Esta creo que es una de las preguntas que más nos hacemos las mujeres luego de la llegada de nuestro bebé. Por supuesto, “¿cuándo volveré a dormir ocho horas seguidas?” también nos lo preguntamos bastante.

Pero la realidad es que no tenemos una respuesta certera, pues esto dependerá de muchísimos factores como: contextura física, alimentación, cantidad y calidad de ejercicios, entre otros.

En mi caso, yo me cuidé muchísimo durante el embarazo. Toda la vida he procurado llevar una alimentación bastante sana. No soy de comer fritos, chucherías, casi no me gusta el dulce –salvo el chocolate–, no consumo azúcar, ni gaseosas y durante el embarazo me engordé doce kilos, de los cuales cuatro fueron retención de líquido en el último mes.

Gracias a una alimentación súper sana durante los primeros meses de posparto, más la lactancia, en dos semanas me quité esos doce kilos pero seguía con las medidas un poco anchas. Ya usaba mi ropa de siempre aunque la barriga muy flácida, cuestión que ha ido mejorando con ejercicio y dieta.

 Mis complejos

Sin embargo, no todo ha sido color de rosas y además del cambio abismal que he tenido en mi cabello y la piel, la celulitis que tengo es horrible. Nunca había sufrido de celulitis. Es decir, lo normal que puede tener cualquier mujer, pero lo que estoy atravesando alcanza a acomplejarme un poco.

¿Qué estoy haciendo? Tratando de ser un poco más estricta con la comida, aunque me ha costado porque mi debilidad es el pan. También estoy intentando retomar una fuerte rutina de ejercicios pero esto se me complica porque estoy dedicada a Lucas todo el día y también trabajo desde casa, entonces distribuir el tiempo para poder hacer todo se me ha vuelto cuesta arriba.

recuperar el cuerpo

Foto Cortesía

Muchas dirán: “excusas”, lo sé, pero es mi realidad.

Y, aunque no lo parezca, trato de calmarme con el tema pues pienso que apenas mi bebé tiene nueve meses y fueron diez más de cambios físicos que se iban dando paulatinamente durante el embarazo.

He entendido que definitivamente la maternidad trae cambios para siempre en nuestras vidas, que van más allá de lo obvio y en lo no tan obvio entra la parte física que ahora requiere mucho más esfuerzo, en mi caso, para volver a sentirme ciento por ciento a gusto con mi cuerpo.

He entendido también que no debo dejarme llevar por lo que vemos en redes sociales. Hoy día hay una especie de competencia silenciosa entre cuál mujer se ve más perfecta acabando de dar a luz o con cuerpo y estampa de miss a la semana de haber parido, sin dormir y amamantando cada dos horas.

No nos dejemos llevar por esto. Lamentablemente, las mujeres vivimos una eterna batalla campal por sortear críticas entre nosotras mismas y pareciera que ahora la maternidad también es un blanco fácil para juzgar, comparar y competir.

Sin embargo, pienso que tampoco debemos dejarnos. Olvidarnos de nosotras y entregarnos al cansancio no está bien. Yo procuro cada día llevar mi rutina de cuidado personal.

Muchas personas que me ven me dicen: “pero si no me dices que tienes un bebé y lo veo, no te creo”, “te ves muy bien”. Esos halagos se agradecen, ayudan a la autoestima e impulsan a despertar la disciplina necesaria para además de todo lo que conlleva la maternidad también trabajar por sentirse contentas con lo que vemos frente al espejo.

recuperar el cuerpo

Foto Referencial

Cuando no me queda tiempo para hacer ejercicios o me siento muy cansada pienso: “a cambio de sentadillas, me agaché para recoger del suelo a Lucas unas 100 veces mientras gateaba –jajaja–”.

No les tengo la respuesta de cuándo recuperarán su cuerpo luego de tener a su bebé, pero sí les puedo decir que una alimentación sana y ejercicios acompañados de mucha disciplina y constancia les puede ayudar a ir reacomodando su cuerpo.

Lo importante es que ustedes se sientan felices. Sin ansiedades, sin complejos, sin temores. Como siempre les digo, recuerden que una mamá feliz cría a un bebé feliz.

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