Con el objetivo de informar y concienciar a la población sobre la importancia y la necesidad de adoptar medidas para prevenir y tratar la obesidad y el sobrepeso, la Organización Mundial de la Salud (OMS), decretó el 12 de noviembre como el Día Internacional de la Obesidad. Un día para sensibilizar a las personas y entender que el exceso de peso debe ser tratado como una enfermedad, así lo indicó el Dr. Gonzalo Guerra Azcona, cirujano de la Unidad de Cirugía Bariátrica y Síndrome Metabólico del Centro Médico-Quirúrgico de Enfermedades Digestivas de Madrid, la obesidad y el sobrepeso deben ser tratados como una enfermedad.

“Las personas con este problema no sólo tienen un peso que disminuye su calidad de vida, sino que padecen comorbilidades importantes que hacen que su esperanza de vida se acorte”, expresó el galeno.

Asimismo explicó que la hipertensión, la diabetes tipo II, los índices elevados de colesterol y triglicéridos, los problemas osteoarticulares, apnea del sueño, problemas cardiovasculares y el riesgo de padecer determinados tipos de cánceres (ginecológicos, colon y recto, páncreas, hígado, riñón, tiroides, meningioma, etc.), son algunos de los comorbilidades asociados al sobrepeso.

Por su parte, Federico del Castillo, doctor y responsable de la Unidad de Cirugía Bariátrica y Síndrome Metabólico de CMED, comentó que “cuando un paciente se somete a un proceso definitivo para tratar su obesidad y alguna comorbilidad asociada a la misma o a un método temporal tiene que ser consciente de que debe de reeducarse nutricionalmente y olvidarse de la vida sedentaria, ya que si no lo hace puede tener consecuencias negativas para su salud, como la vuelta a la obesidad y la aparición de patologías que incluso antes no tenía”.

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Reeducación nutricional es fundamental

Regresar a la obesidad o desarrollar patologías que antes no se tenían son más frecuentes en pacientes que han sometido a técnicas temporales como: la banda gástrica, el balón intragástrico o las técnicas endoscópicas que simulan una gastrectomía tubular. Pero, ¿por qué ocurre esto? Y es que esto ocurre porque cuando se consigue el objetivo de perder el peso deseado se abandonan de forma progresiva los hábitos saludables como: la dieta saludable y el ejercicio.

“Comienzan dándose un homenaje de vez en cuando para, poco a poco y de forma casi inconsciente, volver a ingerir el mismo tipo de comida que antes de someterse a este tipo de procesos, ya que no se han reeducado nutricionalmente, sino que han considerado que era una dieta que debían seguir hasta conseguir adelgazar”, reveló  Dr. Domingo Carrera, médico especialista en nutrición de CMED.

La reeducación nutricional es lo único hace que perdure el resultado. Por eso para el Dr. Carrera es importante llevar a cabo desde el principio una historia clínica y nutricional del paciente que recoja aspectos emocionales, de personalidad y de costumbres o de hábitos que ha adquirido desde la infancia pues solo así se puede entender qué es lo que le lleva en comer mal.

Otra de las premisas fundamentales para aprender a comer bien es entender, que el cambio de hábitos requiere tiempo. “No podemos ir con prisas porque algunos hábitos o formas de relacionarse con la comida vienen de la niñez o de costumbres culturales muy arraigadas”, manifestó Carrera.

La comida debe seguir siendo un disfrute

Aunque para el paciente puede servirle de ayuda poner objetivos de peso que debe cumplir en un determinado plazo, lo importante para saber si de verdad se está produciendo una reeducación nutricional es comprobar que realmente está cambiando los hábitos y además los está interiorizando. “Es importante que no suprima el aspecto placentero que supone disfrutar de la comida. Por eso insistimos en preguntar si sigue disfrutando al comer y les damos recetas saludables pero sabrosas para que lo hagan”, comentó el especialista en nutrición.

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La vida social es fundamental

Para el Dr. Carrera la vida social es tan fundamental como comer saludable, por lo que aseveró que a sus pacientes les consulta “cómo se sienten cuando quedan con su grupo de amigos o su familia y deben alimentarse de un modo distinto. Si nos dice que prefiere dejar su vida social y no quedar con nadie para evitar las tentaciones, no vamos por buen camino porque esa sensación de exclusión no es positiva y no va a dar buen resultado”, alertó el Dr. Carrera.

Crear hábitos saludables desde la infancia

Según el Dr. Carrera no debemos recargar la alimentación infantil ni de grasas ni de azúcares. Tras el periodo de lactancia es importante que ayudemos a que su paladar se acostumbre a lo natural y no a los productos procesados.

Durante la niñez es más sencillo lograr que aprendan hábitos saludables que perduren. Lo fundamental para conseguirlo es predicar con el ejemplo: “No podemos decirle a un niño que coma verduras o que haga deporte si nosotros no lo hacemos”.

Pero lo que tampoco se debe ir al extremo prohibiéndole cosas por sistema, ya que el niño se sentirá excluido a nivel social por no comer determinadas cosas. “Los mensajes han de ser un refuerzo positivo, de modo que entiendan que algunos alimentos se toman debido a una ocasión especial, pero no a diario”, aclaró.

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Par finalizar, una vez más es importante entender que el aprender a comer bien, tener hábitos saludables y olvidar la vida sedentaria es fundamental para evitar la obesidad, el sobrepeso y otras enfermedades que comprometan la salud.

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Con Información de: www.abc.es

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