Desde hace algunos años, se viene utilizando una novedosa técnica de congelación de óvulos, con la finalidad de permitir preservar por más tiempo la fertilidad femenina, sobre todo en mujeres que tengan 40 años o más y aún desean llegar a la maternidad.

Como bien se sabe, el reloj biológico de la mujer es un poco más corto que el del hombre. A partir de los 35 años, una mujer que goza de buena salud solo tiene un 60% de probabilidad de quedar embarazada, tras un año manteniendo relaciones sexuales sin ningún tipo de protección. Por lo que se podría decir, que desde esa edad, las probabilidades descienden y aumentan las posibles alteraciones cromosómicas.

¿Congelación o vitrificación?

El director del servicio de reproducción asistida del Instituto Marqués, en España, el Dr. Carles Catllà, expresó que la congelación de óvulos se basa en la, “congelación lentamented el embrión u ovocito». Este procedimiento conlleva un menor porcentaje de éxito, ya que los ovocitos «tienen agua dentro y la congelación puede producir cristales que lo rompen».

Mientras que, «en la vitrificación colocamos los óvulos en nitrógeno líquido a una temperatura de -196º, por lo que la congelación es ultrarrápida», lo que impide la ruptura.

congelación de óvulos

Foot Referencial

Lea también: Donación de esperma y de óvulos

¿Quién puede congelar óvulos?

Para Catllà, «en principio, todo el mundo, pero es evidente que a partir de los 40 hay un porcentaje importante de obtener ovocitos con alteraciones cromosómicas. Lo ideal, genéricamente, es antes de los 35, en caso de que no se planteen una gestación hasta cuatro o cinco años después».

No obstante, se recomienda estudiar cada caso, ya que «también depende de la reserva ovárica», que se puede conocer mediante una ecografía y una analítica hormonal.

Situaciones frecuentes

Son varias las razones por las que una mujer decide vitrificar sus óvulos, incluso las más jóvenes se están sometiendo a este tratamiento. “mujeres jóvenes sin ideas de gestación por el momento pero sí en el futuro, a los 40 años aproximadamente», detalló el galeno.

Otro de los casos más comunes, son los de las mujeres diagnosticadas con cáncer que desean  ser madres tras superar la enfermedad. El motivo principal para acudir a las técnicas de reproducción asistida es que «la quimioterapia o la radioterapia pueden provocar infertilidad».

También se someten a este proceso mujeres con baja reserva ovárica que se puede dar, por ejemplo, cuando existen «antecedentes familiares de menopausia precoz», precisó el especialista.

congelación de óvulos

Foto Referencial

¿Cómo se realiza el procedimiento?

Lo primero es realizar unas pruebas previas, que consisten en «una ecografía básica para hacer un recuento de los folículos y una analítica hormonal». Catllà explicó que «con eso es suficiente y, cuando ella acepte el proceso, se solicitarán pruebas preoperatorias para realizar la punción en quirófano».

“El proceso es idéntico a una fecundación in vitro sin el paso final, que es la fecundación del óvulo». Primero  se realiza la estimulación ovárica cuando la mujer tiene la menstruación. «Se le estimula con unas hormonas que se llaman FSH, estimulantes del folículo. Vamos controlando el crecimiento y cuando los folículos alcanzan un tamaño entre 16 y 22 milímetros, es posible obtener óvulos maduros», indicó el director de Instituto Marqués.

Porcentaje de éxito

El porcentaje de éxito de la gestación depende de la edad de la mujer en el momento de la extracción del óvulo. Si tenía 32 años, la probabilidad es de un 75% u 80%; si tenía 38, el porcentaje desciende a un 60% y, si tenía más de 40, se sitúa por debajo del 50%.

Además de la edad, hay otros factores que pueden provocar la mala calidad de los óvulos, como la endometriosis o los ovarios poliquísticos, ya que se extraen muchos, pero de peor calidad.

congelación de óvulos

Foto Referencial

¿Efectos adversos?

De acuerdo al experto, el efecto secundario más peligroso que puede aparecer durante el tratamiento para la congelación de óvulos es el síndrome de hiperestimulación ovárica (SHO). «Se puede dar en pacientes jóvenes con ovarios poliquísticos, pero la gravedad siempre va ligada al embarazo».

El SHO puede provocar un mayor número de folículos, por lo que esta condición se puede detectar antes de que la paciente se quede embarazada, de manera que no se le implantará de nuevo el óvulo para que no se produzca la gestación, que puede poner en riesgo la vida de la madre si padece el SHO. En otras pacientes, los únicos efectos secundarios son los ligados a la anestesia.

Lea también: El lado oscuro de las redes sociales y la maternidad

Con Información de: www.20minutos.es

Comenta y se parte de nuestra comunidad