Foto Referencial

Hoy, 25 de abril de 2019, se celebra el Día Mundial del Paludismo, una oportunidad para destacar la necesidad de seguir invirtiendo en la prevención y el control de esta enfermedad, así como mantener el compromiso político por parte todos los Estados miembros de la Organización Mundial de la Salud. El paludismo es una enfermedad potencialmente mortal, causada por picaduras de mosquitos infectados de ciertos parásitos.

Desde la Asamblea General de la Salud en 2007, la OMS dispone, cada año, de esta fecha para realizar eventos que enfaticen la importancia de luchar contra el paludismo, una enfermedad que afecta, anualmente, a más de 200 millones de personas en todo el mundo.

Aprovechando esta ocasión, hoy explicaremos con detalle qué es el paludismo, cuáles son las causas de esta infección, sus síntomas, diagnósticos, prevención y tratamientos, además de la situación en los últimos años y los avances en la reducción de esta enfermedad. Para esto, nos apoyaremos en los datos del último informe presentado por la OMS y un artículo del portal Intramed con la información más actual.

¿Qué es el paludismo y cuáles son sus causas?

El paludismo, o malaria, como también se le conoce, es una infección transmitida por la picadura de un mosquito hembra del género Anopheles. Algunas especies, dentro de este género, pueden cargar distintos parásitos que son dañinos para nuestro organismo. A pesar de que es una enfermedad prevenible y curable, en muchos casos puede ser mortal, en especial para los niños y personas con complicaciones inmunológicas, como el VIH.

A pesar, de que en el mundo hay más de 400 especies de Anopheles, solo 30 de ellas son vectores importantes del paludismo. Las especies que son vectores importantes pican, generalmente, entre el anochecer y el amanecer. La intensidad de la transmisión depende de factores relacionados con el parásito, el vector, el huésped humano y el medio ambiente.

Existen 5 especies diferentes de parásitos que pueden infectar los mosquitos Anopheles, todos del género Plasmodium. El primero se llama P. falciparum, causante más común de paludismo en el continente africano y el principal responsable de las muertes alrededor del mundo. E segundo es el P. vivax, la principal causa de paludismo en la mayoría de los países fuera del África subsahariana Luego, encontramos el P. ovale, P. malariae, el P. knowlesi.

Foto Referencial

Síntomas del paludismo

El paludismo se presenta cuando nuestro organismo entra en contacto con alguno de estos parásitos, producto de la picadura del mosquito infectado. Lo primero que genera esta enfermedad es un fuerte estado febril, que incluye fiebre, dolor de cabeza y escalofríos. Estos se empiezan a manifestar a los 10 o 15 días después de la picada. Por el carácter tan genérico de estos síntomas, muchas veces el estado temprano del paludismo no se reconoce, lo que complica su tratamiento. Si se trata del P. falciparum, es indispensable que se empiece a tratar dentro de las primeras 24 horas o puede causar la muerte.

Si los niños infectados llegan a un estado grave, pueden padecer anemia, problemas  respiratorios, relacionados con una acidosis metabólica; y hasta paludismo cerebral. En los adultos es frecuente que se dé una afectación multiorgánica.

Ahora, en las zonas en donde las personas están más expuestas a la transmisión de esta enfermedad, se puede adquirir una inmunidad parcial, lo que disminuye la gravedad de los síntomas y posibilita, incluso, que haya infecciones asintomáticas. Esto explica por qué la mayoría de las víctimas mortales en las zonas más afectadas  son los niños pequeños, y en las zonas menos expuestas, todos pueden correr el mismo riesgo.

Riesgo y alcance de la enfermedad

Según los datos de la OMS, en 2016 casi la mitad de la población mundial corría el riesgo de padecer el paludismo. La mayoría de los casos y de las muertes se registran en el África subsahariana, pero también se ven afectadas  regiones como el Asia Suroriental, el Mediterráneo Oriental, el Pacífico Occidental y las Américas. En 2016, 91 países y áreas presentaban una transmisión continua de la enfermedad.

Algunos sectores de la población corren un riesgo considerablemente más elevado que otros de contraer la enfermedad y presentar manifestaciones graves, como los lactantes, los niños menores de cinco años, las embarazadas y los pacientes con VIH/sida. También corren peligro los inmigrantes y las personas sin inmunidad que visitan zonas más afectadas.

El último Informe Mundial sobre el Paludismo, publicado en noviembre de 2017, también indicó que en 2016 hubo 216 millones de casos de paludismo. La cifra estimada de muertes por paludismo fue de 445 000. En las zonas donde la transmisión es elevada, los niños menores de cinco años son especialmente vulnerables a contraer la infección, enfermar y fallecer, llegando a representar el 70%) de las muertes registradas.

