Es cierto que hay conductas, culturalmente asociadas a la imagen de la “masculinidad”, que afectan negativamente a la mujer y a su capacidad para desenvolverse en espacios sociales y laborales. Este es un tema que se ha venido discutiendo desde hace décadas y que ha tomado más relevancia en los últimos años gracias al movimiento #MeToo, surgido a finales del 2017 en los Estados Unidos. Así como esa conversación ha traído resultados positivos para las mujeres en muchas partes del mundo, otro tema que sería conveniente tratar es como la masculinidad tóxica perjudica también a los propios hombres.

Consciente de la necesidad de abrir este debate, a la escritora Caitlin Moran se le ocurrió plantear el tema en un tuit. El 18 de octubre de 2018 Moran le preguntó a sus seguidores: «¿Cuáles son las desventajas de ser hombre. Esa sencilla pregunta provocaría, primero, una cadena de respuestas, tanto positivas como negativas, muy necesarias para analizar este problema desde un punto de vista colectivo y, luego, impulsaría un par de movimientos sociales enfocados en seguir trabajando sobre este tema.

La masculinidad tóxica debatida en Twitter

Más allá del verdadero objetivo del tuit de Moran, su pequeño experimento tendría una gran receptividad y terminaría generando un debate masivo en las redes, algo muy necesario para tratar de comprender la realidad en la que vivimos. El tuit completo de la autora de Cómo se hace una chica y Cómo ser mujer, dice:

«Hombres. Hombres de Twitter. ¿Cuáles son las desventajas de ser hombre? Hablamos de las de ser mujer muy frecuentemente pero, ¿qué está pasando con ustedes, chicos encantadores?».

Naturalmente, hombres de todas partes del mundo aprovecharían la oportunidad para compartir sus experiencias personales y para hablar sobre los aspectos de la masculinidad tóxica que más los afecta. Por lo general, la conversación giraba en torno a las expectativas que la sociedad les suele imponer y las consecuencias de no adaptarse a ellas. La masculinidad tóxica es, justamente, el comportamiento guiado por esa presión social excesiva.

Foto Referencial

A pesar de la variedad de tópicos propuestos por los participantes, fueron tres los que más destacaron. Una gran parte decidió expresarse sobre las relaciones afectivas y el sexo, sobre cómo el hombre debe ejercer dominio en todas sus relaciones personales y amorosas y demostrar que tiene todo bajo control. Dentro de este grupo, algunos usuarios discutieron temas como el de “tener que dar el primer paso” a la hora de relacionarse con mujeres o «la presión derivada de tener que ser una máquina sexual disponible las 24 horas del día», así como el problema que les genera el tener que aparentar aun cuando sus realidades sean muy distintas. El tercer tema resaltado, y probablemente el más importante en este debate, sería el de la falta de comunicación entre los hombres.

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La falta de comunicación fomenta la masculinidad tóxica

«Una de las desventajas [de ser hombre] es que se nos da terrible hablar de, bueno, las desventajas», diría el escritor Matt Haig, para dejar de manifiesto la dificultad que tienen los hombres para comunicarse, no solo entre ellos, sino también con las mujeres. Aparentemente, la necesidad por demostrar fortaleza física y mental anula la capacidad del hombre de comunicarse con el otro. Esto porque se cree que hablar de sentimientos te hace parecer débil. En su libro Razones para seguir viviendo, el propio Haig llega a la conclusión de que «las palabras pueden liberarte» y es solo a través de la comunicación que se pueden construir relaciones verdaderamente fuertes.

Por otro lado, muchos usuarios también manifestaron un deseo por contar con la comprensión y el apoyo de sus iguales, algo que muchos consideran que solo sucede en los espacios femeninos. Estos testimonios inspirarían a Caitlin Moran a crear un movimiento de apoyo para los hombres que buscan alejarse de la toxicidad de sus entornos.

Foto Referencial. Comercial de Gillette.

La Sociedad de los Tipos Decentes

Gracias a este fenómeno en las redes, la escritora decidiría fundar un grupo de Facebook llamado “The Decent Fellows’ Society”, o en español «La Sociedad de los Tipos Decentes», un espacio propicio para continuar la conversación sobre la masculinidad tóxica y cómo combatirla. Además de seguir motivando el debate, este grupo brinda el apoyo emocional que muchos hombres no pueden conseguir en sus alrededores. Pocos día después de haber sido inaugurado, “The Decent Fellows’ Society” ya contaba con casi 2000 miembros, gracias a su política de puertas abiertas.

Por último, tanto en el debate masivo de Twitter, como en el grupo de Facebook, otro tema importantísimo que se trató fue el arrepentimiento. Muchos participantes expresaron remordimiento de los actos que han cometido hacia mujeres y hombres en la búsqueda desesperada por cumplir con las expectativas que la masculinidad tóxica ha impuesto sobre ellos. De cualquier manera es través del diálogo y la comprensión que un tema tan complicado como este puede seguir siendo atacado.

Con información de:

 revistagq.com

bbc.com

TheDecentFellowsSociety

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