Ya había mencionado que el sistema vestibular aporta conciencia de nuestro cuerpo, de donde nos encontramos en relación con el espacio y con la fuerza de la gravedad (equilibrio). Y está en estrecha relación con todos los demás sentidos, de manera que todas las sensaciones se procesan con referencia a la información vestibular. La relación que el niño tiene con su equilibrio define cómo experimenta el mundo y cómo se adapta a él, cómo se relaciona con los demás y consigo mismo. 

El niño debe “entrenar” su sistema vestibular, y por ende todos sus sentidos, durante su infancia antes de aprender a leer, escribir, calcular. Experimentar su cuerpo en relación con la gravedad (que constantemente tenemos que vencer), su equilibrio, la conciencia de su cuerpo y de las direcciones en el espacio son vitales para su desarrollo cognitivo, emocional y social.

Definitivamente es un sistema de vital importancia para el desarrollo del niño.  ¿Cómo entrenarlo?

En Primer lugar, respetar el perfil sensorial del niño. Con imposiciones y obligándolo definitivamente NO va a lograr que estos problemas se solucionen. No lo hace queriendo, lo siente así…

sistema vestibular

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En los Bebes

  • Acunarlos con ligero balanceo, les agrada que los muevan en forma suave y rítmica. De delante hacia atrás, de derecha a izquierda, de arriba abajo.
  • Estrecharlos contra nuestro cuerpo cuando estamos sentados o andando. Los trasladamos de distintas maneras, de espaldas, frente a nosotros, boca abajo boca arriba.
  • En los momentos de cambio de pañal, girarlos boca abajo, boca arriba, incorporarles las piernas.
  • En períodos de juego levantarlos hacia arriba, darles algunas vueltas, bailarlos.
  • Dejarlo en el suelo para que su cuerpo ruede, se desplace y experimente. Aquí en el momento suelo, se estimula enormemente el sistema propioceptivo, encargado de trasmitir información correlacionando y armonizando las partes de su cuerpo y el espacio que en ese momento ocupa.

En los Mayorcitos

  • Realizar marcha cargando objetos livianos y luego un poco más pesados.
  • Caminar superando obstáculos al colocar un pie por encima del bulto.
  • Ejercicios de equilibrio en balancín, rulos, riel de equilibrio.
  • Con los brazos extendidos caminar sobre huellas evitando caerse.
  • Balanceo en el columpio.
  • Permanecer en la posición de cuclillas al recoger o jugar con un juguete.
  • Subir y bajar escaleras con apoyo y sin apoyo en las barandas.
  • Trepar escaleras.
sistema vestibular

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  • Saltos en colchonetas, lanzarse por un tobogán.
  • Diferentes tipos de saltos con los dos pies, uno solo, saltar dentro y fuera del aro, etc.
  • De pie o sentados lanzar y atrapar pelotas.
  • Parado sostener una esponja sobre un pie levantado, evitando que se caiga.
  • Patear pelotas de plástico, globos u otros objetos sin perder el equilibrio.
  • Jugar a imitar animales o gestos y ante una señal detenerse manteniendo la postura sin caerse.

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Si cree que estas dificultades están impactando en el día a día de su hijo, consulte con su maestra, pediatra, otorrinolaringólogo o terapeuta ocupacional.

Dra. Mariangel González Medina

Otorrinolaringólogo

Pediatra – Puericultor

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