Cuando una persona se ha iniciado en la práctica de yoga y se vuelve un hábito, le cuesta mucho dejarlo o cambiarlo por otra práctica, ya que sus beneficios se pueden notar desde el primer día.  Hacer yoga reduce la presión arterial, ayuda a controlar los niveles de ansiedad y reduce la intensidad de la depresión y el dolor, impactando de manera positiva la salud. Además, ayuda a dormir mejor, mejora la circulación sanguínea, contribuye al pensamiento positivo, incrementa la memoria y la concentración, mejora el funcionamiento del sistema digestivo y aumenta la capacidad pulmonar.

Cuando ya tenemos conciencia de todos estos beneficios, y los experimentamos en nuestro día a día, cuesta alejarnos de la práctica. Sin embargo, las responsabilidades y compromisos actuales nos empujan, incluso, a dejar actividades que nos brindan verdadero bienestar. ¿Cómo podemos hacer para retomar la práctica? Lo primero, sin duda, es encontrar de nuevo la motivación. Hay algunos consejos que puedes seguir y que es probable que no estés tomando en cuenta.

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  1. Practica en casa: Puedes hacer tu propia sesión de unos 20 minutos para hacer unas posturas que te permitan relajarte y disolver algún dolor de espalda o que simplemente te ayuden a dormir mejor.
  2. Revisa los horarios de las diferentes clases. Es probable que cerca de casa o del trabajo tengas alguna opción. Revisa las que te queden de camino a casa o cerca para que el tiempo no sea la mayor excusa.
  3. Práctica de fin de semana: Organiza tus cosas para que el fin de semana tengas tiempo de ir a una clase.
  4. Retoma con calma: Si tienes mucho tiempo sin practicar, inicia con cuidado. Recuerda evitar lesiones.
  5. Invita a alguien: Crea el compromiso con alguien más, para que te sientas motivado a ir y a disfrutar con algún acompañante.
  6. Lleva el yoga del mat a tu vida diaria: No te olvides de respirar, de estirarte y de pararte derecho. Cultiva las enseñanzas de las asanas en tu vida cotidiana.

Una vez que eres practicante de yoga, es difícil sacarlo del todo de la vida diaria, desde la meditación, la comida saludable y las posturas. Podemos practicar sin tener que ir a clases, aunque siempre será necesario continuar aprendiendo y fortaleciendo nuestro conocimiento sobre esta práctica milenaria. Por eso es importante mantener el hábito de ir a las sesiones por lo menos un par de veces a la semana. Toma en cuenta que este es tu tiempo de calidad, ese  que te dedicas a ti mismo, para estar y sentirte feliz y saludable.

Traer a tu vida paz mental y menos estrés es impagable, solo necesitas darte tiempo. Además, estarás trayendo también más salud para tu cuerpo, fortaleciendo tu flexibilidad, tu corazón y tu cerebro. Estarás aprovechando los beneficios del yoga haciendo algo que te gusta y disfrutas.

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