora la barrera para la masificación de este tipo de tratamientos es el costo económico. Es necesario un equilibrio entre gobiernos, farmacéuticas y médicos para poder ser masificada.

Dr. Lenin Vivas

Medicina Interna / Medicina Critica

 

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