Una dieta cetogénica (DC) es aquella rica en grasa y pobre en proteínas y carbohidratos, diseñada para remedar los cambios bioquímicos asociados con el ayuno. La DC mantiene un estado anabólico en una situación metabólica de ayuno.

Durante el ayuno, el cuerpo humano metaboliza mediante la lipólisis los depósitos de grasa y los ácidos grasos a través de la beta-oxidación, dando lugar a los diferentes cuerpos cetónicos (CC) (acetoacetato, β-hidroxibutirato y acetona). Estos metabolitos pueden ser utilizados como precursores energéticos y generar adenosín trifosfato (ATP). La dieta cetogénica estimula los efectos metabólicos del ayuno, forzando al cuerpo humano a utilizar la grasa como fuente de energía.

Es importante establecer que la obesidad es una patología multifactorial donde existe un importante sustrato genéticos al cual se le suma un conjuntos de factores ambientales que incluyen inactividad física  e incremento de ingesta calórica que derivan en un balance energético positivo.

El aumento en la ingesta de energía, está asociado a su vez a un incremento en la variedad y disposición de alimentos de alta densidad energética, al aumento del tamaño de las porciones, a un mayor consumo de bebidas calóricas, al mejoramiento de las propiedades organolépticas de los alimentos y a una alteración del patrón de la ingesta de comida en general; a la par, se ha sugerido que el alto consumo de carbohidratos, especialmente de los simples o refinados, aumenta el riesgo de desarrollar obesidad, diabetes mellitus tipo 2 y síndrome metabólico; que incrementan  significativamente la glucemia postprandial, involucrada en la génesis de las principales complicaciones crónicas de la Diabetes mellitus.

dieta cetogénica

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En consecuencia a lo anterior, han surgido un gran número de propuestas dieto terapéuticas y se ha adaptado el uso de algunas dietas ya existentes que originalmente eran utilizadas para el tratamiento de otras patologías, con el fin de detener el incremento en la prevalencia de obesidad, ofreciendo tratamientos más eficaces.  Un ejemplo de estas propuestas dietoterapéuticas son las dietas bajas en hidratos de carbono o dietas cetogénicas, cuyo contenido de hidratos de carbono suele ser inferior a 50-60 g al día.

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¿Qué utilidades tiene la dieta cetogénica?

Este tipo de dietas han sido foco de atención, debido a que su asociación a una rápida pérdida de peso y en apariencia sin efectos secundarios; además de que se le han atribuido otros beneficios como una mayor efectividad comparada con las dietas hipocalóricas convencionales.

Ciertamente, si se revisa el metabolismo intermedio, es conocido que en ausencia de carbohidratos la principal fuente de energía las grasas.  En presencia de carbohidratados la insulina bloquea la lipólisis (mediante un bloqueo de la lipasa del adipocito) y permite la entrada de glucosa al interior de la célula grasa.  Esta glucosa es convertida en triglicéridos dentro del adipocito, a través de su transformación en acetil-CoA y alfa-glicerofosfato.

Los ácidos grasos procedentes de la grasa de la dieta, necesitan la acción de la glucosa y de la insulina para ser transformados en triglicéridos dentro de la célula grasa, ya que la insulina permite la entrada de glucosa en el adipocito y la glucosa es necesaria para la formación de alfaglicerofosfato, que es el principal suministro de glicerol a los ácidos grasos para que éstos puedan transformarse en triglicéridos y así ser almacenados.

También es importante considerar que la glucosa no es la única sustancia que induce la liberación de insulina, este proceso también es estimulado por ciertos a aminoácidos como son la arginina y la lisina; hormonas gastrointestinales que se producen durante la ingesta como la gastrina, secretina, colecistoquinina (CCK) y polipéptido inhibidor gástrico (PIG).  Además, cuando los aminoácidos se combinan con la glucosa, se produce un efecto sinérgico en el mecanismo de liberación de la insulina que puede provocar que ésta se doble a igual concentración de glucosa, es decir, la glucosa acompañada de aminoácidos induce una mayor liberación de insulina que sola.

