Cuando un niño es mordido por un perro, siempre necesitará atención médica, por los riesgos de transmisión de enfermedades (entre ellas e virus de la rabia) e infecciones bacterianas graves, por los gérmenes presentes en la boca del perro.

¿Cuáles son los primeros cuidados a tomar en cuenta?

Los primeros auxilios para el niño que presenta la mordedura, son: apartarlo del perro, llevarlo a un lugar seguro y que el niño se sienta a salvo, lavar la herida rápidamente con abundante agua y jabón, no colocar plantas ni otras sustancias en la herida.  Luego ponerse en contacto con el dueño del perro para informarse sobre las vacunas del mismo, y solicitarle que mantenga al perro bajo observación toda la semana, esto será de mucha utilidad para los médicos que tratarán el caso.

Al llegar a urgencias, en lo posible  lleve la tarjeta de vacunas de su hijo, y notifique si presenta alguna alergia a medicamentos (esto siempre debe conocerse dentro del núcleo familiar), y proporcione al médico encargado la información sobre el perro que mordió a su representado.

Mordeduras caninas

Foto Referencial

El tratamiento es diferente cuando se trata de un perro doméstico y vacunado, que cuando es un perro de la calle, también dependerá de la intensidad de la mordedura y la condición del niño que fue mordido.

Generalmente se lava muy bien la herida, no se sutura, y se administran antibióticos específicos para cubrir los gérmenes de la boca del perro, además de vacunación preventiva para la rabia.  Además se indican analgésicos para el dolor.  La recuperación depende tanto del huésped como de la mordedura, y de la prontitud de la instauración del tratamiento.

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Dra. Angie Rodríguez R.

Pediatra/Puericultor

Corporación ATIEMPO

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