La mayoría de las personas se ha enganchado alguna vez con una serie de televisión. Y la verdad, es bastante  normal sentir cierta pasión, a veces desenfrenada, por las tramas y los personajes de nuestros programas favoritos. Bien haya sido en algún cuento de amor e intriga, en una serie policial o en una serie de fantasía, todos nos hemos perdido por horas y horas en alguna ficción. Visto desde la psicología, esto se debe a que nuestro cerebro desarrolla empatía con las emociones y los padecimientos de sus protagonistas.

En un artículo para el portal Elite Daily, Alexandra Strickler conversó con varios psicólogos para comprender mejor el proceso mental que nos lleva a engancharnos con ciertas series de televisión. La doctora en psicología clínica y trabajadora social, Danielle Forshee, y Jennifer Barnes, profesora asistente de psicología de la Universidad de Oklahoma, explicaron que es perfectamente normal que las personas tenga un apego hacia personajes ficcionales, debido a la habilidad que tiene el cerebro humano para reconocer y replicar los sentimientos ajenos.

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Lo que nos atrapa no es la historia, sino las emociones.

De acuerdo con estas expertas, lo que nos involucra con una serie no es la fantasía que nos presenta, si bien esta puede condicionar bastante nuestro interés, sino la empatía que desarrollamos hacia las distintas emociones que los personajes expresan, en especial cuando presenciamos actuaciones excelsas.

La doctora Forshee explica que “cuando hay personaje con el que te sientes emocionalmente conectado, sin importar que su personalidad probablemente no sea igual en la vida real, tu cerebro reconoce la emoción humana que representa…”, permitiendo así la creación de un vínculo.

Otro factor que permite la fijación con personajes de series de televisión, explica Barnes en una declaración para la revista TIME, es la incapacidad de nuestro cerebro para diferenciar entre relaciones reales y ficcionales, lo que nos permite experimentar sentimientos genuinos en ambos casos.

A pesar de que estas conexiones se sienten auténticas para nosotros, son relaciones que se dan estrictamente desde un lado. Porque si bien nosotros podemos conocer la mayor cantidad de detalles sobre la vida de nuestros personajes favoritos, como su personalidad, sus intereses, amistades y relaciones amorosas, ellos no tienen ni la menor idea de nuestra existencia. Los expertos conocen este fenómeno como relaciones parasociales.

Entre los efectos positivos que estas relaciones tienen en nuestra mente, continúa Barnes, podemos sentir un aumento en la autoestima, una reducción en los sentimientos de soledad y el desarrollo de sentimientos de pertenencia. La mayoría de las veces, seguir el viaje de los personajes de las series, presenciar sus desgracias, sus triunfos, y ver cómo los personajes que nos desagradan reciben su merecido, sirve como una experiencia catártica que nos consuela y también nos deja ciertas enseñanzas.

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El problema de apegarse demasiado

Sin embargo, si las relaciones parasociales se hacen muy fuertes, estas pueden dar paso a la obsesión y empezar a impactar negativamente nuestra vida cotidiana:

Cuando vemos a un personaje experimentar dolor, felicidad, pérdida o cualquier otra emoción, nuestro cerebro la reconoce e inmediatamente empezamos a sentir ese mismo dolor como si fuese real”, indica la doctora Forshee. En ciertos casos, estas emociones se trasladan al mundo real, afectándonos en situaciones en donde no deberían tener cabida,  como en nuestra propia casa, en la escuela o en el trabajo.

Algunas personas utilizan las series como una vía de escape de la presión y las responsabilidades en su vida, tratando de experimentar emociones y tener relaciones que no consiguen en el mundo real. Esto puede llevar a alterar sus prioridades, prefiriendo pasar todo su tiempo en casa viendo Netflix o HBO antes que salir a interactuar con personas de carne y hueso.

Por suerte, estos casos no son muy frecuentes y, por lo general, se trata de personas que sufren de alteraciones psicológicas, que bien podrían recurrir a distintas terapias para mejorar su estado de ánimo y su percepción del mundo real. En realidad, las series de televisión son una herramienta para medir nuestro nivel de empatía hacia los demás, aun cuando los personajes por los que desarrollamos sentimientos no existan. En todo caso, lo mejor siempre será construir relaciones positivas con las personas que nos rodean y recurrir a la ficción como un medio para entretenernos.

Con información de:

elitedaily.com

glamour.es

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