Hoy, domingo 7 de abril, se celebra el Día Mundial de la Salud. Esta fecha sirve para resaltar, cada año, un tema de interés global sobre la salud y llamar a todas las Naciones a trabajar en conjunto para mejorar las condiciones sanitarias. En este día, también se conmemora la fundación de la Organización Mundial de la Salud.

Como es costumbre en cada Día Mundial, esta celebración cuenta con un lema que advierte sobre los temas más prioritarios. En este 2019, la campaña insta a que todos podamos recibir atención de salud, integral y de calidad, algo a lo que millones de personas aún no tienen acceso. Por esto, la OMS pide “Salud universal: para todas las personas, en todas partes”.

El Día Mundial de la Salud

En 1948 se dio la Primera Asamblea Mundial de la Salud, en la cual se propuso la creación de un Día Mundial que conmemorara la fundación de la Organización Mundial de la Salud, el organismo especializado en gestionar políticas de salud a nivel mundial. A partir de 1950, el Día Mundial de la Salud se ha celebra cada 7 de abril y ha alertado sobre los problemas que enfrentamos en materia sanitaria.

Este año, La OMS considera que la cobertura universal de la sanidad es uno de los objetivos comunes más importantes en la actualidad. Millones de personas no tienen acceso a cuidados sanitarios o, en muchos casos, no pueden adquirir bienes de primera necesidad por la necesidad de costearse los servicios de salud.

Según los cálculos de la Organización, cerca de la mitad de la población mundial no tiene aún acceso completo a los servicios sanitarios esenciales y unos 100 millones de personas son empujadas a la pobreza extrema, debido a que son obligados a pagar por los servicios sanitarios básicos. Además, unos 800 millones de personas, aproximadamente el 12% de la población mundial, destinan al menos un 10% de sus ingresos para pagar por la sanidad.

También se estima que más de 1000 millones de personas no reciben atención sanitaria, a pesar de necesitarla, como saneamientos básicos, control de la hipertensión y vigilancia del tabaquismo, y que más de 20 millones no obtienen terapia contra el VIH, vacunas contra la difteria, el tétanos o la tosferina. Unos 8 millones de personas carecen de un tratamiento efectivo contra la tuberculosis. Por todo esto, La OMS apura el camino de todas las Naciones hacia la cobertura sanitaria universal.

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¿Qué es la cobertura sanitaria universal?  

Para la Organización Mundial de la Salud, el objetivo de la cobertura sanitaria universal (CSU) es “asegurar que todas las personas reciban los servicios sanitarios que necesitan, sin tener que pasar penurias financieras para pagarlos”.

Los requisitos planteados por la OMS para que una comunidad o país pueda alcanzar la cobertura sanitaria universal son:

  • La existencia de un sistema de salud sólido, eficiente y en buen funcionamiento, que satisfaga las necesidades de salud prioritarias en el marco de una atención centrada en las personas, incluyendo servicios para la prevención y el tratamiento del VIH, tuberculosis, paludismo, enfermedades no transmisibles, salud materno infantil.
  • Facilitar la asequibilidad de los servicios, creando un sistema de financiación, de modo que las personas no tengan que padecer penurias financieras para utilizarlos.
  • Acceso a medicamentos y tecnologías esenciales para el diagnóstico y tratamiento de problemas médicos.
  • Una dotación suficiente de personal sanitario bien capacitado y motivado para prestar los servicios que satisfagan las necesidades de los pacientes, sobre la base de las mejores pruebas científicas disponibles.

El comunicado emitido por la Organización también explica que la CSU tiene consecuencias directas para el bienestar y la productividad de la población. Así como para el crecimiento económico, académico y social de los países. Por lo tanto, la cobertura sanitaria universal es un componente fundamental del desarrollo sostenible y la reducción de la pobreza, y un elemento clave de todo esfuerzo por reducir las desigualdades sociales.

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La salud mundial ha mejorado, pero aún queda mucho por hacer

Estudios de la OMS, realizados en 2016, han observado un progreso en ciertas áreas de la salud en las últimas décadas. Algunos ejemplos se encuentran en los tratamientos contra el VIH y el uso de mosquiteras con insecticida, que han pasado de una cobertura minúscula, a principios de siglo, a situarse en torno al 50%. El acceso a tratamientos efectivos contra la tuberculosis ha pasado de un 20% a principios de los años 2000, a un 50% para el 2016. Del mismo modo, la posibilidad de inmunizarse en contra la difteria, el tétanos y la tosferina también ha mejorado, pasando de un 70 a casi un 85% de cobertura, mientras que la atención prenatal ha pasado de un 50 a un 60%. La asistencia para planificación familiar, en cambio, apenas ha progresado y se mantiene en torno al 75% de cobertura universal.

Sin embargo, esta mejoría no se ha hecho presente en todos las latitudes y aún existen muchas necesidades por atender. Si bien es cierto de que los Estados miembros de la OMS se comprometieron a alcanzar un sistema sanitario universal para 2030, por los momentos este objetivo está algo lejos de cumplirse. La Organización Mundial de la Salud señala que es esencial para todas las Naciones mejorar su atención primaria, lo cual los llevará progresivamente hacia la consolidación de un sistema de sanidad universal.

Con información de:

who.int 

paho.org

diariomedico.com

efesalud.com

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