El síndrome del intestino irritable es un trastorno de la función digestiva que suele ser bastante común. Generalmente, se puede reconocer por una hinchazón, dolor o molestias en la zona abdominal. Cuando esta enfermedad se hace muy frecuente, puede afectar, en gran medida,  la calidad de vida de los pacientes. Por esta razón, hoy hablaremos del síndrome de intestino irritable, de cuáles son sus causas, sus síntomas y cuáles son los tratamientos más efectivos para calmar esta enfermedad. En particular, te contaremos sobre el uso de la menta para combatir las dolencias intestinales.

¿Qué es el síndrome del intestino irritable?

El síndrome del intestino irritable es una enfermedad funcional del intestino, que no deriva de ninguna alteración anatómica. Sus síntomas principales son el dolor o molestia abdominal, la hinchazón abdominal y la alteración del hábito intestinal, pudiendo causar tanto estreñimiento como diarrea.

Este es el trastorno gastrointestinal más diagnosticado y la segunda causa más frecuente de absentismo laboral, solo por detrás del resfriado común. Entre el 10 y el 20% de la población experimentan síntomas de este síndrome de intestino a lo largo de su vida.

El síndrome del intestino irritable no tiene cura y sus causas no son fáciles de identificar. Afortunadamente, este trastorno no es grave, ni es un factor de riesgo para el padecimiento de otras afecciones, como el cáncer. Sin embargo, este síndrome representa un obstáculo para la calidad de vida de muchas personas.

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Sus causas

A pesar de ser de la frecuencia con la que se diagnostica y de la cantidad de casos estudiados, los especialistas no han podido dar con las causas de este problema. Aun así, sí se conoce son algunos de los procesos involucrados con la patogenia del síndrome de intestino irritable:

  • La alteración de las bacterias intestinales, o flora intestinal. La población microbiana varía con la edad.
  • Cambios en la motilidad intestinal, es decir, en la acción fisiológica que realiza nuestro aparato digestivo al desplazar la masa de alimentos digeridos (quimo) de un extremo al otro.
  • Psicopatología. El síndrome del intestino irritable está asociado a trastornos de ansiedad y depresión.
  • Sobrepoblación bacteriana, producida por procesos infecciosos o alteraciones del sistema inmune.
  • Aumento de la sensibilidad dolorosa y visceral, que también puede ser consecuencia de la ansiedad o la depresión.

Síntomas del síndrome del intestino irritable

Esta alteración intestinal provoca diarrea o estreñimiento. A partir de esos síntomas, hay tres variedades dentro del síndrome del intestino irritable (SII):

  • Síndrome del intestino irritable con diarrea
  • SII con estreñimiento
  • Síndrome del intestino irritable alternante

El alternante es el más diagnosticado, seguido de la variante del estreñimiento. En último lugar, está el síndrome del intestino irritable diarreico.

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Diagnóstico del síndrome del intestino irritable

Para diagnosticar el síndrome de intestino irritable, es fundamental descartar primero que la persona no padezca de otras afecciones. Usualmente, para diagnosticar esta enfermedad es necesario que el paciente presente dolor en la zona abdominal, al menos, durante 3 meses, acompañado de una alteración en sus movimientos intestinales. También es usual que el dolor se alivie luego de la evacuación. Luego de ser identificada la enfermedad, el médico procede a buscar síntomas de alarma como:

  • Pérdida de peso
  • Tener más de 50 años
  • Síntomas durante la noche, sobre todo si despiertan al individuo mientras duerme
  • Fiebre
  • Sangre en heces
  • Antecedentes familiares de enfermedades intestinales como cáncer de colon, enfermedad inflamatoria intestinal o enfermedad celiaca
  • Anemia

La presencia de alguno de estos síntomas, o que los anteriores sean graves, obligan a realizar una serie de pruebas para entender el origen de este padecimiento. Dependiendo de los síntomas del paciente, las pruebas que se pueden realizar son una biopsia intestinal, una colonoscopia o cultivos de heces.

Ahora, si la persona solo presenta estreñimiento o diarrea, sin que estos síntomas sean graves, se realiza solo un examen físico que diagnostique la presencia del síndrome de intestino irritable.

Tratamientos

Así como se desconocen las causas de este inconveniente trastorno digestivo, tampoco hay un tratamiento que pueda curarlo definitivamente. Sin embargo, es recomendable cuidar los alimentos que consumimos, tratando de evitar comidas agresivas que agraven el trastorno del aparato digestivo. La actividad física, las terapias contra la ansiedad y el estrés, así como el uso de fármacos para bajar los síntomas y el dolor abdominal,  también son excelentes herramientas para combatir el síndrome de intestino irritable.

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Combate el síndrome del intestino irritable con las propiedades de la menta

 Más allá de estas recomendaciones, también existe otra manera de aliviar el malestar que produce este trastorno, un remedio natural. La menta es una planta con propiedades analgésicas, antiespasmódicas y calmantes. Además, funciona como un antiinflamatorio y carminativo, por lo que es excelente combatir las dolencias del síndrome del intestino irritable, ayudando a calmar los episodios de diarrea, inflamación y exceso de gases.

La menta es utilizada, generalmente, para tratar cólicos y dolores de estómago, infecciones gastrointestinales, gastritis y parásitos. Para ingerirla, lo preferibles es preparar una infusión, de la misma manera que nos preparamos un té, o utilizar los aceites esenciales de la planta, los que cuales se pueden adquirir en forma de capsulas en una tienda de productos naturales. Si en algún momento sientes molestias o padeces de alguno de los síntomas de este síndrome, recuerda que la menta puede ayudarte muchísimo a sentirte mejor.

Con información de:

saludigestivo.es

mejorconsalud.com

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