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En conclusión, el reducir los carbohidratos de la dieta obliga al metabolismo a usar las grasas como fuente de energía, considerando  que la maquinaria  para almacenar las grasas como sustrato energético no está disponible del todo en  ausencia de CHO.

Además, el consumo de mayor cantidad de grasas  y proteínas produce un retardo en el vaciamiento gástrico con mayor sensación de saciedad, amen que la liberación de colecistoquinina considera como uno de los más potentes supresores del apetito es estimulada por el consumo de grasas y proteínas pero no por el de carbohidratos.

¿Cuáles son las características de la DC?

La dieta cetogénica tiene bajo índice glicémico lo que se acompaña de menos hipoglicemias que conduce a reducir  las fluctuaciones en las concentraciones plasmáticas de glucosa y por lo tanto disminuye el apetito

Otro factor que hay que añadir, es que las proteínas tienen un efecto anorexígeno superior al de los  carbohidratos, que pudiera estar mediado por aumento en la sensibilidad del sistema nervioso central hacia la leptina y un descenso en las concentraciones plasmáticas postprandiales de grelina.

¿Cómo se puede cambiar el metabolismo con la DC?

El cambio metabólico se logra cuando el contenido de carbohidratos de la dieta es lo suficientemente bajo como para causar cetosis (de ahí el nombre de dietas cetogénicas o muy bajas en carbohidratos). En cuanto al nivel de carbohidratos que debe de tener una dieta para considerarse cetogénica, hay que hacer puntualizaciones, ya que esto dependerá del fin de dicha dieta. Si una dieta cetogénica es utilizada para perder peso, la cantidad de carbohidratos ingerida deberá ser inferior a 0.2-0.4g/kg de peso y día, pudiéndose consumir grasas y proteínas sin restricción alguna.

La activación del metabolismo lipolítico desencadena la aparición de cuerpos cetónicos en sangre, además estas dietas  por tener un bajo contenido de carbohidratos conducen a estimular el proceso de gluconeogénesis, mecanismo que consume gran cantidad de energía y favorece aún más la pérdida de peso.

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Junto a la menor eficiencia metabólica, debemos enfatizar que la insulina es necesaria para la formación de triglicéridos y que las dietas altas en grasas incrementan la pérdida energética a través de la activación de la termogénesis, ya que se ha comprobado que la expresión de las proteínas desacoplantes o termogénicas (UCP), responsables del proceso de termogénesis, se incrementa con dietas ricas en grasas, pues tanto las grasas monoinsaturadas , polinsaturadas como saturadas intervienen en su inducción.

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¿Cuáles son las ventajas de la DC?

Las dietas cetogénicas son más selectivas en la perdida de grasa y mantenimiento de  masa muscular, además se ha  observado  mejorías en los niveles de glicemia, lípidos disminuyendo el riesgo cardiovascular  y  mejorado la sensibilidad a la insulina. Además, otra indudable ventaja que presentan las dietas cetogénicas  sobre las tradicionales dietas hipocalóricas en los pacientes que las siguen, es la sensación de saciedad y pérdida del hambre que provocan, mejora en el estado de ánimo, en los niveles de energía, estado mental y físico.

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En la evolución de la dieta humana, el ser humano ha seguido a lo largo de la mayor parte de su evolución (aproximadamente 2 millones de años) una dieta cazadora-recolectora en la que los carbohidratos se consumían en muy bajas cantidades y sólo cuando la época del año lo permitía. Mientras que el paso a una alimentación sustentada en los carbohidratos, que actualmente se considera la alimentación “ideal” tiene una duración muy corta en el período evolutivo de nuestra especie (aproximadamente hace unos 6000 años, con la implantación de la agricultura y la ganadería). Este cambio alimenticio se asoció a la obesidad, los problemas cardiovasculares y las pérdidas dentarias, como lo demuestran los hallazgos arqueológicos encontrados en las momias del antiguo Egipto, civilización en la que se pudo constatar de forma muy significativa las consecuencias negativas de dicho cambio.

Dra. Isabel Meza

Medicina Interna

MsC.  En Educación Superior

PhD .en Ciencias Biomédicas

Corporación ATIEMPO

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