La crioterapia es un tratamiento corporal que se basa en el enfriamiento del cuerpo con fines terapéuticos, que aparentemente ha llegado para quedarse.

Son muchos los tipos de crioterapia, siendo la más popular la que se aplicar al cuerpo entero y que consiste en exposiciones breves a temperaturas por debajo de los -100 grados en el interior de una cámara. Otras se dirigen a partes específicas del cuerpo y tienen fines dispares, desde estéticos hasta oncológicos.

Crioterapia

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Origen, evolución y tipos

Esta técnica no es tan nueva como pareciera. Desde tiempos egipcios, se ha utilizado el frío para tratar muchas dolencias de forma localizada, como por ejemplo: el hielo sobre la piel aporreada.

Sin embargo, desde 1960 la crioterapia comenzó a tomar formar. Para la década de los 70, su uso se extendió al ámbito dermatológico, recibiendo el nombre de criocirugía, para eliminar verrugas y algunos tipos de células cancerosas.

Ya para el 2000 en adelante, se extendió su uso al tratamiento de la artritis y se popularizó entre los atletas para ayudar a reducir la inflamación y mejorar la recuperación después del ejercicio.

Hoy en día, su uso se ha expandido desde: tratamientos faciales hasta como remedio para combatir ansiedad y la depresión, mejorar el sueño, perder peso, estimular la producción de colágeno e incluso eliminar células cancerosas de forma localizada.

Su uso más común se centra en reducir el dolor en las articulaciones, y se ha denominado crioterapia de cuerpo entero. Consiste en meterse dentro de una cámara enfriada con nitrógeno líquido a temperaturas entre los -100 y -140 grados centígrados. Se entra sin ropa, con guantes, medias, una cinta para las orejas, la nariz y la boca, y cada sesión dura entre dos y cinco minutos.

Beneficios y dudas de la crioterapia

A la fecha no existe un estudio que evidencie sus efectos beneficiosos, no obstante, quienes han probado el tratamiento afirman que presentan aumento en la producción de colágeno, endorfinas, norepinefrina en el cerebro, reducción de la inflamación, entre otros.

También se desconoce, si la crioterapia es contraproducente en personas con problemas de circulación o cerebrovasculares, presión arterial alta, convulsiones o infecciones, por lo que se recomienda consultar con el especialista de confianza antes de someterse a tratamiento. Asimismo, personas con marcapasos, claustrofóbicas o embarazadas deben realizar la misma consulta antes.

En 2014 un estudio demostró que la crioterapia ayuda a aliviar el dolor y acelera la curación, también concluyó que el mismo efecto sobre la recuperación muscular es posible usando agua fría con hielo, y que incluso esta solución puede resultar más efectiva y menos agresiva que la criptoterapia de cuerpo entero.

Crioterapia

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Por su parte, la Administración de Alimentos y Medicamentos de los Estados Unidos (FDA) también se ha preocupado por comunicar que las afirmaciones sobre la efectividad de este tratamiento son cuestionables, ya que existe muy poca evidencia sobre su seguridad o efectividad e implica riesgos que sí están constatados.

Uno de los aspectos más interesantes sobre los posibles beneficios de la criptoterapia tiene que ver con sus efectos en el tratamiento de la ansiedad y la depresión: en un estudio de 2008, halló que un tercio de los participantes veían los síntomas de ansiedad y depresión reducidos hasta en un 50 por ciento después de someterse a la crioterapia, aunque se admitió la necesidad de estudios más exhaustivos y amplios.

Para finalizar, los posibles beneficios de la crioterapia aún están siendo sometidos a investigación y no parece haber una evidencia sólida al respecto. Si existe curiosidad al respecto, lo mejor será asegurarse antes, consultándolo con un médico, antes de realizarse dicha técnica.

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Con Información de: www.lavanguardia.com

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