En una de mis tutorías del programa Especialízate en TI, con una de las chicas, Sara, ha ocurrido algo estupendo que quiero compartir;  no voy a contar su historia concreta, pero si a rasgos generales para que aquellas mujeres que tengan como compañera, la fibromialgia, sepan que cuando ellas quieran, la pueden dejar atrás. Que sólo es el síntoma de un sentimiento de culpa y castigo que albergan en algún rincón profundo de su interior.

Sólo hace unos días que empezamos el programa y, la verdad, Sara no estaba muy convencida de los resultados, digo estaba porque hoy ha subido unos cuantos puntos más su nivel de confianza.

Imaginemos a una persona joven que padece fibromialgia desde hace 6 años que, aparentemente, tiene una vida normal con un trabajo, niños, pareja, una familia estupenda y sin demasiados conflictos en su vida. Ella misma se pregunta ¿por qué me tiene que ocurrir esta pesadilla?, ¿qué he hecho? para estar enferma y tener que soportar estos dolores físicos que empañan mi aparente vida, vamos a decir normal…

Te diré que ¿por qué? y ¿qué he hecho? no son las preguntas correctas pues las respuestas van a venir del intelecto y no nos van a servir de mucha ayuda. Mejor es preguntarse ¿para qué? estoy viviendo esta experiencia, ¿qué mensaje me trae? o ¿qué tengo que aprender?; o bien, ¿que estoy haciendo mal conmigo misma?

En solo un par de semanas Sara ha descifrado ya alguna de esas preguntas y su sensación ha sido de descanso, de «por fin lo he soltado y ya no hace daño».

que es tu culpa

Foto Referencial

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¿Qué lo ha causado?

La causa de su síntoma, de su enfermedad, es un sentimiento de culpa que arrastra desde que era una adolescente, jamás se había para a pensar en ello, lo tenía tan enterrado que pensaba que estaba superado y olvidado, pero no era así. Tuvo un encuentro muy desagradable con un chico, ella sentía que aquello había ocurrido por su culpa y, además, nunca lo contó, ni lo enfrentó, ni lo sacó de su interior. Lo escondió, lo intentó olvidar, pensando que quizá así desaparecería de su vida, pero el intelecto es muy insistente, muy poderoso si le dejamos y muy negativo, siempre te está recordando lo mal que lo has hecho, lo poco que vales…

Sara en sólo unas semanas no va a curar su fibromialgia, porque el trabajo aún no ha terminado, pero ya ha empezado a ver cambios, a notar mejoría y sensaciones muy gratificantes para ella; al ritmo que se vaya eliminando ese sentimiento de culpa los dolores (el castigo) irán desapareciendo, sin ninguna duda, lo sé muy bien porque también estuve en esa situación y por eso estoy tan segura.

que es tu culpa

Foto Referencialeren

Lo que hoy ha sentido Sara, cómo se encuentra, ella lo describe así: «como si de golpe me hubieran limpiado con agua muy fresca y limpia». Este es el indicativo de que su cambio ha comenzado ya sabe que no hay culpables; sólo responsables y responsabilidades, desde este punto todo se empieza a ver desde una perspectiva muy diferente.

Recuerda que la culpa quiere castigo cuando te sientes culpable por cualquier circunstancia, inconscientemente, estás demandando un castigo para redimirte de tu culpa y el castigo llega. Todo cambia cuando la culpa se transforma en responsabilidad porque la responsabilidad solo implica aprendizaje.

Transforma la culpa en responsabilidad y los síntomas desaparecerán porque el castigo ya no será necesario.

RECUERDA SIEMPRE SONREÍR

Maite García

Terapeuta, especialista en terapia Ayurveda, naturales, Reiki, PNL, Ho’oponopono, sanadora personal y coach.

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