Comenzamos diciembre, un mes donde usualmente nos enfocamos en las festividades navideñas y en dar presentes. Por eso en mis redes comparto una campaña con el nombre “El regalo eres tú”. Con ello quisiera hacerte reflexionar sobre tu propia valía y que sientas que verdaderamente  lo mejor que puedes ofrecer es lo bueno que está dentro de ti y no necesariamente algo material.

La locura de las compras

Creo que esencialmente somos seres generosos y eso me encanta. Nos gusta dar, disfrutamos demostrando nuestro amor de muchas formas y regalar es una de ellas. Es como si una parte de nosotros se representara en ese regalo que damos.

Entonces en estas fechas nos afanamos en escoger una y otra cosa para nuestros seres queridos. Pero ¿no te ha pasado que te impacientas y a veces estas de mal humor con quienes te atienden? Con frecuencia el tráfico se congestiona mucho más de lo usual. Y eso, junto a nuestras muchas cosas por hacer, nos exaspera, generando reacciones bruscas que incluso podrían llegar a convertirse en malos tratos hacia los demás.

Así, lo que en principio comienza con una buena intención, se torna en algo complicado. Tal vez no con quien recibirá el regalo, pero si con las personas que pasan por tu vida mientras eso ocurre.

bienestar en navidad

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Navidad, tiempo de regalar

Ante todo el bombardeo publicitario, sobre los mejores regalos e incluso con la presión de los niños de la familia sobre Santa y lo que le piden, nos podemos sentir en la obligación de ofrecer presentes.

Si tenemos los recursos para hacerlo, puede ser algo divertido, aún en medio de lo que describí hace un rato, sobre la locura de las compras. Pero ¿qué pasa si en esta época no dispones del dinero para comprar todos los regalos que quieres? ¿Cómo te sentirías si no puedes pagar dichos regalos?

Si te sientes triste o mal contigo porque no puedes ofrecer regalos materiales, entonces creo que hay una tarea de autoestima que tienes pendiente.

Lo bueno que hay en ti es un regalo para el mundo

Tú eres un ser maravilloso, lleno de amor, talentos y buenas energías. Todo lo bueno que está dentro de ti es para compartirlo, no sólo con tus seres queridos, sino  con cada una de las personas con las que interactúas.

Lo mejor que tienes para ofrecer no son cosas materiales, es tu luz, es tu bondad y todas tus buenas emociones, pensamientos, oraciones y acciones.

Con todo esto, no te estoy diciendo que dejes de dar regalos, si eso es lo que quieres. Hazlo, pero junto a ello hay hermosos sentimientos y actitudes que puedes compartir. Y eso puede ser no sólo en navidad, si no todo el tiempo.

tradiciones para disfrutar la Navidad

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La celebración del nacimiento de Jesús

Puede ser que no seas de alguna religión cristiana, pero seguro sabes que el origen de estas festividades es el nacimiento de uno de los seres que más ha influido en el mundo.

La mayor prédica que nos dió Jesús es el amor. Su vida fue un ejemplo de lo que es amar al prójimo y a sí mismo y esa fue su máxima. Lo hizo de distintas maneras, sirviendo, sanando, dedicando tiempo a ayudar, hablando y acompañando a muchas personas.

Además, nos enseñó sobre lo que es la compasión y que perdonar puede ser liberador.

Es innegable la huella que dejó y sus enseñanzas aún están presentes. Jesús tenía una inmensa luz interna que fue la que compartió con todos sus hermanos. Todos tenemos esa esencia y podemos actuar de forma similar.

¿Qué emociones o actitudes puedes regalar?

Amor: El amor tiene muchas formas. Tú puedes elegir la que te guste. Por ejemplo, ser un escucha atento a alguien que necesita compartir algo, es una muestra de afecto. El aceptar a los demás como son, en lugar de juzgarlos o medirlos de acuerdo a tus parámetros, es un acto de respeto y amor.

Alegría: Una sonrisa a quien te cobra, una mirada que dice “valoro tu existencia” a quien te sirve un café, un comentario sobre lo bueno que puedes ver en la otra persona, hace que los demás se sientan felices con tu calidez. Y si revisas en ti, te darás cuenta lo rico que se siente.

Perdón: ¿Qué tal si eliges perdonar y dejar atrás alguna diferencia con un familiar, un vecino o amigo? Tener la razón no es más importante que los afectos y hay momentos donde simplemente te dará mucha más paz dejar atrás un malentendido y pasar la página.

En definitiva, ojalá tengas una fuerte autoestima para reconocer el fantástico ser humano que eres y de todo lo bueno que tienes para ofrecer.

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Carla Acebey-

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