Las lesiones pulmonares requieren de tratamientos específicos, es por ello que actualmente se realizan procedimientos pulmonares invasivos o biopsias a fin en obtener muestras que conllevan a un diagnostico especifico.

Estos estudios comúnmente son dirigidos a pacientes que presentan tumores malignos o nódulos. La biopsia transtoraxica se realiza con una fina aguja y  es uno de los métodos más certero para establecer el diagnóstico de cualquier proceso patológico presente en el pulmón. Cuando está bien indicada, correctamente realizada, y cuando el manejo de la muestra es el adecuado, es posible efectuar una evaluación confiable de la enfermedad pulmonar en la gran mayoría de los casos.

Existen dos aspectos fundamentales para el éxito del procedimiento: El primero tiene que ver con la toma de una muestra adecuada de tejido pulmonar y el segundo con el manejo y la interpretación del material obtenido.

El primer aspecto depende del estudio cuidadoso del paciente previo al procedimiento, e incluye la revisión y evaluación de la condición clínica del paciente, los estudios llevados a cabo y el análisis y discusión con los médicos tratantes de los diagnósticos más probables.

La médico internista y neumonóloga Carmen Delgado, asegura que es muy importante tener en cuenta que la biopsia abierta del pulmón siempre debe ser considerada un procedimiento de cirugía mayor, cuyos riesgos se incrementan de manera significativa en la medida en que el deterioro de la función pulmonar es mayor. Por lo tanto, deben tomarse todas las medidas necesarias que garanticen la obtención de material diagnóstico y su procedimiento adecuado intensivos.

procedimientos pulmonares invasivos

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Ventajas y desventajas de los procedimientos pulmonares invasivos

Debido a que es un procedimiento directo, pueden tomarse muestras de un tamaño adecuado para estudio detallado. Además  pueden tomarse muestras de diferentes áreas del pulmón y de otros sitios, tales como ganglios linfáticos, pleura y pericardio.

No obstante, entre las desventajas hay que mencionar que se trata de una cirugía mayor que requiere hospitalización y anestesia general, y que acarrea costos mayores que otros procedimientos más sencillos. Aunque el riesgo quirúrgico es bajo, es mayor que el de la biopsia transbronquial en el paciente promedio sin hipertensión pulmonar ni trastornos de la coagulación.

Otro inconveniente puede ser algún escape de aire del pulmón ante la penetración de la aguja, además de sangrado e hiopertensión pulmonar, esta última está relacionada  con la enfermedad pulmonar que originó la indicación de la biopsia, o puede ser debida a otro proceso no relacionado como cardiopatía congénitas o adquiridas.

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