A medida que vamos envejeciendo es posible desarrollar alguna enfermedad neurodegenerativa o algún tipo de demencia como el Alzheimer, incluso según algunas estadísticas una de cada cuatro personas con más de 85 año sufre alguna de esas patologías.

Cuando uno de nuestros familiares desarrolla alguna de estas patologías, los familiares también se ven afectados, sobre todo su cuidador más cercano, ya que es la figura que asume más responsabilidades con respecto al cuidado del paciente afectado.

David Curto, de gestión Asistencial de SanitasMayores, afirmó que entre el 50%y 70% de cuidadores de paciente con demencia presentan algún tipo de carga, “de los cuales alrededor del 30% muestran sobrecarga intensa».

Para solventar en gran parte la sobre carga, las vacaciones tanto para el paciente como para el cuidador, debe ser un momento de total relajación y descanso. Pero ¿cómo planificarlas cuando hay que viajar con el enfermo, de tal manera que esos días no sean un problema añadido para el cuidador ni generen un perjuicio para el paciente? ¿Cuál es el destino más adecuado? ¿Qué es mejor: viajar en carro, en avión, en tren?

La neuropsicologa Nina Gramunt aseveró que todo lo antes mencionado dependerá de la fase de la enfermedad y de las circunstancias de cada familia.

Cuidadores

Foto Referencial

Lea también: Consejos para cuidadores de pacientes con Alzheimer

Conocer el destino

Conocer el lugar de destino hará que la estadía sea más llevadera. “Va a ser más fácil para el paciente y, por tanto para el cuidador, si en vacaciones acuden a sitios que le sean familiares o a los que le unan recuerdos. Así, ir al pueblo donde vivía de niño puede ser una opción», comentó Gramunt

Por su parte, María José Gil y Míriam Eimil, del Servicio de Neurología del Hospital Universitario de Torrejón (Madrid), aseveraron que «en estos lugares será menos probable la desorientación y los trastornos conductuales, además, se puede despertar lo que se llama el recuerdo de lo seguro».

En el caso de que el Alzheimer sea incipiente, sólo existan problemas de memoria reciente y esté preservada la orientación y el razonamiento, «hay más margen de maniobra«, afirmó Gramunt.

Con respecto al medio de transporte, las neurólogas del hospital de Torrejón recomiendan viajar en carro, debido a que “permite tener más libertad a la hora de decidir las paradas, la duración de los descansos y abordar ciertos imprevistos».

De igual manera, Gil y Eimil recominendan adoptar precauciones sobre todo de seguridad, “Además de utilizar el cinturón, bloquear los cierres de las puertas para prevenir que nuestro familiar salga del carro y procurar sentarle en el asiento al lado del conductor».

Cuidadores

Foto Referencial

¿Viajar en avión?

En caso de viajar en avión, las especialistas aconsejan solicitar  los servicios de asistencia para personas con alguna necesidad especial. «Es mejor que los vuelos sean directos, evitando las conexiones», dicen Gil y Eimil.

Sea cual sea el medio de transporte, las especialistas insisten en evitar viajes de más de cuatro horas. «Si la duración va a ser mayor, deberíamos asegurar tener, al menos, dos cuidadores presentes y planificar muy bien las paradas para descansar, comer dentro de un horario similar al del familiar y planear tiempo para ir al baño», acotaron.

Si la opción vacacional pasa por alojarse en un hotel, Gramunt hace hincapié en la conveniencia de comunicar en recepción la condición de que es un paciente con Alzheimer, «pues será de gran ayuda para la plantilla del hotel entender si la persona tiene alguna conducta extraña y, a efectos prácticos, podrá avisar a los familiares si le ven salir sin compañía».

Cuidadores

Foto Referencial

Piensa en el relevo

Un aspecto importante que el cuidador no debe pasar por alto, es contar con el apoyo de de otra persona que lo pueda relevar de las actividades. «No es bueno que el cuidador se vaya de vacaciones solo con el enfermo; es mejor ir con alguien que le facilite momentos de respiro y establecer turnos en los cuidados», defiende Gramunt.

Otra pregunta que surge es si es recomendable que los cuidadores expliquen a su familiar con tiempo suficiente cómo serán el viaje y las vacaciones.

A juicio de las neurólogas del Hospital de Torrejón, «puede ser beneficioso, ya que evitaría cierto grado de estrés y podría ayudarle o sentir que forma parte de esa decisión». Ahora bien, según Gramunt, si la patología está en una fase moderada, no es aconsejable, porque «le va a costar retener la información y no va a calcular bien cuándo será el viaje». En cualquier caso, se puede apelar a la intuición de los familiares que conocen bien al paciente.

Para finalizar la planificación familiar con un miembro con Alzheimer implica tener completamente controlada la medicación que va a necesitar el paciente. Gil y Eimil aconsejan llevar una lista de los fármacos que toma con las pautas de administración.

Lea también: Adultos mayores sanos también deben ir al médico

Con información de: www.abc.es

Comenta y se parte de nuestra comunidad