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Hasta no hace mucho se pensaba que llegados a la adultez no solo, no se generaban nuevas células cerebrales, sino que además morirían muchas de ellas de forma indefectible; pero se ha demostrado que no es así del todo, ya que sí producimos nuevas neuronas y que la muerte de las ya existentes se va a dar en mayor o menor medida, en función de nuestros hábitos de vida.

Por ejemplo, algo que ha quedado muy claro científicamente, es que el estrés afecta la producción de nuevas neuronas, perjudicando el aprendizaje en nosotros los adultos. Algo que, al menos, yo he experimentado en carne propia. Si estoy muy agobiada, memorizar ciertas cosas o recordar algunos eventos, me resulta complicado.

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Producción de neuronas…

La neurogénesis es el proceso que da lugar a la producción de nuevas células en el sistema nervioso central, hecho que a su vez favorece el aprendizaje y la memorización. Dicho crecimiento celular del sistema nervioso central, en el adulto, se lleva a cabo en una parte del cerebro denominada hipocampo. Esta estructura interviene en el desarrollo de la memoria y el aprendizaje temporal de tareas complejas. Así mismo, está relacionada con el manejo de las emociones, por lo que es sensible a la experiencia.

Muchos análisis han permitido observar que la producción de nuevas neuronas se inhibe ante el estrés prolongado, mientras que el “estrés moderado” promueve su producción. Ahora bien, el reto para nosotros estará en controlar la tensión o la ansiedad y mantenerla en niveles adecuados.

Esto no es muy difícil, porque los expertos insisten en la instauración de hábitos que pueden potenciar el proceso de neurogénesis y podrían reducir los riesgos de padecer demencia senil, al igual que otras enfermedades degenerativas como el Alzheimer.

Para producir nuevas neuronas…

Lo primero que debemos cuidar es nuestra alimentación y procurarnos una dieta modesta, no abundante y balanceada, es decir, una ingesta hipocalórica. El diseñarnos un “plan de alimentación” con un mínimo porcentaje de grasas, solo el necesario, puede favorecer el crecimiento de nuevas neuronas. Igualmente, la inclusión de alimentos ricos en Omega 3, como los pescados, y abundante en fitonutrientes (vegetales de diversos colores, especialmente los verdes), estimulan la actividad cerebral.

Como ya se los he dicho en muchos otros artículos, la realización regular de ejercicio aeróbico de mediana intensidad, también nos ayuda a producir nuevas neuronas; pero además la actividad física no sólo nos mantiene en forma, sino que además es capaz de ayudarnos a segregar endorfinas que nos alejan de la depresión uno de los factores que frena la neurogénesis, e incluso, puede encoger el hipocampo.

accidente cerebrovascular
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Mucho se habla de la meditación como un potenciador de la salud, desde todo punto de vista, pero un aspecto que realmente debemos tomar en cuenta, es su afecto maravilloso sobre la actividad cerebral. Esta desconexión del mundo exterior provoca cambios neuroquímicos en el cerebro que reducen el estrés de forma efectiva y, por consiguiente, favorece la regeneración de neuronas. Y sé que no es fácil adoptar este buen hábito, a mí ha costado bárbaramente, pero para meditar solo necesitamos poner la mente en blanco por 10 minutos al día. De hecho, este es mi gran propósito para este #2020.

¿Qué representa o es el estrés moderado?

Bueno, mi interpretación del estrés bueno, es lo que experimentamos al estar siempre activos y motivados, haciendo lo que nos gusta. La motivación es para mí un proceso psicológico que representa la “gemela buena” del estrés, ya que activa los mismos mecanismos de alerta del cuerpo pero gracias a experiencias gratificantes. Por eso, los expertos recomiendan proporcionarle al cerebro “experiencias” que le permitan extender sus límites como, por ejemplo, establecernos metas laborales y personales que nos gusten pero que sean retadoras, mantener la mente activa en ambientes estimulantes, realizar ejercicios mentales, juegos de memoria, aprender nuevos idiomas, practicar actividades de coordinación como la cocina, el baile o el yoga.

Otro dato sobre la neurogénesis…

La neurogénesis ejerce un papel fundamental en la “neuroplasticidad”, que no es otra cosa que la capacidad que tienen las neuronas sanas de adoptar las funciones de otras que han sido dañadas irreparablemente.

Entonces amigos, concienticen y asuman desde la acción, que tener hábitos saludables que nos permitan controlar nuestros niveles de estrés, definitivamente, es una gran ayuda a para el cerebro.

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María Laura Garcia
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