Uno de los mejores libros que he leído sobre excelencia es “El ser Excelente” de Miguel Ángel Cornejo, creo que describe de manera perfecta lo que implica la excelencia. Sin embargo, sin ánimos de hacer un resumen de dicho texto, quiero esbozar las enseñanzas que en mí dejó dicho texto y como fui creando mi definición de excelencia.

De niña pensaba que la excelencia era aprobar todas las evaluaciones del colegio, conforme fui creciendo seguía alimentando esa idea de que ser excelente esta proporcionalmente relacionado con tu rendimiento académico, implicando esto obtener el lugar nro. 1 del salón de clases, por ende en cada prueba debía obtener el más alto puntaje de lo contrario no era excelente.

Así transcurrió parte de mi adolescencia, con ese concepto errado. No obstante, al iniciar la carrera universitaria algunas cosas cambiaron. Me enfrenté a las dificultades para obtener altas calificaciones aun cuando estudiaba lo suficiente para alcanzarlo, en ocasiones llegue a cuestionarme “¿Qué es lo que falta para llegar al tan acostumbrado (20)?” Empezaron mis frustraciones y también las grandes lecciones: La primera de ellas era que, ese cuantificador al que tanto me acostumbre realmente no representaba tanto como pensaba, pues que hay detrás de las noches de estudio constante, de múltiples revisiones bibliográficas, del espíritu investigador que habita en mí.

Fue así como entendí que para Ser Excelente es necesario el hábito de la dedicación, iniciar es fácil, tomar parte de tu tiempo para lograr algo que quieres es lo complicado.

Ser excelente

Foto Referencial

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No basta con solo quererlo

Cuando quieres lograr un sueño o deseo no basta con solo quererlo, es indispensable crear los acercamientos hacia ese sueño y mantenerse en el tiempo mientras lo alcanzas. Es por ello que el hábito de la dedicación va de la mano con la constancia.

Recuerdo que en el sexto semestre reprobé una materia, esto me llevo al cuestionamiento severo hacia mí, era imperdonable que esto sucediera, eso no era de personas excelentes como yo. Por lo tanto, decidí inscribir la materia con la misma docente con la que había reprobado siendo ésta la más exigente, pero algo tenía muy claro, esta vez aprobaría la materia y así descubrí que no solo se trata de constancia sino de confianza en uno mismo, si crees que eres capaz de lograrlo lo lograrás, si por el contrario quieres lograrlo pero dudas si lo obtendrás, no te acercarás.

Una actitud ganadora es indispensable

Las personas excelentes están convencidas de que merecen un futuro de éxito, porque sus pensamientos y acciones están conectadas con una misma frecuencia y se llama éxito. Por eso es indispensable una actitud ganadora, los ganadores sonríen, disfrutan y viven creando lo que desean para sí, dibujando en el cielo pero plantando semillas en el suelo.

Para convertirse en un ser de excelencia hay que prepararse, puede que me guste la excelencia pero sí me rodeo de personas que invierten de forma inadecuada su tiempo estoy perdiendo la oportunidad de crecer y aprender de los que sí invierten en él. Quiero ser un ganador pero postergo mis responsabilidades hasta incluso lo que pudiese llevarme a lograr mi deseo, entonces pregúntate ¿Realmente lo quiero lograr? ¿Para qué me auto saboteo? ¿A qué le tengo miedo?

Ser excelente

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Los seres excelentes emanan su energía positiva y entusiasta, crean constantemente con sus ideas y proyectos, revalúan su plan de objetivos, los logrados y los que están por lograrse, pues un ser excelente siempre estará en búsqueda de más, donde conformarse no es un hábito; por el contrario hay que seguir innovando. Lo que me lleva a plantear el hábito de la autenticidad, si quieres ser diferente al resto tienes que lograr que tú marca, tu estilo o lo que eres se proyecte, pero ¿Cómo? Creando.

Para lograr convertirte en lo que quieres, debes estar dispuesto a someterte al cambio y a reemplazar tus antiguos hábitos por los que te conducirán a la excelencia. Si tiendes a abandonar lo que inicias, si te desesperas ante el proceso esperando rápidos resultados, si tienes miedo a crear imaginando y realizando, inicia por la confianza en ti, y luego poco a poco cada hábito será parte de ti y de tu vida. Haz tú máximo esfuerzo por ser diferente y no importa que difícil sea tu sueño, lo realmente importante es que te creas capaz de lograrlo. “Si lo crees, lo creas”.

“La excelencia es igual a crear”

Hoy para mí la excelencia es ese conjunto de hábitos que te hacen diferente al resto, pero además de ello te llevan a lograr tus sueños, la excelencia es igual a crear, pues creando es la mejor manera de ser autentico. Soy un ser excelente porque coloco toda mi energía y lo mejor de mí en cada cosa que hago, porque me gusta y disfruto que se perciba que algo es hecho por mí. Y principalmente porque no me rindo, ser excelente no implica evasión de fracasos al contrario te da la capacidad de afrontarlos con entereza y mucha inteligencia.

Los seres excelentes no se lamentan, se fortalecen y aprenden. Recuerda que tienes todo para ser excelente, créelo. Obtén lo que quieres, creándolo, propaga la excelencia con quienes te rodean y contribuirás a crear una sociedad potencialmente excelente.

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