Hoy les voy hablar de la zona de confort, porque “causalmente”, me encontré unas ideas redactadas por una gran amiga María Elena Baleato que me hicieron caer en cuenta, que tengo al menos un año, obligándome a hacerlo, con un saldo positivo, bastante interesante, en mi día a día.

Para comenzar, ¿Cuántas veces han escuchado “hay que de salir de la zona de confort “? Muchas, ¿cierto? Pero saben ¿Qué significa? Y no es que yo no supiera, pero como que ahora, con la práctica, pues como que lo tengo más claro. Abandonar la zona de confort implica tomar riesgos y probar hacer cosas que no pensaste que pudieras hacer.

Amigos, salir de la zona de confort es, sin estar conscientes de ello, la oportunidad para evolucionar espiritual y mentalmente, por lo cual nos haremos más fuertes emocionalmente.  Al “romper el molde” nos abrimos a aprender conductas que mejorarán nuestra cotidianidad y por tanto nos sentiremos más satisfechos con nosotros mismos, por tanto, nuestra autoestima se verá afectada positivamente.

zona de confort

Foto Referencial

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Arriésgate y deja la comodidad de lado…

Seguro, que la zona de confort es muy agradable, porque estar en «piloto automático» puede resultar sumamente relajado, pero con el tiempo, no salir de ese espacio tranquilo y cargado de lo conocido, en algún punto, nos hará experimentar vacío y seguramente caeremos en la apatía, aburrimiento y, los predispuestos biológicamente, hasta en depresión.

La monotonía puede tener un alto precio: no avanzar, no cambiar aquellas cosas que no, nos gustan tanto, porque si siempre hacemos lo mismo, los resultados serán los mismos y eso es precisamente lo que puede estar frenándonos en nuestra carrera por alcanzar nuestros sueños.

Una de las cosas que hago a diario, de un tiempo a esta parte, como punto de partida o muestra de lo que puede representar “salir de la zona de confort”, es siempre comenzar haciendo lo que no me grada, esto por un lado me aleja de la postergación, algo tan negativo para el bienestar mental y en segundo lugar, me lleva a solucionar oportunamente lo más complicado permitiéndome avanzar más rápido y ahorrarme preocupaciones.

Ahora me dicen, por ejemplo, haz este ejercicio que me parece horroroso, o tómate este jugo o prueba este platillo, o ve a esta hora, o ve a aquel lugar que para mí era impensable, y lo hago. En lenguaje coloquial: “me lanzo por ese tobogán o barranco” o “entrompo”, ¿Y qué piensan del resultado? La gran parte de tiempo es lo máximo. En consecuencia, mi vida se ha vuelto un poco más entretenida y lleva de color. Se los dice la persona más rutinaria y metódica del mundo.

zona de confort

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En general, estoy haciendo todo lo que no hacía o simplemente sabía que debía hacer, pero que siempre posponía porque era mas seguro actuar como siempre.

Y es mucho lo que se pierde en ese esquema de vida, porque “salir de la zona de confort” nos hará más fuertes como personas, nos hará más creativos, como ya les dije en un párrafo anterior, ganaremos autoconfianza, te permitirás incluso conocer gente nueva y sin duda, la mayor parte de las veces vivirás experiencias gratificantes.

Así que, te invito a a salir de tu zona de confort. Espero que con mi testimonio te motives a hacerlo. Desafíate y rinde al máximo, ya que insisto “no puedes llegar a un nuevo lugar haciendo lo mismo de siempre”. ¡Trata de modificar tu estilo de hacer las cosas, actúa en sentido opuesto! Incluso puedes comenzar por algo quizás superficial como ordenar tu entorno, cambiar la disposición (o decoración) de tu oficina y casa. Puedes cortarte el cabello, comer mejor para sentirte mejor, en fin: ¡ACTIVITE EN FUNCION DE UNA NUEVA VIDA!

Final y principalmente, también debes anticiparte a todas esas posibles excusas que te vas a poner para no realizar los cambios necesarios con el propósito de salir de ese espacio de comodidad, para que no te paralicen, pues créeme van a surgir.

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María Laura Garcia

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