Nadar es una de las actividades más placenteras y provechosas para nuestra salud. Independientemente de nuestra edad o nivel competitivo, la natación ayuda a mejorar la condición física y mental de todas las personas, ofreciéndonos una gran variedad de estilos para practicar. Siguiendo las recomendaciones de varios especialistas en Medicina Deportiva, de la Clínica de Cleveland, en esta oportunidad hablaremos sobre la versatilidad de este deporte y de todos los beneficios que nos puede aportar.

La natación es, quizás, la actividad recreativa más popular del mundo. Pero nadar va más allá del simple entretenimiento. Su práctica constante para ayuda a mejorar la salud física en general y es una herramienta terapéutica para nuestra mente. Bien sea como deporte competitivo o como un pasatiempo, la natación ayuda al crecimiento de los músculos, a soltar las articulaciones, aumentar nuestra estatura, a mejorar el sistema circulatorio y la respiración, a la rehabilitación de lesiones, a generar confianza y una mentalidad positiva tanto en niños, jóvenes y adultos de todas las edades.

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La natación mejora la forma física desde la infancia

El fisioterapeuta Basil Strasburg, de la sección de Rehabilitación y Terapia Deportiva  de la Clínica Cleveland, comenta que «hay una gran variedad de beneficios para la forma física con la natación u otras actividades en el agua”, en especial, cuando se empieza a practicar a una temprana edad. La natación es una de las pocas actividades físicas en la que los niños pueden disfrutar sin sentir la presión, como puede ser el caso de la educación física en sus escuelas.

Participar en juegos acuáticos con amigos, como nadar de una orilla a otra, recuperar anillos u otras cosas del fondo de la piscina y otras actividades de ese estilo, estimulan a los niños a ejercitarse y preparar sus cuerpos para entrenamientos más intensos más adelante. Y lo más positivo es que esto puede prevenir enfermedades, como la obesidad infantil, la diabetes, problemas musculares o en las articulaciones. Por lo que la nataciónes una excelente manera para que los niños se mantengan activos y estén en mejor forma«, dice Strasburg.

Nadar entrena la zona central del cuerpo

Otro aspecto de la natación que la convierte en una gran forma de ejercicio es la utilización de prácticamente todo nuestro cuerpo. Cuando los nadadores se impulsan a sí mismos a través del agua, los brazos tiran y las piernas patean contra la resistencia del agua. Mientras tanto, la cadera, la espalda y los músculos abdominales estabilizan la cabeza, el tronco y la columna vertebral, lo que proporciona un entrenamiento total del cuerpo.

Debido a la densidad del agua, cada golpe de patada y brazo es un ejercicio de resistencia que desarrolla el tono muscular y la fuerza. Además, como ejercicio aeróbico, la natación fortalece el corazón y los pulmones, al tiempo que promueve un mejor flujo de sangre en todo el cuerpo, explica el doctor Strasburg.

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Es un entrenamiento de bajo impacto para las articulaciones

A diferencia de actividades como correr o saltar, la natación no es estresa tanto las articulaciones del cuerpo. El fisioterapeuta explica que, al no existir un impacto contra ninguna superficie sólida, nuestras articulaciones están protegidas del estrés y la tensión cuando nadamos.

Además, nuestro cuerpo se vuelve más ligero al estar sumergido en el agua. Cuando nos sumergimos hasta el pecho nuestro cuerpo soporta solo entre el 25 y 30% del peso real, mientras que si nos sumergimos por completo, solo soporta el 10%.

Es esta falta de desgaste en las articulaciones lo que hace a la natación una excelente forma de ejercicio para niños pequeños y adultos mayores. Al mismo tiempo, es una terapia de rehabilitación muy efectiva, permitiendo actividades de recuperación para las lesiones de los atletas de distintas disciplinas.

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Las lesiones en la natación

Las lesiones ocurren con menos frecuencia en la natación que en la mayoría de los deportes terrestres. Sin embargo, dependiendo del nivel competitivo de la persona pueden darse de vez en cuando. Las más comunes suelen ser lesiones en el hombro.

El Director de Medicina Deportiva para Pediatría y Adolescentes de la Clínica Cleveland, Paul Saluan, expone que «los deportes que exigen movimientos por encima de la cabeza, como el béisbol, el tenis, la gimnasia o la natación, pueden hacer que un atleta pase por el mismo movimiento una y otra vez«. Esto puede llevar a una lesión debido a la tensión que ejerce sobre esa zona. Por esta razón, a ese tipo de molestia se le conoce como “hombro de nadador”, dice el doctor Saluan.

El uso excesivo de los músculos del manguito rotador, los músculos escapulares y los músculos de la parte superior e inferior de la espalda, también puede causar dolor producto de la fatiga y provocar tendinitis o bursitis. En casos más severos, es posible que se produzcan dislocaciones o desgarros del manguito rotador, aunque estas no son tan comunes. Las lesiones de rodilla pueden ocurrir cuando las piernas se extienden y se vuelven a unir durante la fase de empuje de la patada. Este movimiento puede poner el ligamento interno de la rodilla, llamado ligamento colateral medial, bajo un estrés significativo, concluye el Paul Saluan.

Con información de:

health.clevelandclinic.org 

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