Foto Referencial

La psoriasis es una enfermedad frecuente en la piel que acelera el ciclo de vida de las células cutáneas, hace que estas se acumulen rápidamente en la superficie de la piel.

Por este motivo es bueno saber que el jugo de berro es una excelente herramienta para aliviar los síntomas de esta enfermedad debido a su poderoso efecto curativo el cual ayuda a eliminar las toxinas del organismo.

Preparación

  • Licuar 70 gramos de berro con un vaso de agua y tomar tres veces al día

El uso de alimentos depurativos de la sangre como el berro pueden ser muy eficaces para el tratamiento de la psoriasis pero también es importante evitar consumir alimentos ricos en grasas, carnes, embutidos, alimentos industrializados  debido que favorecen los procesos inflamatorios en el organismo.

¿Qué es la psoriasis?

La psoriasis es una enfermedad inflamatoria crónica de la piel que se caracteriza por la aparición de lesiones rojizas escamosas preferentemente en codos, rodillas y cuero cabelludo, y que tiene la posibilidad de afectar a uñas y articulaciones.

No es una enfermedad contagiosa ni hereditaria y aunque existe predisposición genética en las personas que la padecen, suelen estar involucrados además otros factores desencadenantes.

Se origina debido a una disfunción en el sistema inmune y puede aparecer en cualquier parte del cuerpo.

Se manifiesta en brotes con periodos de mejoría y de remisión o empeoramiento, pero la enfermedad se desarrolla de una manera particular en cada paciente. En ocasiones, dura toda la vida.

Aunque no conlleva un riesgo vital, según la Academia Española de Dermatología y Venereología (AEDV), esta enfermedad tiene repercusiones significativas en el ámbito físico, emocional, sexual, laboral y económico del paciente, y disminuye de forma relevante su calidad de vida, con un impacto similar al de la diabetes, la artritis o la enfermedad pulmonar obstructiva crónica.

Foto Referencial

¿Qué síntomas produce la psoriasis?

La principal lesión de la psoriasis son las placas o manchas rojas cubiertas de escamas blanquecinas de grosor variable, formadas por los queratinocitos que se acumulan en la piel. 

El tamaño y la forma de las placas varían en función del paciente e, incluso, en el mismo paciente: pueden ser de pocos milímetros o llegar a cubrir zonas corporales extensas. A veces las placas pueden estar rodeadas de un anillo más claro.

Estas placas, que pueden producir picor o dolor, suelen aparecer en codos, antebrazos, rodillas, la parte baja de la espalda, la cara, las palmas de las manos y las plantas de los pies, aunque depende de cada paciente y del tipo de psoriasis que padezca.

También es frecuente que la enfermedad se manifieste en el cuero cabelludo y las uñas, aunque también puede aparecer en los genitales y dentro de la boca.

Con información de www.cinfasalud.com

Comenta y se parte de nuestra comunidad