“Todos, todos los días, independientemente a lo que nos dediquemos, estamos vendiendo. Es decir, todos somos vendedores”

En algún momento llegué a creer que el oficio de vender era una actividad exclusiva de aquellos que reciben ganancias por comercializar productos o servicios; es ahora cuando me doy cuenta de que vender es una habilidad forma parte de la vida. ¿Cómo es posible lograr el tipo de vida que deseamos si no desarrollamos nuestra capacidad para vender?

Anteriormente solía clasificar a las personas por sus actividades, profesiones y decía: fulano es profesor, mengano es deportista y perencejo es vendedor. Lo que he podido comprender a lo largo de mi experiencia profesional es que, independientemente de la manera como que te ganes la vida, si deseas ser exitoso, saber vender es un requisito obligatorio.

importancia de saber vender

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Todos somos vendedores, desde un ama de casa, maestra, profesor, sacerdote, pastor, músico, deportista, locutor, comerciante, empresario y hasta un político. Incluso para ser exitoso en el amor se debe ser un buen vendedor. ¿Cuántas personas no conocemos que carecen de una relación afectiva positiva sólo por el simple hecho de no saber mostrar sus cualidades y expresar lo que sienten y desean?

Somos vendedores en el amor, vendedores en nuestra profesión, vendedores en nuestra religión, vendedores de nuestra posición política, vendedores de nuestra manera de ver el mundo. ¿Acaso existe alguna dimensión en nuestras vidas en donde la venta no forme parte?

Recordemos a grandes vendedores de la historia: Jesucristo, Ghandi, Simón Bolívar, Martin Luther King, la Madre Teresa de Calcuta, John F. Kenedy, Nelson Mandela, Beethoven, Steven Jobs, Renny Otolina, Michael Jordan, Charles Dickens, Michael Jackson, entre otros. Ese profesor que siempre recuerdas o ese actor, escritor o músico que sigues también es un vendedor.

La mejor evidencia de las profundas limitaciones de muchos adultos al momento de vender es cuando se enfrentan a un niño. Es allí cuando dejan como evidencia la poca creatividad y variables para persuadir o transmitir un valor, un principio o una idea. Por ejemplo, ¿Cuáles son las típicas frases que utilizamos los adultos para tatar de convencer a un niño? Si no me haces caso te va a llevar el policía, te va a llevar el loco… si te sigues portando mal el señor de los helados te va a llevar en su carrito o el chatarrero te va a llevar en su saco. Yo he escuchado este tipo de frases en cientos de lugares, con diferentes familias, no importando su clase social. La buena noticia es que aún estamos a tiempo de restaurar y recuperar esa capacidad, si solo nos disponemos a prepararnos y a entrenarnos en el arte de las ventas.

importancia de saber vender

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Saber vender es una habilidad insustituible que no podemos darnos el lujo de ignorar. Si comprendiéramos que en todas y cada una de nuestras acciones cotidianas estamos vendiendo a través de la comunicación, descubriríamos lo mucho que podemos alcanzar solo con el hecho de conocer y manejar los principios básicos de este concepto.

No tienes que ser necesariamente representante de ventas de una empresa, visitador médico o comerciante para que te fundamentes a formarte en este valioso arte. El único requisito para que te intereses en este tema, es que estés vivo. Si respiramos debemos estar dispuestos a vender y para ello debemos tomar una decisión y dejar a lado frases como: yo soy malo para vender, yo no tengo sangre turca, esa no es mi profesión, me da pena. Tal vez la razón por la cual no le ves el fruto a tu trabajo, a pesar de trabajar duro, es que no te has formado lo suficiente para convertirte en un vendedor efectivo.

¡Inténtalo y verás los resultados!

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José Jacinto Muñoz

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