Una hiperglucemia se presenta con la subida repentina de los niveles de azúcar en la sangre. Al igual que con la hipoglucemia (niveles bajos de glucosa), puede tener consecuencias graves para nuestra salud si no se trata con rapidez. Sus síntomas varían desde un aumento en la sed y las ganas de orinar, pasando por nauseas o debilidad, hasta dificultad para respirar y moverse. En los casos extremos puede terminar en un coma diabético.

Ante este riesgo, es fundamental saber reconocer las señales del aumento de la glucosa para contrarrestarlo de inmediato. Actuar rápidamente es de vital importancia, en especial para las personas con diabetes. Por esta razón, haremos un repaso de las causas, los síntomas y las complicaciones que pueden resultar de una hiperglucemia, para luego explicar qué se debe hacer en el momento que se detecta.

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Causas y síntomas de la hiperglucemia

La glucemia es el término con el que nos referimos a la concentración de glucosa en la sangre. En condiciones normales, estos niveles oscilan entre 70 miligramos por decilitro y 140mg/dl, pero en pacientes diabéticos puede llegar hasta los 50mg/dl. Cuando el azúcar se coloca por encima de esos niveles se produce una hiperglucemia.

Generalmente, este aumento se debe a una insuficiencia de insulina en nuestro organismo, bien porque no la produce o porque no puede usarla de forma adecuada. La insulina es una hormona producida por el páncreas para regular la cantidad de glucosa en nuestra sangre. De acuerdo con la Asociación Americana de la Diabetes, o ADA por sus siglas en inglés, la hiperglucemia se puede generar de distintas maneras:

  • Por falta de insulina. Las personas con diabetes tipo 1 no pueden producirla por sí mismas, por lo que deben inyectarse una sustancia artificial con el mismo nombre y las propiedades de la hormona. Si no se inyecta la cantidad suficiente, puede presentarse la hiperglucemia. En el caso de la diabetes tipo 2, es probable que el cuerpo si produzca insulina pero no sea capaz de utilizarla apropiadamente.
  • Exceso de comida. La glucosa se obtiene de los alimentos, por lo que una subida en los niveles de azúcar puede ocurrir cuando se comemos demasiado.
  • Falta de ejercicio.
  • Por el estrés provocado por conflictos personales o afecciones como el resfriado o la gripe.
  • Al experimentar el “fenómeno del amanecer”, un aumento de las hormonas que el cuerpo produce diariamente alrededor de 04 a.m.-05 a.m.

Por su parte, los síntomas de la hiperglucemia incluyen:

  • Aumento de la sed.
  • Ganas de orinar (micción) con mayor frecuencia.
  • Visión borrosa.
  • Sudores fríos.
  • Letargo.
  • Náuseas.
  • Debilidad.
  • Dolor de cabeza.
  • Adormecimiento.

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La cetoacidosis o coma diabético

Si la hiperglucemia no es tratada con rapidez, el paciente puede desarrollar una afección conocida como cetoacidosis. A este estado también se le llama coma diabético. Según la ADA, este se produce cuando la falta de insulina impide que nuestro cuerpo pueda utilizar la glucosa como combustible. Esto lleva al organismo a descomponer las grasas (lípidos) para obtener energía, creando cetonas en el proceso.

Estos productos residuales, las cetonas, no pueden ser toleradas en grandes cantidades, por lo que el cuerpo intenta deshacerse de ellos a través de la orina. Sin embargo, aquellas que no se pueden eliminar se van acumulando en la sangre hasta causar un cuadro de cetoacidosis.

En el peor de los casos, el coma diabético puede llevar a la muerte del paciente, por lo que se requiere de tratamiento inmediato e intensivo. Los síntomas de la cetoacidosis son:

  • Dificultad para respirar.
  • Aliento con olor frutal.
  • Náuseas y vómitos.
  • Boca muy seca.

Lea también: Cómo medir el azúcar en la sangre con la glucometría

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Cómo controlar la hiperglucemia rápidamente

Tan pronto como se perciba alguno de los síntomas mencionados, el paciente debe medir sus niveles de azúcar en la sangre a través de una prueba capilar. Si se confirma que padece una hiperglucemia hay que tomar las siguientes medidas:

  • Ingerir bastantes líquidos para evitar una deshidratación por el exceso de azúcar. Lo ideal es tomar agua natural y evitar bebidas que contengan hidratos de carbono o azúcares. Esto ayuda al cuerpo a deshacerse de la glucosa a través de la orina.
  • En el caso de los pacientes diabéticos, inyectar la cantidad de insulina recomendada por los médicos y seguir todas sus pautas.
  • Si bien el ejercicio ayuda a disminuir los niveles de glucemia, no se puede hacer ningún tipo de actividad física cuando el azúcar se encuentra por encima de los 240 mg/dl. En esa instancia se debe hacer un análisis de orina para detectar la presencia de cetonas. Es fundamental tratar de relajar el cuerpo y la mente en esta circunstancia.
  • Reducir el consumo de alimentos en base a las recomendaciones de un dietista especializado.

Prevención

La American Diabetes Association recomienda medir con frecuencia los niveles de azúcar en la sangre a través de pruebas capilares. Esta es la mejor forma de llevar el control de la glucosa.

También se debe controlar la alimentación, de acuerdo con las sugerencias de los nutricionistas; hacer ejercicio con regularidad y cumplir rigurosamente con los tratamientos en caso de padecer diabetes.

Adicionalmente, es conveniente que los pacientes diabéticos cuenten con una identificación médica que le permita a las personas a su alrededor estar conscientes de su condición. Por lo general, se suele llevar un brazalete, collar o tarjeta que proporcione la mayor cantidad de detalles sobre los tratamientos que pueda requerir.

Con información de:

diabetes.org

medlineplus.gov

sumedico.lasillarota.com

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