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Colorear mandalas para meditar es una técnica utilizada recientemente por psicólogos y psiquiatras para combatir la depresión y la ansiedad, así lo asegura la coach de estos diagramas Rocío Barrios.

La asesora explica que cualquier dibujo que esté en internet, libros dedicados a mandalas o cuadernos de figuras en blanco y negro para colorear, la persona estará lista para iniciarse, después elegirá el mandala, empezará a pintar sin elegir un color en particular.

Elegir color al azar significa desapego

“Hay distintas técnicas pero la que actualmente se utiliza es elegir un color al azar, como proceso de desapego, después se procede a colorear sin necesidad de que combinen o no”, indica Barrios.

Asegura que los mandalas tienen muchas connotaciones, sobre todo la espiritual donde todos tenemos un niño interno, porque es en ese momento que “dejamos de ser adultos para convertirnos en niños nuevamente, empezamos a pintar, elegimos los colores, como terapia de meditaciones”.

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Colorear mandalas estimula actividad cerebral

Precisa que cuando la persona colorea un mandala la mente se relaja, inclusive estos diagramadas fueron usados en Psicología por Carl Gustav Jung, quien detectó que se utilizan los dos hemisferios cerebrales, además es una dinámica ludoterapia, ayudando a contrarrestar los efectos de la ansiedad y el estrés.

“Se dice que si se pintan mandalas de afuera hacia adentro estas huyendo de tu interior y si es al contrario, de afuera hacia adentro hay algo en el mundo externo que necesitas modificar”, detalla Barrios.

Puntualiza que actualmente los mandalas se utilizan en la India y Japón en ceremonias, porque representan el círculo sánscrito y que “todo es circular como las células o  el aro de matrimonio, es la unión de lo externo e interno”.

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¿Qué es un mandala?

Se trata de diagramas de formas diferentes y variadas (círculos, cuadrados, octógonos) organizados alrededor de un centro. Para los budistas, su función es la meditación. Aunque para muchas religiones es un símbolo de sanación, totalidad, unión e integración.

Desde el punto de vista espiritual, el orden y la gracia del mandala conecta naturalmente con la idea de unidad trascendente.

Dibujar o pintar mandalas es una terapia que se está usando cada día más. De hecho, los libros para colorear dejaron de ser exclusivos de los más pequeños, y son los adultos quienes demandan cada vez más este tipo de publicaciones.

Existen muchos tipos de mandalas. La mayoría son creaciones humanas que existen como representaciones de lo divino y trascendente en todas las culturas, pero la naturaleza también ofrece los suyos, como los que aparecen al cortar al medio una granada, un kiwi o un pomelo.

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Con información de www.revistamira.com.mx

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