Lea también: ¿Malaria o Paludismo? ¿Una misma enfermedad?

Foto Referencial

Prevención del Paludismo

Los mosquitos Anopheles hembra ponen sus huevos en el agua. Tras eclosionar los huevos, las larvas se desarrollan hasta alcanzar el estado de mosquito adulto. Los mosquitos hembra buscan alimentarse de sangre para nutrir sus huevos. Cada especie muestra preferencias con respecto a su hábitat acuático; por ejemplo, algunos prefieren las acumulaciones de agua dulce superficial, como los charcos y las huellas dejadas por los cascos de los animales, que se encuentran en abundancia durante la temporada de lluvias en los países tropicales. Entonces, una de las primeras acciones que se deben tomar es deshacerse constantemente del agua estancada. Esto limitara las áreas de reproducción de los mosquitos vectores.

La OMS recomienda proteger a todas las personas expuestas a contraer la enfermedad mediante medidas eficaces de lucha antivectorial. Hay dos métodos de lucha contra los vectores que son eficaces en todo tipo de circunstancias, los mosquiteros tratados con insecticidas y la fumigación de interiores con insecticidas de acción residual. Por otro lado, también se puede recurrir a medicamentos antipalúdicos, es decir, fármacos profilácticos que detienen la infección en su fase hemática, previniendo la enfermedad para las personas sin inmunidad. Otro método, que está en pleno desarrollo, son las vacunas diseñadas específicamente para los niños.

Diagnóstico y tratamiento

El diagnóstico y el tratamiento temprano del paludismo ciertamente disminuyen la gravedad de la enfermedad,  reduciendo sus efectos mortales y contribuyendo con la prevención de su transmisión. La mejor opción terapéutica disponible, especialmente para el paludismo por P. falciparum, es el tratamiento combinado con artemisinina.

La Organización Mundial de la Salud recomienda, antes de administrar el tratamiento, la confirmación del diagnóstico con métodos parasitológicos, bien sea  a través de pruebas de microscopía o de diagnósticos rápidos. La prescripción basada únicamente en la sintomatología debe reservarse para aquellos casos en los que no sea posible hacer un diagnóstico parasitológico.

Foto Referencial

La labor de la OMS

La Estrategia Técnica Mundial contra el Paludismo 2016-2030, aprobada por la Asamblea Mundial de la Salud en mayo de 2015, es un marco técnico para todos los países donde el paludismo es un problema grave. Su objetivo orientar y apoyar a los programas nacionales y regionales en su labor de lucha y eliminación del paludismo.

La estrategia plantea metas asequibles a nivel mundial, como:

  • Reducir la incidencia del paludismo al menos en un 90% para 2030.
  • Reducir su mortalidad al menos en un 90% para 2030.
  • Eliminar la enfermedad al menos en 35 países para 2030.
  • Impedir su reaparición en los países en los que se ha certificado su ausencia.

Esta estrategia es fruto de una amplia consulta realizada durante dos años, en la que han participado más de 400 expertos técnicos de 70 Estados Miembros. Se basa en los tres pilares siguientes:

  • Asegurar el acceso universal a servicios de prevención, diagnóstico y tratamiento del paludismo.
  • Agilizar las actividades destinadas a la eliminación y lograr la certificación de su ausencia.
  • Conseguir que la vigilancia de esta enfermedad se considere una intervención básica.

El Programa Mundial sobre Paludismo de la OMS coordina las actividades mundiales desarrolladas para luchar contra esta enfermedad y lograr eliminarla. Estas son:

  • Definir, comunicar y difundir normas, criterios, políticas, estrategias técnicas y directrices basadas en datos científicos, y promover su adopción.
  • Hacer una valoración independiente de los progresos realizados a nivel mundial.
  • Elaborar métodos para la capacitación, el fortalecimiento de los sistemas y la vigilancia.
  • Detectar las posibles amenazas para la lucha contra el paludismo y la eliminación de la enfermedad, así como descubrir nuevas áreas de acción.

Información adicional

Finalmente, recomendamos revisar el artículo completo de Intramed para entender mejor estos temas y obtener información adicional sobre los métodos de prevención, tratamientos y otros temas como la vigilancia del estado actual del paludismo, el desarrollo de la inmunidad en las personas, la resistencia a los fármacos por parte de los mosquitos, y los esfuerzos por eliminar esta enfermedad en su totalidad:

Día Mundial del Paludismo 

Con información de:

who.int

intramed.net

diainternacionalde.com

notimerica.com

Lea también: Día del Paludismo en las Américas

Comenta y se parte de nuestra comunidad