Seguramente tienes una idea de qué son las várices. Sin embargo, te diremos que son venas que se inflaman debido a la mala circulación del torrente sanguíneo, y aunque es común que aparezcan en las piernas, pueden formarse en otras partes del cuerpo. Además, es importante que sepas que existen diferentes tipos y pueden tratarse.

Cuando la vena se encuentra sana, la sangre es impulsada hacia el corazón. En cambio, cuando hay una vena varicosa, la sangre se estanca y la vena se inflama provocando la várice. Para que tu médico pueda aplicar el tratamiento adecuado es necesario saber de qué tipo de várice se trata.

  1. Várices conjuntivales: inflamación vascular en la superficie del ojo asociada con alergias o golpes. Parte del cuidado es no frotarse los ojos y cuidarlos de vientos fuertes y luces ultravioletas.
  2. Várices bronquiales: aparecen como abscesos en los pulmones, y solo son tratables si se presentan complicaciones.
  3. Várices testiculares: es la inflamación de las venas en los testículos; si el caso es complicado, puede necesitarse cirugía.
  4. Várices tronculares: son las venas inflamadas en las piernas, indicativas de una circulación lenta, que provocan la acumulación de sangre o su estancamiento.
  5. Várices rectales: inflamación de las venas del recto y ano, mejor conocidas como hemorroides.
Insuficiencia Venosa Crónica

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Hay otros tipos de várices. Existen también las pélvicas, que se refiere a las venas de la pelvis y ovarios, las cuales pueden generar dolor crónico, para lo que se necesita un tratamiento desinflamatorio  y que alivie la presión. También hay las várices esofágicas, que se inflaman en las paredes interiores del esófago que conecta la garganta con el estómago; su tratamiento por lo general busca evitar hemorragias. Así mismo se encuentran las várices en la lengua, pequeños bultos de color azul o negro que se presentan en los laterales y en las zonas superiores e inferiores de la lengua. En estos casos la cirugía láser es lo más común.

Las varices tronculares que son las más comunes o las que más solemos reconocer pueden disminuir con una buena alimentación y ejercicios, además de una eventual cirugía. Esto último solo puede indicarlo el médico tratante. Los factores de riesgo para la aparición de las varices son la obesidad, el sedentarismo, pasar mucho tiempo de pie, así como algunos anticonceptivos y los antecedentes familiares. Por eso es importante mantener nuestro control médico y hábitos de vida saludables.

En casos graves, este tipo de inflamaciones pueden generar úlceras e infecciones.  En casos menos complicados traen como consecuencia cansancio, dolor, calambres, hormigueos o picazón. Es importante hacer ejercicios, no tener sobrepeso, también puedes elevar las piernas para descansar y usar medias de soporte. Lo que no debes hacer es cruzar las piernas, y debes evitar la ropa ajustada.

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