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La gripe es una enfermedad infecciosa del aparato respiratorio que es producido por el virus de la influenza. Si algo caracteriza a dicho virus es su capacidad para propagarse.

 El virus pasa con mucha facilidad de una persona a otra a través de las gotas de saliva que se expulsan al hablar, toser o estornudar.

El contacto de las manos con objetos contaminado supone una vía de infección.

Sobre esto, la Otorrinolaringólogo, María Moreno asegura que las infecciones virales por ortomixovirus, además de la adenovirus y rinovirus, se contagian por gotas de saliva al tocar a una persona o algún objeto que el enfermo haya contagiado, donde la persona estuvo y hasta el contacto con un lápiz manipulado por el afectado.

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Virus gripales se propagan con facilidad

Precisa la doctora Moreno que el periodo de incubación es de 1 a 2 días con síntomas de malestar general, decaimiento, dolor de cabeza, articular y mucho moco.

Explica que en los alérgicos puede ser un cuadro de alergia o infección con una duración de siete días de resfriado común si no se complica.

Contraindicado tomar antibiótico

“Si pasa de siete días y ese moco transparente empieza a cambiar a amarillo purulento se está al frente de otra patología”, alerta la Otorrinolaringóloga.

Recomienda la especialista tomar tratamiento sintomático los primeros días, además de una buena hidratación, colocar en la nariz vasoconstrictores por no más de  siete días, tomar reposo y no automedicarse con antibióticos, debido que “se estaría haciendo resistencia al virus con medicamentos que no hacen efecto”, asegura Moreno.

¿Qué es la gripe?

La gripe es una infección vírica que afecta principalmente a la nariz, la garganta, los bronquios y, ocasionalmente, los pulmones. La infección dura generalmente una semana y se caracteriza por la aparición súbita de fiebre alta, dolores musculares, cefalea y malestar general importante, tos seca, dolor de garganta y rinitis.

El virus se transmite con facilidad de una persona a otra a través de gotículas y pequeñas partículas expulsadas con la tos o los estornudos. La gripe suele propagarse rápidamente en forma de epidemias estacionales.

La mayoría de los afectados se recuperan en una o dos semanas sin necesidad de recibir tratamiento médico.

Sin embargo, en niños pequeños, personas de edad y personas aquejadas de otras afecciones médicas graves, la infección puede conllevar graves complicaciones de la enfermedad subyacente, provocar neumonía o causar la muerte.

Con información de www.who.int

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