La inapetencia se manifiesta por la falta de interés o incluso rechazo del alimento que se repite de forma continua a las horas de la comida.

En la mayoría de casos no se observa causa orgánica que motive la falta de interés por la comida y, en general, se trata de niños sanos que se desarrollan normalmente.

¿Qué debemos evitar?

La distracción, no compaginando la comida con otras actividades (evitar la televisión, celulares, videojuegos, lectura, etc.).

Cuando su hijo adopte una conducta inadecuada a la hora de comer, hay que corregirla sin manifestar gritos, enfado ni ansiedad. Hay que procurar, no perder la paciencia. El niño inapetente, es a veces un niño manipulador. Se le retirará el plato, una vez finalizado el tiempo acordado. En la próxima comida, se mantendrán las mismas normas.

Evite el chantaje ofreciendo premios o castigos. El acto de comer debe ser algo tan natural como ir al colegio o cepillarse los dientes.

Evite comer a la carta, se respetará el menú establecido y no sustituyéndolo por otro alimento.

Establezca horarios fijos para las comidas y evitar comer entre comidas. Solo se permitirá beber agua entre tomas.

La causa que más perpetúa la inapetencia es la alimentación obligada o forzada. EVITELA..!

Las vitaminas no estimulan el apetito y no son necesarias en niños sanos. Los “estimulantes del apetito” son medicamentos que sirven para otras indicaciones, pero que tienen como efecto secundario que pueden abrir el apetito. El efecto es transitorio y su uso queda LIMITADO a casos muy concretos y por corto espacio de tiempo.

Mi niño no come

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¿Qué podemos hacer?

Comience dando el ejemplo. El acto de comer debe ser una acción relajada y tranquila, haciendo de la comida un momento de encuentro y convivencia familiar, favoreciendo el aprendizaje por imitación.

Establezca un tiempo mínimo y uno máximo de permanencia sin levantarse (no menos de 20 ni más de 30 minutos).

Introduzca alimentos nuevos de forma gradual. Respetando el rechazo hacia algunos, pero procurando no caer en la cesión a caprichos. Ofrézcalos al principio de cada comida, cuando el niño tenga más apetito. Si rechaza algún alimento, introducirlo en la dieta con otro que guste más, y condimentarlo o modificar su textura, para lograr una mayor aceptación (espaguetis con carne y verduras, leche saborizada, etc.). Cuando se ofrezca un alimento nuevo al niño hacerlo de forma atractiva, exponerlo repetidamente, hasta 8-10 veces.

Mi niño no come

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Distribuir la comida en 5 tomas al día (3 principales y 2 meriendas). Si el niño no come durante una comida, se debe esperar hasta la siguiente con el fin de no perder el ritmo de horarios. El desayuno, debe ser una verdadera comida e incluir, leche u otro lácteo, cereales como tostadas o arepa con mantequilla, o un pequeño bocadillo. Un buen desayuno, mejora el rendimiento intelectual, y la concentración de los niños.

Favorezca la actividad física. El deporte moderado, suele aumentar el apetito, y potenciar el desarrollo psicomotor y psicosocial del niño.

Acuda a su pediatra o especialista en caso de dudas.

Finalmente, tenga presente que con respecto a la alimentación de su hijo usted decide qué come, dónde come y cuándo come…el niño decide la cantidad.

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Dr Johnny Marante Bethencourt

Pediatra / Nutrólogo Clínico

Corporación ATIEMPO 

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