La zona de confort comprende todo aquello que conocemos, todo lo que nos resulta familiar, donde nos sentimos “seguros” porque creemos que lo controlamos. Esta falsa seguridad nos lleva a estancarnos, a dejar de experimentar nuevas emociones y nuevos estímulos.

Construimos la zona de confort a partir de nuestros hábitos, nuestras rutinas, porque creemos saber exactamente qué hacer y qué esperar de cada una de las situaciones que se nos presentan, pensamos que todo está bajo nuestro control lo que nos hace sentirnos a salvo. De esta manera estamos afrontando la vida desde una actitud pasiva, esa falsa seguridad nos hace perder los incentivos para vivir, por eso nuestro día a día se convierte en pura rutina y monotonía, de aquí nacen los apegos y expectativas a “algo” o “alguien” que nos saque de ahí.

zona de confort

Foto Referencial

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¿Qué es la zona de confort?

Podemos identificar la zona de confort con el sofá de casa donde nos quedamos atrapados mirando la televisión o durmiendo la siesta, la rutina en la limpieza de casa, el lugar donde vamos a comprar siempre, la celebración de una fecha determinada en la que cada año hacemos lo mismo, la forma en que afrontamos los conflictos, como nos relacionamos en la pareja, con los hijos…

Es nuestro refugio donde tenemos libertad de movimiento, sabemos seguro cuál va a ser el resultado de cada circunstancia que vivimos, independientemente de que sea bueno o malo, mientras forme parte de nuestra zona de confort, ya nos vale.

¿Por qué salir de la zona de confort?

El miedo a lo desconocido es el que empuja a las personas a pensar que, si estás tan seguro en tu zona de confort ¿por qué salir de ella?

Salir de la zona de confort te ayuda a eliminar tus propias barreras, te ayuda a crecer y evolucionar como persona lo que se va a reflejar en tu relación contigo mismo y con los demás.

Te vas a permitir vivir nuevas experiencias y ser consciente de tus miedos y limitaciones para así ampliar ese límite y darte cuenta de que la seguridad solo está en la confianza que tengas en ti mismo. Además, descubres que estar acostumbrado a tus hábitos de siempre, a tu rutina de vida te limita todas las posibilidades de crecer.

Cuando están encerrado en tu zona de confort:

  • Tu parte emocional te lleva a una profunda apatía.
  • No tienes motivación, no hay nuevos proyectos ni planes que seguir.
  • No admites ideas nuevas que puedan desmontar tu viejo sistema de creencias.
  • Eres fiel a la frase “más vale lo malo conocido que lo bueno por conocer”, por lo que pierdes todas las oportunidades que te llevarían a ganar.
  • Tu rutina de vida te ha hecho olvidar lo que se siente al experimentar que estás vivo, te resulta complicado encontrar un sentido estimulante a las cosas.
  • Piensas que ya no tienes nada nuevo que aprender, te crees en posesión de la verdad absoluta, de la razón, por lo que tu vida es de color gris, lineal. Sientes que ahí es donde estás bien, aunque realmente experimentas un gran vacío, como que te falta algo más.

Qué nos impide salir de la zona de confort

Hay un conflicto entre el miedo, que nos paraliza y no nos permite salir de la zona de confort, y lo que somos en realidad que quiere salir para cumplir nuestros sueños y vivir nuestra propia vida, la que queremos de verdad.

Cuando le entregamos nuestro poder al miedo y eludimos nuestra responsabilidad sobre nosotros mismos y sobre nuestra vida, es cuando no conseguimos la fuerza y el coraje necesarios para salir al mundo y caminar hacia nuestras metas y objetivos.

Ahora bien, cuando conseguimos controlar ese miedo y a persa de él decidimos dar el paso, ahí lograremos salir de la zona de confort.

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¿Cómo salir de la zona de confort?

Se puede salir dando un gran salto y haciendo un cambio rápido y radical, o bien, poco a poco para no crear ansiedad y estrés. Esto va a depender de cada persona y cualquiera de las formas es correcta, lo importante es salir de ese círculo vicioso.

Es normal sentir miedo, pero un miedo controlado convertido en incertidumbre por lo nuevo, el primer paso es el más complicado porque una vez que ves lo que hay fuera de tu zona de confort seguir caminando no cuesta nada.

Como primeros pasos para ir reforzando la confianza e ir saliendo de la zona de confort de forma escalonada, pueden ser: cambiar el itinerario para ir al trabajo, cambiar horarios de determinadas actividades, poner una sonrisa permanente en tu cara, cambiar tu look, cambiar tu rutina de limpieza, etc., etc.

Para salir de tu zona de confort:

  • Imprescindible conocerte para detectar tus límites y así poder ampliarlos, porque solo están adaptados a tu zona de confort
  • Busca apoyo, esa persona que tire de ti, que te ayude a identificar los cambios que necesitas, alguien que te ayude a llegar mucho más lejos de donde estás y de donde crees que ya está tu límite.
  • Respétate para poder respetar, en tu zona de confort tienen la creencia de estar en posesión de la verdad, de tener razón. Cuando consigues salir te das cuenta de que hay muchas más verdades y muchos más razonamientos correctos, que no tienen que ser los tuyos, pero si hay que respetarlos.
  • Admite tu responsabilidad para hacerte responsable de ti y de tu vida, así podrás empezar a conocerte y saber qué quieres y cómo quieres vivir tu vida.
  • Vence tu pereza y tu apatía, empieza a moverte y hacer cosas por y para ti
  • Controla tu miedo y tu intelecto para poder dejar atrás las falsas historias que te mantienen preso en tu zona de confort.
  • Aprende a ser feliz y vive desde la calma, desde ahí, todo lo demás te llegará por añadidura

Salir de la zona de confort implica crecer y evolucionar para ser una mejor versión de ti mismo, cambiar tu perspectiva de vida para ser, hacer y tener lo que verdaderamente deseas desde quién verdaderamente eres.

Para las personas débiles resulta inalcanzable, los que sienten miedo a lo desconocido nunca darán el primer paso, los que se atreven a pesar de miedo consiguen todas las oportunidades.

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No podemos convertirnos en lo que queremos ser, permaneciendo en lo que somos en la actualidad

Max DePree

Maite García

Terapeuta, especialista en terapia Ayurveda, naturales, Reiki, PNL, Ho’oponopono, sanadora personal y coach.

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