En medicina, los síndromes se caracterizan por presentar etiologías diferentes que comparten rasgos que se repiten en cada uno de los individuos que los presentan.  Es por ello, que el síndrome metabólico (SM) se trata del conjunto de características multifactoriales y multigénicas que por su complejidad requiere atención médica y educación continua del paciente, así como apoyo para evitar las complicaciones agudas y reducir el riesgo de complicaciones a largo plazo.

Un concepto esencial del síndrome metabólico,  es que las personas tienen o se encuentran en riesgo de presentar daño a múltiples órganos blancos. Esto incluye, pero no se limita, al daño cardiovascular (lesiones secundarias a ateroesclerosis y no ateroesclerosis), metabólico (Diabetes Mellitus tipo 2 y dislipidemia), hormonal (síndrome de ovario poliquístico), desordenes del sueño, algunas neoplasias malignas, trastornos psicológicos como depresión, enfermedad renal crónica, enfermedades osteoarticulares e hígado graso no alcohólico.

Síndrome metabólico

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Síndrome metabólico en la obesidad

Las enfermedades que engloban el espectro del síndrome metabólico son la obesidad de tipo central, las alteraciones en la glucosa como la resistencia a la insulina y la glucosa anormal en ayuna, la hipertensión arterial sistémica, y finalmente las alteraciones en el colesterol y triglicéridos.

Obesidad

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En ese sentido, la Organización Mundial de la Salud (OMS) define obesidad como una acumulación anormal o excesiva de grasa que puede ser perjudicial para la salud. Para calcular el grado de obesidad que presenta un individuo, se emplea el índice de masa corporal (IMC). Éste es un indicador simple de la relación entre el peso y la talla que se utiliza frecuentemente para identificar el sobrepeso y la obesidad en los adultos.

… Y en la diabetes?

Con relación a la Diabetes, está estrechamente relacionada con el síndrome metabólico, y se define como un grupo de enfermedades metabólicas caracterizadas por hiperglucemia, que resultan de defectos en la secreción y/o acción de la insulina. El estado hiperglucémico crónico a largo plazo conlleva a daño y falla de varios órganos, especialmente corazón, vasos sanguíneos, ojos, riñones y nervios.

Las enfermedades cardiovasculares y la diabetes mellitus tipo 2 comparten diversos factores de riesgo en común.  De los cuales algunos son no modificables como edad, raza, sexo y  genética. Por otro lado, tenemos los factores de riesgo modificables que se pueden prevenir como los hábitos alimentarios, la actividad física y/o ejercicio, el tabaquismo, alcoholismo, toxicomanías, trastornos del sueño, estrés y la automedicación farmacológica.

diabetes

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En la actualidad, hay gran número de ensayos clínicos que se han realizado para examinar la eficacia de varios regímenes de tratamiento abocados a la prevención o retraso en la progresión de la diabetes en personas con alto riesgo cuando presentan intolerancia a la glucosa. Estos se pueden dividir en los centrados en programas de modificación intensiva del estilo de vida, donde se incluye la restricción dietética con una alimentación sana y saludable, pérdida de peso y el inicio de ejercicio físico moderado de al menos 150 minutos semanal, y por otra parte la terapia farmacológica con el uso de medicamentos hipoglucemiantes.

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Dra. Angélica D. Pinto A.

Médico Internista

Corporación ATIEMPO

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