Ser mamá y primeriza comprende un reto principalmente para saber organizarnos, entender que aunque nuestra vida ha dado un giro de 180 grados con la llegada de nuestro bebé, seguimos siendo mujer, esposa, novia, profesional, estudiante.

El cansancio pareciera ir directamente ligado a la maternidad. Pero también, ser mamás nos desarrolla habilidades que no sabíamos que teníamos. Multiplicamos el tiempo y la energía, conocemos un nuevo concepto de “multitasking”.

Sin embargo, lograr un equilibrio en nuestra nueva vida no es nada fácil, requiere esfuerzo y sobre todo, a mi juicio, una lucha interna para recordarnos quiénes éramos antes de ser madres y a dónde queremos llegar.

En mi caso no ha sido fácil lograr este balance. Por diversos cambios que hemos atravesado mi esposo y yo, estoy dedicada tiempo completo a mi bebé, tratando de dividirme entre él, las tareas del hogar, trabajo desde casa, relación de pareja, cursos, ejercicios y la vida social.

Siendo esta última, quizá una de las más afectadas.

Pero, en este viaje de entendimiento y aceptación de una nueva dinámica de vida también he entendido que está en mí salir adelante con todo y más. Mi esposo es una pieza fundamental en esta transición. Es quien me impulsa a diario a no dejar de lado la comunicadora social y periodista que soy con mis sueños y metas. Para lograr creo que es importante un término muy utilizado hoy día: la reinvención.

Cómo ser mamá

Foto Referencial

Y es cierto. Hoy día, si no nos reinventamos morimos en el camino.

Lea también: La creatividad en la maternidad es clave

 Mi día a día

Aunque esta dinámica puede variar mucho, todos los días me levanto a las 6:30 de la mañana, cuando mi bebé se despierta. Desayunamos, nos arreglamos y lo llevo al parque. Tratamos de estar una hora jugando para que luego haga su siesta. Cuando hace su siesta aprovecho para hacer ejercicios.

Lucas hace una siesta corta, por lo general de media hora. Si tengo suerte, puede hacer otra siesta en el día de una o dos horas, pero esto es bastante inusual. Es decir, es un bebé que es bastante activo y está todo el día ávido de juego y aprendizajes. Por ello, creo, me ha costado bastante organizarme. Le alterno por espacios de media hora diversas actividades y cuando noto que ya está aburrido lo meto en el corral, donde puede pasar una hora o tal vez más.

En ese momento me dedico a escribir, grabar videos de mi canal #MamáDeHoy y hacer oficios del hogar. Normalmente, Lucas se duerme entre siete y ocho de la noche, a partir de este momento me dedico a estudiar dos cursos online que estoy haciendo, así como, si el sueño me lo permite, editar material del canal.

Se preguntarán quizá dónde queda el resto, como por ejemplo, la vida de pareja y la social. La vida de pareja la hemos modificado un poco y prácticamente a todos nuestros planes vamos con nuestro bebé, exceptuando si es una salida a un bar o al cine, lo hacemos cuando tenemos con quien dejar a nuestro hijo.

Cómo ser mamá

Foto Referencial

La vida social, compartir con amigos, ha cambiado bastante pues las dinámicas son diferentes y los horarios también, pero aquí es donde yo me hago un “auto jalón de orejas” y les aconsejo lo hagan. Es necesario sacar el tiempo para ver a los amigos y si son mamás que tienen otras amigas con hijos es importante compartir con ellas. Eso no solo las ayudará a ustedes sino a sus bebés a socializar.

No olvidarse de la carrera profesional y los objetivos que queremos lograr también es clave. Dedicarnos a nuestros bebés es fundamental pero si tu deseo es continuar creciendo laboral y académicamente hazlo. Organízate, no dejes que la maternidad te nuble y encierre en una dinámica que puede generarte frustración. Ahora bien, si decidiste dedicarte a tu casa y tu hijo como un estilo de vida y de cierta manera jubilarte de tu profesión, también es válido. Lo importante es que cualquier decisión que tomes sea por convicción, te sientas feliz y no porque te veas obligada a hacerlo.

Yo no sé si lo estoy habiendo bien, pero me está funcionando así. Tengo la plena seguridad de que a medida que pase el tiempo iré descubriendo otras maneras de organizarme mejor y aprovechar aún mis capacidades para lograr cada una de mis metas.

Las mujeres somos capaces de hasta lo inimaginable. No te pongas límites. Cada día es un nuevo impulso para salir adelante. Recuerda, una mamá feliz cría a un bebé feliz.

Lea también: Lo que no nos dicen del posparto

https://twitter.com/adialasalasb?lang=es

Comenta y se parte de nuestra comunidad