La menopausia se define como la ausencia de menstruaciones durante un año. Y esto ocurre generalmente en el periodo comprendido entre los 48 y 52 años. Una vez que se ha instalado la menopausia la mujer no debería de volver a presentar sangrado. Es decir, que una vez ha transcurrido un año sin menstruacion, cualquier sangrado genital que ocurra debe ser evaluado por el médico.

El sangrado postmenopausico representa uno de los motivos de consulta más frecuentes en la menopausia y es motivo de evaluaciones debido ya que representa uno de los principales síntomas de la patología endometrial o del cuello uterino.

El endometrio es la capa más interna del utero; está capa tiene la capacidad de crecer periódicamente durante el ciclo menstrual según la influencia hormonal y posteriormente se descama o adelgaza cuando se presenta la menstruación. Una vez que se ha instaurado la menopausia este endometrio se adelgaza y atrofia y debe permanecer así; en el caso de contrario, es decir, que se produzca un crecimiento del endometrio, uno de los primeros síntomas que podemos encontrar es el sangrado postmenopausico.

sangrado genital en la menopausia

Foto Referencial

Lea también: ¿Cómo debes alimentarte durante el embarazo?

¿Cuáles pueden ser las causas de sangrado postmenopausico?

Entre las causas más importantes y frecuentes se encuentran los crecimientos del tejido endometrial, llamados hiperplasias endometriales; estas a su vez se clasifican en varios subtipos y algunos de estos grupos tienen mayor riesgo de evolucionar a cáncer de endometrio, y aquí la importancia de evaluar correctamente estas pacientes.

También puede presentarse sangrado en aquellos casos de patologías del cuello uterino como el cáncer de cuello; una de las formas de presentación de estos casos es una paciente que transcurrió varios años sin ir al ginecólogo ni hacer citología, y acude por presentar sangrado genital asociado o no a las relaciones sexuales, y que al ser evaluadas lamentablemente ya presenta una lesión que sangra fácilmente al contacto y que representa un estadio avanzado de un cáncer de cuello.

Otra de las causas son los crecimientos localizados llamados pólipos endometriales, que se caracterizan por ser una especie de digitaciones o bultos aislados que crecen hacia dentro de la cavidad. Un porcentaje de estos pólipos también pueden ser el inicio de una patología maligna, por lo cual deben extraerse.

sangrado genital en la menopausia

Foto Referencial

Un grupo de pacientes también puede presentar sangrado postmenopausico como consecuencia de un problema urinario, como las cistitis hemorragica y los cálculos urinarios.

En el caso de los prolapsos pélvicos, bien sea de vejiga, utero, uretra  y recto, y debido a la exposición de la mucosa hacia la zona externa  que puede presentarse en el caso de los prolapsos más acentuados, puede observarse un discreto sangrado por el traumatismo constante de la zona expuesta.

Algunas pacientes también pueden presentar sangrado genital posterior a la actividad sexual en este periodo menopáusico, debido a la resequedad vaginal, también llamada atrofia, que se presenta con la disminución de la influencia de los estrogenos en el tejido vaginal, que pierde su lubricación natural y se hace más susceptible de traumatismos por el roce de la penetración.

¿Como se realiza la evaluación de una paciente con sangrado postmenopausico?

Inicialmente se realiza el examen físico genital mediante visualización directa de los genitales procurando determinar la zona donde se origina el sangrado. En segunda instancia recurrimos a una de las herramientas más utilizadas en la ginecología como es el ultrasonido, de preferencia por vía vaginal, y se evalúa el grosor de la cavidad endometrial, y la indemnidad de los órganos pélvicos.

sangrado genital en la menopausia

Foto Referencial

Una vez que se sospecha por vía ecosonografica que se trata de una patología endoemtrial, el siguiente paso es el diagnóstico anatomopatológico mediante la realización de la biopsia del tejido endometrial. En este caso, y aunque anteriormente la primera herramienta para realizar la biopsia era mediante la utilización de cánulas o pinzas que se introducían a la cavidad uterina, actualmente el método más utilizado es la histeroscopia que permite la introducción en el utero de un sistema óptico muy delgado que nos otorga la visualización de la cavidad y de esta forma se toma biopsia del tejido que se considere sospechoso o patológico, a diferencia de las biopsias con cánulas donde la biopsia se toma sin visualización directa de la cavidad y en este caso el resultado puede arrojar un falso negativo, es decir, que el resultado sea normal y no lo sea. Sin embargo ambas opciones, la biopsia con canula o la histeroscopia tienen sus indicaciones actuales y el médico debe decidir cuál es la mejor opción para cada paciente.

En el caso de sospechar una lesión de cuello uterino, se utiliza la colposcopia o visión microscópica del cuello uterino, y se toma la biopsia de las lesiones encontradas.

Si el sangrado se debe a causas no ginecológicas, es importante la evaluación de la uretra y vejiga por parte del urólogo y probablemente se le plantee a esta paciente la realización de la cistoscopia, mediante el cual igualmente se evalúan estos órganos mediante visión directa.

Como vemos, el sangrado postmenopausico es un síntoma que siempre debe ser evaluado por el médico, y que no debe considerarse como algo normal.

Lea también: ¿Por qué la Mamografía no puede ser sustituída por el ecosonograma mamario?

Por. Dra. Peggi Piñango

Comenta y se parte de nuestra comunidad