Correr se ha convertido sin duda, en una pasión para muchos, en una vía para mantenerse en forma, para escapar de la realidad o para retarse a sí mismos. Y un gran número de los que se “engachan” con esta disciplina, viven afanados compitiendo consigo mismos o con los demás y se obsesionan por ser más rápidos. Otros simplemente decidimos hacerlo por disfrute e ir mejorando nuestro desempeño escuchando nuestro cuerpo. Ahora bien, ¿Cuál pudiera ser el problema que la rapidez les quite el sueño?… Primero, el dejar de gozar la experiencia porque nunca llegan a estar conformes y se sienten frustrados, y segundo, hasta pueden lesionarse.

En general, la principal meta en la vida debe ser sentirnos cómodos y felices, es decir, disfrutar, por lo que “hacerlo mejor” debe ser un objetivo logrado con mesura y sentido común. El autocuidado debe siempre considerarse.

Correr

Foto Referencial

Lea también: La salud debe ser su compromiso… ¡Nutrirse para sentirse bien!

¿Les obsesiona correr más rápido?

Si la respuesta es sí, entonces deben tener presente cuáles son esos factores que afectan o influyen en la velocidad de la carrera y además, qué pueden hacer para ganar velocidad sin afectar su salud.

Para comenzar los expertos afirman que a más kilómetros de entrenamiento más cansancio y por tanto, menos velocidad. Si les gusta acumular kilómetros en cada entrenamiento, ese no es el mejor plan para sumar rapidez.

Por el contrario, experimenten con incrementos progresivos cada semana, con una pausa de descanso de 1 semana, en la cual, disminuyan distancias de carrera. Lo importante es evitar el sobre entrenamiento mientras van ganando resistencia para invertirla en las rutinas de velocidad.

Otro dato, la Dra. Lilian Nuñez, fisiatra, asegura que para correr más rápido tenemos que incluir las series o ejercicios de velocidad, en el plan de trabajo o entrenamiento semanal. Pero, ¡cuidado! Esta velocidad debe ser estimada por un especialista que haya evaluado nuestra “capacidad real” para evitar lesiones. Lo ideal sería someternos a una “prueba de lactato” más una evaluación cardiovascular. De lo contrario, estaremos en riesgo de desarrollar un problema de salud: musculo esquelético o cardíaco. Los ejercicios de velocidad solo deben realizarse 1 vez por semana.

Correr

Foto Referencial

Los expertos también recomiendan respetar los periodos de descanso. Es prudente tomarse, al menos, un día libre a la semana, para darle chance al cuerpo de descansar y recuperarse. Recuerden, el estar agotados nos impedirá correr más rápido.

Otra característica que permite ser más veloces es la fuerza muscular. Enfóquense en optimizar la afectividad de sus movimientos, es decir, debemos ganar fuerza y con ello, seremos más veloces.

Y aunque no lo crean, otro aspecto clave, es el que les comenté que para mí es vital: debemos “relajarnos y disfrutar”. Si corren relajados, su frecuencia cardiaca baja y esto les permitirá aumentar el ritmo.

Por último, la alimentación balanceada y diseñada por un nutricionista en función de sus objetivos y plan de entrenamiento, también es importante. Se trata de concebir nuestro cuerpo como un auto de Fórmula 1, los más rápidos usan combustibles y lubricantes de alta competencia pensados en lo que les sienta bien.

Ser veloces requiere de compromiso y esfuerzo, ¿están dispuestos?

Lea también: ¿Por qué nuestro malestar crónico?

María Laura Garcia

Comenta y se parte de nuestra comunidad