Desafortunadamente, todos sabemos lo doloroso que puede ser un calambre. Estos espasmos musculares se presentan de manera involuntaria y sus causas suelen estar relacionadas con un esfuerzo físico excesivo. Si bien son muy comunes después de hacer ejercicio, los calambres musculares pueden aparecer en cualquier momento y, en raras ocasiones, son un síntoma de alguna afección en el sistema nervioso.

Por lo general, los calambres afectan a los músculos por unos pocos segundos y no se vuelven a presentar por un buen tiempo. Pero hay casos en los que se pueden alargar varios minutos o hacerse muy recurrentes. Ambos pueden ser motivos de preocupación médica. Por suerte, estas molestias suelen desaparecer por sí solas y podemos tomar medidas tanto para calmarlas más rápido, como para prevenirlas.

En un artículo para la sección CuídatePlus, del periódico español Marca, Ana Callejo Mora conversó con el doctor Pablo Berenguel Martínez sobre las causas de los calambres, su relación con distintas enfermedades y qué se puede hacer para aliviar el dolor, así como prevenirlo:

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Causas de un calambre muscular

Los calambres son contracciones súbitas e involuntarias en uno o varios músculos, que impiden que podamos relajarlos. Se pueden sentir en cualquier músculo, pero son muy frecuentes en los muslos, pies, manos, brazos, abdomen y a lo largo de la caja torácica.

Callejo explica que, muchas veces, es difícil determinar por qué se produce un calambre muscular. Sin embargo, se cree que las causas principales son:

  • Tensar u ocupar demasiado un músculo. Hacer ejercicio por más tiempo de lo habitual o a una intensidad mayor de la acostumbrada puede disparar un calambre. Esta es la causa más común.
  • Deshidratación a causa del esfuerzo físico.
  • Bajos niveles de electrolitos como magnesio, potasio o calcio. Estos pueden provocar calambres en las piernas.
  • Músculos con poca irrigación sanguínea. Esto puede ocurrir cuando mantenemos una misma posición por mucho tiempo, lo que corta el flujo sanguíneo hacia las extremidades. En casos más complicados puede deberse a una arteriosclerosis.
  • Compresión de los nervios, bien sea por una lesión de la médula espinal o un “nervio pinzado” en el cuello o la espalda.
  • Ciertos medicamentos.
  • Someterse a diálisis.

Si bien todos podemos tener calambres, algunas de estas causas sugieren que hay personas que tienen un mayor riesgo de padecerlos, como los atletas, las mujeres embarazadas, los adultos mayores, las personas con sobrepeso y personas con ciertas enfermedades, como de la tiroides o del sistema nervioso, entre otras.

Complicaciones de los calambres musculares

Como ya dijimos, los calambres musculares suelen ser inofensivos y desaparecen después de unos minutos. Pero otras veces pueden tener complicaciones, en especial cuando se relacionan con alguna de las enfermedades mencionadas. Estos casos requieren de ayuda profesional para tratar el problema específico. Se recomienda consultar con el médico si los calambres:

  • Tienen una larga duración.
  • Causan un dolor exagerado.
  • Ocurren con mucha frecuencia.
  • No mejoran con estiramientos o beber suficiente líquido.
  • Vienen acompañados de hinchazón, enrojecimiento o sensación de calor.
  • Están acompañados de debilidad muscular.

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¿Qué se puede hacer para calmar un calambre?

Generalmente, no hace falta ningún tratamiento para los calambres musculares debido a su corta duración. Sin embargo, se pueden tomar ciertas medidas en el momento para acelerar la recuperación del músculo y evitar que reaparezca. La redactora de CuídatePlus sugiere:

  • Estirar de forma suave y progresiva el músculo hasta que cese el calambre.
  • Realizar un masaje descontracturante y mover la parte acalambrada para que el músculo pierda tonicidad. Luego, aplicar frío de forma local.
  • Si se ha producido después de hacer ejercicio, hidratarse con algo más que agua. Las bebidas deportivas pueden ayudar a recuperar las sales minerales perdidas por el esfuerzo físico.

Ahora, si el calambre muscular muestra alguna señal de complicación, es necesario acudir a un médico para determinar cuál es su causa y así poder tratar el problema específico.

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¿Cómo prevenir los calambres musculares?

Por su parte, el doctor Berenguel Martínez, responsable del Grupo de Actividad Física de la Sociedad Española de Médicos Generales y de Familia (SEMG), da las siguientes recomendaciones para prevenir la aparición de los calambres musculares:

  • Progresión gradual del entrenamiento, para darle tiempo al cuerpo a ajustarse al aumento de la actividad.
  • Una hidratación adecuada para reponer las sales minerales.
  • Reposición idónea de carbohidratos después de la actividad física. Lo ideal es comer una pieza de fruta.
  • Elongar los músculos antes y después del ejercicio, para reducir la susceptibilidad muscular a los calambres. En el caso de sufrir de calambres por las noches, se recomienda estirar los músculos antes de acostarse a dormir.

Con información de:

medlineplus.gov

cuidateplus.marca.com

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