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La edad y la genética son factores no modificables para prevenir el daño cerebral, generando la presencia de un trastorno de memoria o demencia en general, sin embargo, llevar un estilo de vida sano evitar que nuestro órgano controlador del sistema nervioso resulte afectado.

Así lo asegura, el médico Internista y Geriatra, Aquiles Salas, quien recomienda desde temprana edad tener estilos de vida saludable.

Esto implica una alimentación adecuada, hábitos del ejercicio, buen sentido del aprendizaje y sobre todo la incorporación a la escolaridad.

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Edad y genética inevitables para daño cerebral

“El factor negativo se presenta en la etapa por encima de los 60 años, siendo uno de los factores de riesgo para la demencia”, afirma Salas.

Insiste que desde que somos niños debemos tener acceso a la escolaridad, “está demostrado que en muchos países su población de 60 años o más se ha atenuado la probabilidad de una demencia gracias a la escolaridad”, puntualiza el Geriatra.

Por esa razón es necesario saber que el cerebro como cualquier otra parte de nuestro cuerpo necesita estar en actividad para mantenerse sano, es un hecho demostrado que los cambios en la vida diaria disminuye el riesgo de presentar deterioro cognitivo precoz.

¿Qué es la demencia?

La demencia no es una enfermedad específica. Es un término general que describe una amplia gama de síntomas asociados con el deterioro de la memoria y otras habilidades del pensamiento, que llegan a reducir la capacidad de una persona de realizar sus actividades diarias.

La enfermedad de Alzheimer es responsable de un 60 a 80 por ciento de los casos. La demencia vascular, que ocurre después de un accidente cerebrovascular, es el segundo tipo de demencia más común.

Pero existen muchas otras afecciones que pueden causar síntomas de demencia, incluidas algunas que son irreversibles, como problemas de tiroides y deficiencias vitamínicas.

Con frecuencia se hace referencia incorrectamente a la demencia como “senilidad” o “demencia senil”, lo que refleja una creencia extendida pero incorrecta de que el deterioro mental es una consecuencia normal del envejecimiento.

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Síntomas de demencia

Si bien los síntomas de demencia varían mucho, al menos dos de las siguientes funciones mentales básicas deben verse significativamente afectadas para que se consideren demencia:

·         Memoria

·         Comunicación y lenguaje

·         Capacidad de concentrarse y prestar atención

·         Razonamiento y juicio

·         Percepción visual

Con información de www.alz.org

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