La Retinopatía del Prematuro es una enfermedad que se observa en niños prematuros y se origina por un desarrollo anormal de los vasos sanguíneos de la retina. Por esta razón puede producir ceguera en el recién nacido. La retina es la capa interna del ojo que percibe la luz y la convierte en mensajes visuales que son transmitidos al cerebro. Cuando un bebé nace antes de tiempo, los vasos sanguíneos de la retina crecen de manera anormal. La mayor parte de casos de Retinopatía del Prematuro resuelven sin causar ningún daño a la retina. Cuando la patología es severa, puede causar desprendimiento de la pared del ojo y posible ceguera. Los bebes que nacen por debajo de los 1250 gramos de peso o que nacen antes de la semana 31 de gestación, se encuentran en mayor riesgo.

La doctora Manuela Spagarino Oftalmólogo indica que en Venezuela la primera causa de ceguera en niños es la retinopatía del prematuro, esta patología es prevenible y tratable.

Factores que inciden en la Retinopatía del Prematuro

El peso al nacer y la edad gestacional son los factores de riesgo más importantes para el desarrollo de la Retinopatía del Prematuro. Otros factores que se encuentran asociados a la presencia de RP son, anemia, dificultad para ganar peso, dificultades respiratorias, transfusiones de sangre y la salud del niño en general. Actualmente se realizan investigaciones para evaluar la relación de la enfermedad y la presencia de factores de crecimiento en sangre. Sin embargo, Spagarino asegura que el monitoreo y la vigilancia de estos niños ha disminuido el impacto del uso de oxigeno como factor de riesgo para el desarrollo de la retinopatía. Los niveles de luz no afectan la severidad de la enfermedad.

Retinopatía del Prematuro

Foto Referencial

¿Cómo se diagnostica la Retinopatía del Prematuro?

El Oftalmólogos examinan los ojos después de dilatar las pupilas con gotas. Actualmente se investiga la efectividad de la fotografía digital para diagnosticar la retinopatía del prematuro. Si el niño es evaluado a las 32 semanas de gestación se pueden detectar las diferentes etapas de la enfermedad y aplicar láser en la retina o inyectando sustancias dentro del ojo que permite que no se desprenda la retina. El examen consiste en la evaluación profunda de la retina y del nervio óptico para valorar el trayecto de los vasos de la retina.

Existen grupos de investigación trabajando en el uso de medicamentos que retardan el crecimiento de los vasos sanguíneos anormales. Estos medicamentos se pueden usar como una alternativa o en adición al tratamiento con láser. Se necesita más investigación para determinar cuando y en quien se deben usar este tipo de medicamentos. A pesar del óptimo tratamiento, algunos ojos con ROP progresan en severidad y pierden visión de manera permanente.

Además es muy importante realizar un examen oftalmológico después de que el bebe haya sido dado de alta, debido a que puede que la ROP no haya resuelto completamente antes de la salida del hospital. Igualmente, a pesar de un tratamiento exitoso de la ROP, la prematuridad puede traer otros problemas para la visión. La prematuridad es un factor de riesgo para el desarrollo de ambliopía (ojo perezoso), estrabismo (desviación de los ojos), la necesidad de gafas o espejuelos (incluso a corta edad) y anormalidades en el desarrollo de la corteza visual. Por lo tanto, todos los niños prematuros necesitan atención y evaluación por parte del oftalmólogo a largo plazo.

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