Jorge y Matilde eran novios desde hace cinco años, cada mañana se iban juntos al trabajo mientras Jorge conducía Matilde iba contemplándose en el espejo. Cierta mañana como de costumbre iban camino a su lugar de trabajo y de un momento a otro un carro intentaba tomar el canal por el que circulaba Jorge creando una estrecha cercanía entre ambos vehículos, sorprendido y precavido Jorge acelera para evitar la colisión, sin embargo al momento de alinearse con el vehículo extraño alcanza a gritarle “Estás loco, por poco me chocas” a esto, el hombre reaccionó con una sonrisa pícara, lo cual terminó por enfurecer a Jorge.

Acto seguido, Matilde le dice a su novio: “Enloqueciste, ese hombre pudo habernos matado. No debías hablarle” a lo que Jorge no responde. Matilde insistía, en que fue una locura atreverse a decirle semejante cosa al señor. Y luego de tanta insistencia Jorge dijo: “Te has vuelto loca, ahora vas a defender al imprudente y loco. Si para ti es tan sencillo estar tras un volante, ven y maneja tú” y así empezó a desarrollarse la discusión, luego de diferir en ideas, puntos de vista y molestarse por la reacción que había tenido el uno del otro decidieron parar y hacer silencio, así se mantuvieron hasta llegar a su destino.

Matilde bajo del carro sin despedirse, Jorge tampoco propició el más mínimo acercamiento y de ese modo se fueron a sus trabajos. Al llegar a la vigilancia del edificio se encontraron y en medio de refunfuños entraron, en el ascensor él le dijo inmadura y ella insensato y así cada uno se dispuso a entrar a sus oficinas. Ambos llegaron saludando con un tono alto de voz, Matilde lanzó los expedientes sobre su escritorio del mismo modo que, golpeó fuertemente la puerta. Cuando se dispuso a encender el computador, arrojaba un error impidiéndole el acceso. Molesta por el retraso que tendría en su jornada debido a esa complicación, recordaba “Esto es por culpa de Jorge, por alterado e impulsivo, tuve el peor inicio de mañana”. Al revisar los expedientes se dio cuenta que estos no eran de su oficina pertenecían a la oficina de su novio, por lo tendría otra razón para sentir disgusto.

La rabia

Foto Referencial

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Matilde se enrojeció, enojada por toda la situación decidió marcarle y apenas podía hablar, sentía como su corazón latía rápidamente, empezaba a sentir calor en sus manos y experimentaba el deseo por golpearlo por lo que le dijo “No se por cuánto tiempo creí estar con un hombre inteligente, hoy me demostraste lo poco que piensas. Actúas como un salvaje animal y aparte olvidas separar nuestro material de trabajo”…

Por otro lado, Jorge había tenido problemas con su jefe al llegar le había pedido revisar esos expedientes y había notado el grave error por lo que había sido sancionado por incumplimiento de labor, lo cual incremento su incomodidad. Al escuchar los reclamos de su novia empezó a sudar y sin más que hacer prefirió colgar. Ambos estaban experimentando sensaciones, sentimientos y una emoción específica que quizás aún desconocían, desde lo sucedido con el vehículo desconocido habían creado un ambiente poco agradable, reinando la rabia en toda dirección.

La rabia se propaga como el humo que se esparce luego que se apaga el fuego, la rabia contamina, nubla la mirada y obstaculiza el entendimiento. No hay peor enemigo que la rabia, ella se encarga de alejarte de quienes amas y de ti mismo. Sucede que cuando experimentas esta emoción negativa  todo se vuelve oscuro, el flujo de los pensamientos no es el mismo, tus funciones cognitivas se ven alteradas pues en ese momento opera el sistema límbico, esa parte instintiva que habita en nosotros y solo llevados por ello reaccionamos a lo que acontece.

La rabia

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La rabia es una de las emociones con mayor sintomatología y esta puede variar de acuerdo a la persona, algunos refieren experimentar aceleración del ritmo cardíaco, otros contracturas muscular, sin embargo uno de los síntomas más generales es el aumento de la presión sanguínea lo que hace que nuestro corazón bombee mayor cantidad de sangre a nuestro cuerpo, es por esto que se puede experimentar adrenalina y se pueden experimentar deseos por correr, gritar, golpear y hasta realizar cosas inimaginables, debido a la adrenalina que se está experimentando.

La rabia no sólo nos afecta negativamente a nivel físico sino que fuera de control pueden cometerse acciones inapropiadas o tomar decisiones equivocas, por esta razón se recomienda AUTOCONTROL, todos tenemos la capacidad de reconocer, controlar, y redirigir la emoción que sentimos y es por ello que puedo ser consciente de lo que siento, si permito que la rabia se apropie de mi ser entro en el caos y el descontrol de mi ser, caso contrario si asumo lo que siento, y puedo darle otra dirección.

Un ser en rabia no piensa, actúa desde la rabia. Un ser con rabia, piensa, reflexiona y actúa, he allí la gran diferencia. Por eso y más recuerda la rabia es una emoción que puedes sentir en cualquier momento de tu vida, pero no permitas que ella defina lo que eres y te transformes en ella, mantén presente que eres un ser consciente, conocedor de sus propias emociones y con la capacidad de dar un sentido adecuado a esa emoción, no la rechaces, indaga en el mensaje que ha venido a mostrarte, pero no te identifiques con ella.

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