En nuestras etapas de desarrollo, es normal depender de otras personas para poder vivir. Durante los años de niñez y adolescencia necesitamos la ayuda de nuestros padres, familiares, profesores y amigos, tanto para cubrir nuestras necesidades básicas, como para aprender y lograr nuestros primeros objetivos. Y muchas de estas relaciones de ayuda seguirán jugando un papel importantísimo a lo largo de nuestra vida. Sin embargo, cuando llega cierto momento, todos sentimos la necesidad de ser más independientes, de plantearnos metas personales y demostrarnos, a nosotros mismos, que podemos cumplirlas por nuestros propios medios.

Ser independiente es un aspecto esencial para mejorar nuestra calidad de vida, bien sea para tener libertad de acción o para prescindir de vínculos emocionales que puedan influir negativamente en nosotros. Consciente de todo esto, el psicólogo de la Universidad Bicentenaria de Aragua, Andrés Carrillo, nos propone una serie de consejos y herramientas muy útiles para guiarnos en nuestra búsqueda por la autosuficiencia.

Independencia no es aislamiento

Para Carrillo, es importante aclarar que quienes son independientes no son solitarios, ni personas “amargadas”.  En realidad, tienen la capacidad de relacionarse perfectamente con su entorno y formar parte de un grupo social.

La particularidad de las personas independientes es que no dependen totalmente de otros para llevar a cabo sus objetivos. Por esto, es bastante usual que se distancien de las demás personas cuando consideran que es conveniente para lograr algo.

Por otro lado, la autosuficiencia también se construye a partir de la confianza en uno mismo, por lo que estas  personas son conscientes, generalmente, de sus fortalezas y capacidades, así como de las actividades que pueden realizar sin el apoyo de otros. Aún así, el psicólogo Carrillo remarca que “las personas independientes también son capaces de detectar cuándo necesitan ayuda en ciertos aspectos particulares y no tienen inconveniente en pedirla. Entienden que no pueden abarcar ellas solas toda la carga de trabajo de algunas situaciones, y saben delegar funciones”.

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¿Cómo ser más independiente?

Para emprender el camino hacia la independencia, y construir una verdadera autonomía, hay que mejorar ciertos aspectos de nuestra vida. Lo primero es cambiar hábitos y pensamientos que puedan impedir nuestro crecimiento personal, para luego incorporar nuevas estrategias que nos faciliten vivir bajo nuestros propios términos. En palabras de Andrés Carrillo, son 8 los aspectos fundamentales en los que debemos trabajar para ser más independientes:

1. La capacidad de auto aceptación

Es necesario comprendernos a nosotros mismos de manera más objetiva. Es decir, debemos tener claro cuáles son nuestras fortalezas y cuáles son nuestros puntos a mejorar.

Este reconocimiento nos ayudará a comprender de mejor forma en qué áreas podemos rendir bien solos, y en qué otras sería bueno tener ayuda o delegar funciones a otras personas con un mejor conocimiento del área.

2. La automotivación

Cuando comenzamos a desarrollar la automotivación, estamos ganando enteros para llegar a ser más independientes de cara al futuro. La capacidad de automotivarse es lo que nos hace ser personas más seguras.

Cuando hemos aprendido a darnos la motivación por cuenta propia no necesitamos que un grupo de personas estén diciéndonos que somos buenos en algo, porque ya hemos identificado nuestras fortalezas y nuestras debilidades, y sabemos de qué cosas podemos ser capaces.

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3. El respeto por las opiniones ajenas

El sujeto independiente no cree que sea dueño de la razón absoluta sobre todos los temas que conoce. Por el contrario, siempre está dispuesto a ampliar sus conocimientos escuchando activamente a otras personas, incluso aunque no comparta sus puntos de vista.

Cuando somos independientes no dejamos que las personas que piensan diferente a nosotros nos determinen con sus opiniones, porque eso significa darle al otro demasiado control sobre nosotros.

4. Reconocimiento de las emociones

La independencia significa ser capaz de relacionarse con otros sin llegar a depender de ellos. En la medida que logramos reconocer nuestras propias emociones así como las de los demás nos volvemos menos propensos a generar apegos afectivos que puedan complicarnos en diversas áreas de la vida.

Para reconocer las emociones de manera adecuada debemos hacernos las preguntas correctas: ¿Qué es exactamente lo que siento?, ¿qué motiva esta emoción?, ¿vale la pena fomentar este sentimiento?

Respecto a las emociones ajenas, es bueno tener en cuenta la conducta de los otros. Muchas veces pensamos que las emociones están sujetas a las palabras que nos dicen los demás, pero la realidad es que los hechos son más significativos.

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5. Aceptar que las cosas no siempre resultan como nos gustaría

Si podemos ser conscientes de que las cosas no siempre van a salir como las hemos planificado, nos volveremos más tolerantes a la frustración y menos dependientes de los resultados inmediatos, lo cual nos permite fijarnos más en los resultados a largo plazo.

En ocasiones ocurren circunstancias que escapan a nuestro control, y no vale la pena perder la calma por ello; simplemente toca aceptar ese hecho y buscar la mejor manera de afrontarlo.

6. Coherencia entre pensamiento y acción

Otro de los consejos más útiles sobre cómo ser más independiente consiste en cultivar la seguridad en uno mismo, como ya hemos visto anteriormente. Pero no basta solo con creer que eres bueno en algo, debes ser capaz de demostrarlo. Evita caer en la sobrevaloración personal.

7. Verificación de fuentes

Algunas personas se quedan con lo que les dijeron otras como algo cierto, como una verdad irrefutable, mientras que el sujeto independiente prefiere corroborar esta información por uno mismo y es capaz de buscar en diversas fuentes por cuenta propia para tener un mejor panorama de los hechos.

8. Aprender a realizar las tareas domésticas

Ser independiente significa serlo en todos los ámbitos básicos de la vida, no solo en unos muy específicos. Por ello, es importante invertir tiempo y esfuerzo en aprender a hacer lo básico para vivir solo: cocinar, lavar y planchar la ropa, gestionar la economía doméstica, etc.

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Andrés Carrillo

Psicólogo

Graduado en Psicología por la Universidad Bicentenaria de Aragua, Venezuela. Diplomado en Psicología Criminal por la Universidad de Carabobo, Venezuela.

Redes sociales: @ACarrillo91

Con información de: psicologiaymente.com

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