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A veces, las sopas instantáneas pueden ser una fuente rápida de energía y una opción muy conveniente en situaciones en las que no tenemos tiempo para preparar una buena comida. Por su bajo costo, son muy fáciles de conseguir y pueden dejarnos satisfechos por unas cuantas horas. Pero valerse de esta practicidad también pone en un serio riesgo nuestra salud.

Un estudio publicado recientemente por la revista oficial de la Sociedad Americana de Nutrición, The Journal of Nutrition, ha confirmado las sospechas de que el consumo de estas comidas procesadas contribuye con el desarrollo de enfermedades como la obesidad, el síndrome metabólico, la diabetes, problemas del corazón y accidentes cerebrovasculares.

Esto se debe tanto a su alto contenido de azúcar, sal y grasa, como a su escaso valor nutricional. En un artículo para el portal Su Médico, Susana Carrasco Merino ahonda un poco más en las razones por las que el consumo de sopas instantáneas colabora con varias epidemias a nivel global y explica cómo sus ingredientes afectan negativamente a nuestro organismo.

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Las sopas instantáneas son poco nutritivas

El principal problema con este tipo de sopas es que contienen niveles excesivos de azúcar y sal para disimular la carencia de sabores naturales. El azúcar, por lo general, le causa una adicción a las personas y aumenta la frecuencia con la que lo consumen. Esto va creando un círculo vicioso del que cuesta salir. En cuanto a la sal, según la información de la Procuraduría Federal del Consumidor (Profeco) de México, una sola taza de sopa instantánea cubre la mitad del sodio recomendado para un adulto.

Por el lado del aporte nutricional encontramos que esta comida contiene un mínimo de  fibra y poco más, incluyendo solo 2.1 gramos por paquete o vaso, cuando la cantidad de fibra recomendada para un adulto es de 19 a 25 gramos al día. Esta razón es más que suficiente para sustituir este alimento procesado por una sopa de verdad, una que tenga vegetales y proteínas animales sanas, como el pollo.

Entonces, el alto contenido de azúcar y sal, además de grasas y harina refinada convierte a la sopa instantánea en una fuerte de energía, pero no en una saludable. Todos estos componentes son factores de riesgo para el desarrollo de condiciones potencialmente mortales, como:

La obesidad

Por el hecho de ser bastante económicas, en muchos lugares del mundo la gente de bajos recursos depende de estas sopas para obtener energía. Esto se ha convertido en un motivo de preocupación porque el consumo diario de grandes cantidades de azúcar, grasa y aditivos favorece el avance de la obesidad en estas comunidades, especialmente en los niños que acostumbran comer sopas instantáneas como almuerzo en la escuela.

“La recomendación total para un refrigerio escolar es de aproximadamente 17% de las calorías totales para un niño, que es en promedio 300 calorías. Con las sopas instantáneas, se consumen 292 calorías, lo que es casi el total de calorías recomendadas para un refrigerio” asegura la redactora Carrasco.

Lea también: Síndrome Metabólico: ¿Cómo combatir la obesidad y el riesgo de padecer diabetes tipo 2?

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El síndrome metabólico

El síndrome metabólico es un grupo de afecciones que, si se presentan simultáneamente, pueden desembocar en enfermedad cardíaca, accidentes cerebrovasculares y diabetes tipo 2.

Los diferentes problemas pueden ser presión arterial alta (hipertensión), azúcar (glucosa) alta en la sangre, exceso de grasa corporal (especialmente en la cintura), colesterol y triglicéridos altos. Todas estas se pueden producir por el consumo constante y excesivo de azúcar, grasas y por padecer obesidad.

La diabetes

La diabetes es una enfermedad en la que los niveles de glucosa de la sangre se elevan más de lo habitual. Esta glucosa proviene de los alimentos que consumimos, por lo que comer de alimentos poco saludables, como las sopas instantáneas, aumenta la posibilidad de padecer esta condición.

Al mismo tiempo, la diabetes también incrementa el riesgo de otras enfermedades como infecciones de la piel, retinopatía diabética, neuropatía y enfermedad renal.

Accidentes cerebrovasculares

Un accidente cerebrovascular, o derrame cerebral, es una enfermedad que se presenta cuando se obstruyen o se revientan los vasos sanguíneos del cerebro, interrumpiendo el flujo sanguíneo a una parte del cerebro. Los factores de riesgo pueden ser una presión arterial alta, frecuencia cardíaca irregular (llamada fibrilación auricular), diabetes, ser hombre, antecedentes familiares de la enfermedad, colesterol alto y obesidad, entre otros.

Quienes sobreviven suelen quedar con secuelas permanentes como trastornos del habla, de la memoria y del juicio, además de limitaciones motoras.

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Enfermedad cardíaca

En relación con muchos de las afecciones descritas hasta ahora, los ingredientes de estas sopas también aumentan el riesgo de desarrollar problemas del corazón, como enfermedades de los vasos sanguíneos, de las arterias coronarias y del ritmo cardiaco, conocidas como arritmias.

La hipertensión

Finalmente, también hay que considerar la cantidad de sal que ingerimos al tomar una o varias sopas instantáneas al día. Un alto nivel de sodio puede causar que la presión arterial, provocando una hipertensión que, en el peor de los casos, puede terminar en enfermedad cardíaca.

Con información de:

sumedico.com

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