Foto Referencial

La salud de la mujer debe cuidarse desde temprana edad.  Establecer medidas preventivas desde nuestra juventud contribuye en gran medida a diagnosticar y tratar enfermedades en sus etapas iniciales, en lugar de permitir su evolución.

La salud ginecológica en la infancia

En el caso de las niñas es importante observar el adecuado desarrollo de los órganos genitales femeninos y la aparición de los caracteres sexuales secundarios como son el crecimiento del vello púbico, el desarrollo de las glándulas mamarias y la aparición de la menstruación; si se observa alguna irregularidad en la aparición de estos caracteres se debe acudir al médico.

Puntos clave de la salud ginecológica en la adolescencia

Las jóvenes frecuentemente presentan irregularidades menstruales con tendencia al atraso de la menstruación, debido a la inmadurez del eje hormonal que se presenta en esta edad. También con la aparición de la menstruación y el cambio en la flora vaginal puede presentarse aumento del flujo vaginal y en algunos casos presentan signos de infección como el prurito y el mal olor.

En esta etapa es importante recordar que es muy probable que la adolescente inicie la actividad sexual; según las estadísticas la edad a la cual  predominantemente se presenta la primera relación sexual en las jóvenes varía entre los 14 y 16 años en Venezuela.  Hablar con los hijos sobre este tema y acudir con la adolescente a su primera consulta ginecológica, es un paso importante en la prevención.

Salud ginecológica de la mujer
Foto Referencial

Lea también: ¿Por qué es importante prevenir las infecciones urinarias en el embarazo?

La salud ginecológica de la mujer adulta

En esta etapa ya debemos establecer como pauta el control ginecológico rutinario, donde el médico realizará la prueba de Papanicolaou o citología, punto clave en la prevención del cáncer de cuello uterino, patología que aún sigue ocupando uno de los primeros lugares en la lista de muertes por cáncer en nuestro país.

También con el examen ginecológico podemos diagnosticar y tratar infecciones vaginales que si no se tratan pueden desencadenar procesos más graves como la enfermedad inflamatoria pélvica e incluso infertilidad por obstrucción de las trompas uterinas.

En este control ginecológico también se realiza el examen mamario y la evaluación ecosonográfica de la pelvis, que realizamos detección de enfermedades en la mama, útero y ovarios. En pacientes mayores de 35 años se solicita la evaluación mamográfica, método principal en el despistaje de cáncer de mama.

Cuidados de la Menopausia

Nuestra paciente menopáusica debe seguir el control ginecológico anual, y se agregan ciertas evaluaciones como la cardiovascular, recordando que muchas pacientes presentan hipertensión silenciosa y este tipo de enfermedad trae consecuencias graves para órganos como el corazón, riñones y cerebro que pueden prevenirse con el diagnóstico temprano. Es importante también la evaluación por gastroenterología, especialmente si hay antecedentes de cáncer de colon, otro de los tipos de cáncer más frecuentes y responsable de altas cifras de mortalidad en Venezuela. Generalmente estas pacientes también ameritan evaluación endocrinológica por la aparición de trastornos tiroideos y alteraciones en el metabolismo del azúcar como la diabetes. También es importante el despistaje de osteoporosis, tomando en cuenta que esta patología representa un riesgo importante de fracturas de cadera, entidad que eleva la morbimortalidad de la tercera edad.

Foto Referencial

La importancia de la nutrición

El sobrepeso y la obesidad, determinados por un aumento del índice de masa corporal, pueden afectar la salud de la mujer desde la adolescencia y hasta la tercera edad, y es un factor que podemos prevenir para evitar el desarrollo de ciertas enfermedades.

Desde tempranas edades de la vida de la niña o joven, cuando comienza la aparición de los caracteres sexuales secundarios y la primera menstruación, la obesidad puede relacionarse con irregularidad de los ciclos menstruales y la aparición de síndrome de ovario poliquístico, caracterizado por alteraciones hormonales como exceso de andrógenos, trastornos menstruales, alteraciones metabólicas como hiperinsulinismo y acné. Posteriormente estas pacientes frecuentemente presentan problemas de fertilidad por los trastornos de la ovulación que genera el ovario poliquístico.

Como todos sabemos, por todas las campañas de salud cada vez publicitadas, tanto para hombres como para las mujeres, la obesidad es un factor de riesgo importante para el desarrollo de enfermedad cardiovascular como hipertensión y cardiopatías y de algunos tipos de cáncer, como el cáncer de mama, endometrio, adenocarcinoma de esófago, cáncer de hígado y páncreas y cáncer colorectal. Por otro lado y no menos importante, la obesidad condiciona la aparición de diabetes tipo 2, con todas las consecuencias a nivel cardíaco, renal, y vascular que esto representa, además de afectar en ocasiones la autoestima del individuo.

Aprender a controlar el peso desde la juventud

Si educamos a la población infantil y juvenil en asumir hábitos alimenticios saludables, como la ingesta adecuada de frutas y vegetales, evitar el exceso de azucares refinados y alimentos procesados, además de adoptar la práctica de algún tipo de ejercicio, las posibilidades de desarrollar obesidad en el futuro son escasas. No se trata de imponer dietas ni rutinas estrictas; sino de asumir que algunos alimentos son menos nutritivos que otros, y que por lo tanto no podemos consumirlos diariamente.

Recuerda, prevenir es curar.

Lea también: ¿Cuándo debes acudir a tu primera consulta ginecológica?

Por. Dra. Peggi Piñango
Comenta y se parte de nuestra comunidad