El virus de papiloma humano (VPH) es la infección de transmisión sexual más frecuente a nivel mundial. Se calcula que aproximadamente 8 de cada 10 personas con vida sexual activa tendrán contacto con el virus, y un porcentaje de estas desarrollará o no lesiones a nivel del epitelio de los genitales, dependiendo del sistema inmunológico de cada individuo, y del tipo de VPH que esté presente.

Tipos de VPH.

Existen alrededor de 200 tipos de VPH. Y a su vez estos se clasifican en alto y bajo riesgo según la frecuencia a la que se han asociado estos virus como factor causal de lesiones premalignas o cáncer de cuello uterino, orofaringe, el ano, el recto, el pene, la vagina y la vulva.

Los VPH de bajo riesgo casi no causan enfermedades. Sin embargo, unos pocos tipos de VPH de bajo riesgo pueden causar verrugas en los genitales o alrededor de ellos, en el ano, la boca o la garganta. A estos tipos de bajo riesgo se les conoce por los números 6, 11, 40, 42, 43, 44,  53, 54, 61, 72, 73 y 81. Los tipos 6 y 11, a los que se les asocia el 90 por ciento de las verrugas genitales son los más comunes.

En el caso de los  VPH de alto riesgo, entre ellos tenemos los tipos 16, 18, 31, 33, 35, 39, 45, 51, 52, 56, 58, 59 Y 68. El VPH16 y el VPH18, son responsables de la mayoría de los cánceres relacionados con el VPH.

Las infecciones por VPH de alto riesgo que persisten pueden causar cáncer; algunas veces el sistema inmunitario no puede controlar con éxito las infecciones por VPH y puede causar cambios en las células que, si no se tratan, pueden empeorar con el tiempo y hacerse cancerosos.

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¿Qué factores pueden afectar el sistema inmunológico y favorecer el desarrollo de lesiones por VPH?

Entre ellos tenemos: fumar, consumo de alcohol y drogas, mala alimentación, estrés crónico, pacientes con enfermedades del sistema inmunológico como la infección por VIH. Además, ciertas condiciones pueden favorecer el desarrollo de lesiones por VPH: inicio precoz de las relaciones sexuales, antes de los diez y ocho años; y la promiscuidad, considerado como tener encuentros sexuales con más de una pareja sexual al año.

Lesiones ginecológicas por VPH

Las  lesiones por este virus se pueden presentar en forma de verrugas genitales o lesiones observadas mediante la colposcopia, examen microscópico del cuello uterino. Estas últimas son lesiones planas, generalmente asintomáticas, y en estos casos se debe realizar biopsia de las mismas para determinar si se trata de lesiones de bajo grado (LIEBG), o lesiones intraepiteliales de alto grado, conocidas como LIEAG, por sus siglas. Las LIEAG se dividen en: NIC II y NIC III, neoplasia intraepitelial grado ll y lll. Ambas son consideradas lesiones premalignas.

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Tanto en  el caso de presentar una LIEAG, bien sea NIC II o III, o lesiones de bajo grado o verrugas genitales,  su médico le indicará las opciones de tratamiento para remover completamente la lesión: un método excisional, como la electrocirugía o conización,  que permita el análisis anatomopatológico de todo el tejido extraído en los casos de las LIEAG; o métodos ablativos, como la crioterapia, la vaporización con láser, el ácido tricloroacético, o inmunomoduladores tópicos como el imiquimod, en el caso de las lesiones de bajo grado o verrugas.

Utilidad de la tipificación viral

Como se explicó en el párrafo anterior, el tratamiento dependerá del tipo de lesión, y es importante recordar que la infección por el virus se mantiene para toda la vida. Los virus se alojan en el componente genético de la célula, a diferencia de las bacterias que están en la periferia de las células y por esto responden a los antibióticos. De tal forma que el medico solo será capaz de tratar la lesión que produce el virus, verrugas o lesiones planas, pero es el sistema inmunológico de cada paciente el que determinará la recurrencia o no de las lesiones y que el virus puede permanecer inactivo de por vida.

La tipificación viral, conocer el tipo de VPH que está presente, ayudará al médico y al paciente la importancia de mantener un control más estricto o más frecuente con miras a evitar el desarrollo de una lesión premaligna o un cáncer de cuello uterino.

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Los VPH de alto riesgo causan cerca de 5 % de todos los cánceres en el mundo, de los cuales se calcula que 570 000 mujeres y 60 000 hombres tienen un cáncer relacionado con el VPH cada año. El cáncer de cuello uterino es de los cánceres más comunes y una causa principal de muertes relacionadas con el cáncer en países de ingresos bajos, en donde no están al alcance tan fácilmente los exámenes de detección y el tratamiento de los cambios iniciales en las células del cuello uterino.

La vacuna contra el VPH nonavalente protege contra la infección de nueve tipos de VPH: los dos tipos de VPH de bajo riesgo que causan la mayoría de las verrugas genitales, más los siete tipos de VPH de alto riesgo que causan la mayoría de los cánceres relacionados con el VPH.

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Por. Dra. Peggi Piñango

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