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El desayuno es importante para todos, la verdad las tres comidas principales lo son. Pero en los niños el desayuno cobra una importancia mayor, pues se encuentran en pleno proceso de desarrollo físico e intelectual. Un niño que va a la escuela sin comer o con un desayuno deficiente tendrá un menor rendimiento y concentración que quienes inician el día con una primera comida balanceada.

No solo eso: el desayuno pobre de hoy es el hábito alimenticio de mañana, para mi esto es más importante. Un niño que desayuna bien tendrá la costumbre de hacerlo cuando llegue a ser adulto y probablemente cuando sea adulto pueda traspasar es hábito a lo suyos, regalando a sus seres queridos salud que les permitirá prevenir el sobrepeso, diabetes, enfermedades cardiovasculares, dislipidemias entre otras enfermedades relacionadas con los malos hábitos de vida.

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¿Cómo preparar un desayuno equilibrado?


Debe contener carbohidratos (pan, arepa, bollitos, cachapa, avena). Los cereales comerciales contienen mucha azúcar y no son recomendables.


Acompaña el carbohidrato con alguna proteína de alto valor biológico: queso, pavo, jamón, leche, huevo.


Cierra con una fruta: siempre será mejor comerla entera que en jugo para aprovechar mejor la fibra y disminuir el consumo de azúcar.

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Si a tu hijo no le provoca desayunar temprano, no lo mandes al colegio con el estómago vacío: ofrécele un yogurt o un vaso de leche antes de irse, estos son alimentos súper completos, tienen todos los macronutrientes (proteínas, carbohidratos y grasa) y una gran gama de micronutrientes (vitaminas y minerales) y mándale una lonchera balanceada para que coma completo en el recreo.

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Lic. Ariana Araujo Tovar.

Nutricionista – Master en Psicología y Health Coach.

Creadora – Directora de Método Coma

Redes: @metodocoma

www.metodocoma.com

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